domingo, 24 de febrero de 2019

22. Logos y marcas de calzado eldense: Calzados Proa; Rafael González Amorós "Celinda" y "Calzados Deltell"


Grupo de trabajadoras de Proa. Año 1950.
Calzados Proa se creó en el año 1940 como una sociedad formada por Antonio y José Sirera Esteve, este último con amplia experiencia en fabricación ya que tenía a su nombre otra empresa en Elda y José María Gran Diez, persona que había dedicado su juventud al diseño y patronaje de calzados y con extraordinarias dotes para generar negocio, muy conocedor del oficio y capaz de asumir riesgos.
La industria se creó en una nave de planta baja situada en la calle Cervantes, frente a los patios de las Escuelas Nacionales; una planta industrial diáfana con amplios ventanales que albergaban las secciones de la fábrica, con una superficie aproximada de 900 metros cuadrados.
Empezó con la fabricación de calzado de "chicarro", con una sección de vulcanizado para zapatos de colegial. La producción semanal era aproximadamente de 1000 pares de zapatos de gran calidad y para ello tenía una plantilla de 120 trabajadores.
La marca con la que se vendían los zapatos era la de "Proa", representada por una carabela de la que hizo una preciosa reproducción a escala y que figuraba en un lugar preferente en la zona de oficinas de la empresa.
José Sirera se separó de la empresa en el año 1960 y Antonio y José María seguirían juntos hasta el año 1973, año éste en que continuaría solo José María Gran hasta el cierre definitivo.
Rafael González Amorós tenía la fábrica situada en la calle D. Quijote de Elda, para fabricar zapatos de mujer de alta calidad con la marca "Celinda", representada por una flor. Aunque fue una de las muchas industrias de Elda, te tamaño medio, hasta 35 o 45 trabajadores, realizaba un exquisito zapato de mujer, muy apreciado en el mercado nacional. La producción de este zapato que tenía muchas fases artesanas, era de 500 a 700 pares a la semana. La marca Celinda fue muy conocida en la década de los años 50 , como todas las pequeñas fábricas y talleres dedicados a este tipo de zapato, dejó su impronta en el sello de calidad del zapato eldense.
Otra fábrica que dejó una huella en el zapato de calidad de Elda, fue "Calzados Deltell" también como marca de fábrica, estaba situada en la antigua calle General Monasterio, hoy Pablo Iglesias, a la altura del número 86. Esta industria de tipo medio hasta 50 trabajadores, realizaba zapatos artesanos coincidiendo con la inauguración de las Ferias del Calzado, donde dispuso de una vitrina en las primeras ferias.

martes, 19 de febrero de 2019

Monumentos al calzado: La bota del peregrino en Finisterre

Esta bota hecha en bronce es un monumento al peregrino que se encuentra en Cabo Finisterre, en las estribaciones de esa bellísima zona del "fin del mundo".
Tradicionalmente los peregrinos llegados a este punto abandonaban el calzado que habían usado en una de las etapas del Camino de Santiago.
En su origen se trataba de un par de botas fundidas en bronce, pero con el paso del tiempo una de ellas fue robada.
La tradición todavía llega a más, los peregrinos en ese extremo de la ruta, no solo abandonan los calzados sino que queman las ropas que también han usado en el camino. Esa costumbre, en determinadas épocas del año, dan a este paraje una aspecto de basurero y se pretende colocar contenedores y crematorios para que el medio ambiente de la zona no se vea alterado. Algunos autores dicen sobre esta tradicional quema de ropas y calzado:  "Por medio de este rito, el peregrino se deshace de todo lo material y con el fuego intenta quemar todo aquello de lo que se quiere deshacer y que no le beneficiará para comenzar una nueva vida".

domingo, 17 de febrero de 2019

El mundo zapatero ha perdido a un insigne artesano

Pedro Lozano en su taller realizando una de sus obras artísticas.
Acabamos de recibir la triste noticia del fallecimiento de Pedro Lozano, un zapatero de Palencia que ha regentado hasta el último momento un taller artesano para hacer zapatos a medida y para pies con deformaciones, últimamente también con la colaboración de su hijo.
Hay que recordar quién fue Pedro Lozano para comprender su figura profesional y humana y la generosidad que tuvo con el Museo del Calzado, al donar parte de su obra maestra, que figura en una de nuestras salas.
Conocí a Lozano en el año 1993 con motivo de la preparación del primer concurso de zapato artesano, al que concurrió junto con otros eminentes zapateros como fueron: Julio Vibot, también de Palencia, Isabelino de Diego, de Almería o Manuel Reina, de Madrid. Todos ellos participaron con el museo en el logro de aquellos primeros premios a la artesanía y juntos hicimos más fuerte e importante nuestro Museo del Calzado. Pedro Lozano tuvo vinculaciones muy estrechas con nuestra muestra: además de donarnos una magnífica colección, realizó varias exposiciones de trabajos específicos relacionados con el calzado a medida que era su mayor realización artística. También recibió la Medalla de Plata de nuestra institución y fue homenajeado por su trabajo artístico.
El día 3 de diciembre del año 2010, el Consejo de Ministros aprobó la concesión de la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo a nuestro entrañable amigo Pedro. Todos sus amigos recibimos la noticia con una enorme alegría, se había hecho justicia y los españoles, a través del Gobierno de la nación, rendían homenaje de reconocimiento a uno de los zapateros más brillantes que ha tenido nuestro país.
Pedro Lozano ya no estará entre nosotros, pero su obra y su recuerdo seguirán perennemente entre las paredes del Museo del Calzado de Elda, como símbolo y ejemplo de un artista del calzado que encumbró su profesión a lo más alto, legando a las nuevas generaciones el resultado de su "obra maestra", como solía llamar Lozano a ese excepcional trabajo. Marcando con ello un ejemplo de abnegación, disciplina y perfección. Descanse en paz nuestro querido amigo Pedro Lozano.

jueves, 14 de febrero de 2019

21. Logos y marcas de calzado eldense: Rafael Romero Utrilles, "Ancla". Antonio Guill Pastor, "Los 4". Pascual Orgilés Bernabé, "Cachola"

Tarjeta fábrica de Romero Utrilles (Museo Calzado)
Rafael Romero Utrilles, apodado "El Salao", fue quizás el industrial más notable de los que han existido en Elda, además de la extraordinaria industria que construyó en los terrenos que hoy ocupan la calle Dahellos, también por los premios conseguidos en 1902 y que probablemente dieron lugar al dicho "Elda, París y Londres". La edificación ocupaba 1.160 m2 y estaba rodeada de un jardín con una verja sobre una valla que la limitaba y su fachada daba a la actual calle Jardines; la puerta principal al jardín estaba rematada con dos adornos simulando antorchas sobre dos pilares de obra que sustentaban una puerta de forja; el resto lo cerraba una simple valla de madera y cañas .
La industria se creó en el año 1876 y fabricaba calzados de todas las clases, desde el zapato corriente hasta el zapato de más puro estilo y diseño para mujer. La producción de la empresa alcanzaba los 800 pares diarios con una producción anual de 297.600 pares que eran realizados por una plantilla que superaba los 450 trabajadores; era una de las fábricas más grandes de aquellos años en los que en Elda se estaba consolidando como un referente en la industria de fabricación de calzados.
La marca de fábrica era un ancla ordinaria con cepo de madera y cadena
Al finalizar el siglo XIX y primeros años del XX, era una de las fábricas más dotada de maquinaria moderna y la más popular.
Rafael Romero estuvo presente en varios certámenes internacionales y desde principios de siglo exportaba parte de su producción a Europa. En el año 1902 y con motivo de la Exposición Internacional del Trabajo, celebrada en París, se le otorgó una medalla de oro de la exposición, en ella dicho galardón, por una cara, está la representación de la República Francesa y por el revés el nombre del industrial; ese mismo año en la Feria Exhibición celebrada en Londres, obtuvo también la medalla de oro del certamen y en esa distinción figura, en una cara, las efigies conmemorativas de la coronación de los Reyes de Inglaterra Eduardo VII y Alejandra, por el revés también el nombre de Rafael Romero Utrilles y el año de referencia.
Antonio Guill Pastor, fue un fabricante de calzado para niños que tenía una pequeña industria en la calle Valencia y realizaba una producción de 200 a 400 pares a la semana. La modesta empresa sin embargo tenía como garantía, realizar unos zapatos cuidados para niños y niñas en fabricaciones de pegado y cosido, vendiendo sus zapatos al mercado nacional en la década de los años 50. La marca de fábrica era "Los 4", con la leyenda de garantía que era la mejor respuesta de confianza para sus clientes. Como ya hemos indicado en otras ocasiones, la ciudad de Elda se caracterizó desde el principio por la fabricación esmerada de calzados de todas las clases, con una variedad de industrias que fabricaban calzados para niños, si bien más adelante irían desapareciendo las industrias de otras fabricaciones para centrarse casi en exclusiva en la fabri cación de calzado para mujer de alta gama.
Pascual Orgilés Bernabé, fue un gran zapatero de silla especialista en "entachado" y "cosido enredado". Con Juan Poveda Orgilés, iniciaría un tallerico para hacer zapatos y venderlos a terceros. La pequeña empresa lo facilitaba todo lo necesario: los cortes aparados, contrafuertes y topes, hormas, plantas, suelas, tacones e incluso los clavos y el cement, los zapatos por tanto serían casi unas obras de artesanía. En el años 1943, Pascual Orgilés montó su primer taller en su domicilio, en la actual calle Manuel Maestre, allí lucharía en momentos muy duros para abrirse camino en un mercado saturado de oferta como era el territorio peninsular, pero con un cuidado zapato hecho enteramente a mano, sus zapatos llegarían a todos los rincones de España.
La llegada a la empresa de su hijo, Pascual Orgilés Juan, cambió de forma radical la política de la empresa de puertas a fuera,  coincidiendo con los años de apertura al mercado americano, Pascual hijo fue uno de los primeros expedicionarios a la conquista de Nueva York, después vendrían otras ciudades y más adelante Europa; los zapatos fabricados a partir de esos años reunían los mismos conceptos de calidad pero el diseño se modernizó y los modelos tenían unas características muy complejas que los hacían únicos y muy difíciles de admitir competencia.
La marca de la empresa era Cachola.

sábado, 9 de febrero de 2019

20. Logos y marcas de calzado eldense: Jerónimo Guill - Anita; Juan Martinez García-Milady

Anuncio en Alborada de la fábrica de Hijos de José Jerónimo Guill y parte de la plantilla de trabajadores en 1939
José Jerónimo Guill en 1915, inició su taller de calzado en la calle 17 de Abril, nº 31, con algunos amigos y familiares, en total 6 trabajadores para fabricar calzados tipo "Luís XV", ese zapato que ha sido y es el orgullo de los zapateros eldenses. El primer taller tenía 150 m2 que con los años irían ampliando para llegar a 600 m2. El pequeño taller se transformó en una gran empresa que producía un tipo de calzados de bottier, en línea con los más prestigiosos fabricados en Elda, entre ellos Marcial Sarrió, que sería propietario de una gran industria.
Al fallecimiento de José Jerónimo, en1948, la empresa se transformó en Hijos de Jerónimo Guill, figurando como gerente Antonio Esteve, una industria consolidada con una producción de 1.200 pares de calzado a la semana de señora y con las más altas calidades del zapato eldense. La plantilla era de 75 trabajadores sin contar el trabajo a domicilio, especialmente en el aparado. Se trabajó con la marca "Anita", que era el nombre de una de las hijas del fundador de la empresa José Jerónimo.
Esta industria fue también crisol de alguno de los mejores fabricantes de calzados que se establecieron por su cuenta años después. Jerónimo Guill participó en la creación del Banco de Elda y de la SICEP. Esta empresa cerraría sus puertas en 1974 dejando un grato legado de prestigio.
En la década de los años 50 hubo una marca de fábrica "Calzados Milady", creada por el industrial Juan Martínez García. La empresa estaba ubicada en la calle Donoso Cortés, a la altura del Parque de la Concordia y exactamente tras la cruz que existe en el mismo. Durante años se especializó en dos tipos de calzado, el de señora de alta gama con la marca Milady y un zapato muy atractivo y de gran calidad para niños bajo la marca "Chiri" . Juan fue una persona muy activa y gozaba de gran simpatía. Alcanzó la presidencia de la Asociación de Fabricantes de Calzado en la comarca y trabajó con mucho dinamismo en favor de la industria del calzado en general, pero especialmente en la de la comarca a la que representaba. Martínez García fue presidente de una asociación muy conflictiva porque coincidió en el tiempo con las luchas intestinas en el seno del Comité Ejecutivo de FICIA y en la Federación de Fabricantes FICE, sin embargo su trabajo estaría siempre dedicado a salvaguardar los intereses de la industria y especialmente de las Ferias de Elda, posicionándose claramente contra aquellos que propugnaban llevárselas fuera de nuestro término.

sábado, 2 de febrero de 2019

Monumento al zapatero en la ciudad de Almansa



                                     
         
La actividad zapatera en Almansa data de mediados del siglo XIX, ya que hasta ese momento solamente había en la población alguna tenería y zapateros a medida o remendones. Al igual que sucedió en Elda y otras ciudades, se fueron desarrollando talleres familiares y artesanales para autoconsumo local o para la venta en mercadillos de poblaciones próximas. De ahí se pasaría a la creación de grandes y medianas fábricas que daban acogida a los trabajadores que iban abandonando el campo para incorporarse a esa recién creada industria. Como paso en otras poblaciones, la línea férrea entre Madrid, Valencia y Alicante, desarrolló el comercio y disparó las ventas de calzado creando más fábricas hasta convertirse en una importante ciudad zapatera. 
la familia Coloma fue fundamental, siendo Antonio Coloma Gil que, en 1815, era ya artesano zapatero y más adelante desarrollaría una de las industrias más impresionantes de España. Pero Almansa además se especializó en un zapato elegante para hombre, un prestigio que hoy todavía permanece.
El Ayuntamiento de Almansa encargó la construcción de una escultura,  que fue inaugurada en 1986, al escultor andaluz José Noja. Se trata de una estatua de bronce en la que se ve a un viejo zapatero montando un zapato. Está situada en una de las entradas a la primera fase del Polígono Industrial "El Mugrón".

martes, 29 de enero de 2019

19.- Logos y marcas de calzado eldense: Pablo Guarinos Juan. "Calzados X" y Pedro García Amat. "Elefante"



                 Logotipos de la marca "Calzados X" junto con el industrial Pablo Guarinos Juan
Pablo Guarinos Juan,  fue un industrial muy conocido y prestigiado en la primeras parte del siglo XX.
La fábrica estaba ubicada en la calle que llevaría su nombre, "calle de Pablo Guarinos", tras la guerra civil pasó a llamarse calle del General Aranda y en la actualidad calle de Pedrito Rico; tanto la nave industrial como la vivienda del propietario se encontraban en las casas de Tobar por ser el conjunto de edificaciones donde estaba la industria de aquel célebre empresario zapatero. Esta empresa fabricaba calzado de señora y de niño, en fabricación manual, y con una plantilla que llegó a tener más de cien  personas, para hacer una producción de 150.000 pares al año de calzados, lo que supone unos 3.000 pares por semana. Hasta el año 1930 estuvo trabajando con la marca X (equis), pero a partir de ese año, por fallecimiento del titular,  pasaría a denominarse Vda. de Pablo Guarinos Juan y la marca de fábrica sería PAGUVI.

Más tarde en 1934 dejó de fabricar zapatos para convertir la razón social en almacén de curtidos que estuvo vigente hasta 1949 fecha en que se disolvió la sociedad, pasando los clientes a la empresa creada por José Bertomeu en calle Antonio Maura, 17, que fue la persona que dirigía aquel almacén de curtidos desde su creación en 1934.

Pedro García Amat empezó su formación en el mundo del calzado en la fábrica de Francisco Vera Santos, aprendiendo el oficio de desvirador. A finales de los años 20 adquirió un solar frente a su casa y allí construiría su primera nave industrial de 500 m2 y en la parte alta (como era habitual en la época) se habilitó su nueva vivienda. En el año 1929 se produjo en Elda un rebrote de la famosa "huelga del hilo" por la cual las aparadoras consiguieron que los fabricantes cuando le entregaban los cortes para coser en sus casas, les dieran también el hilo para apararlos, ya que esas mismas aparadoras debían poner no solo el hilo sino también las agujas y naturalmente hacerse cargo de las reparaciones de las máquinas de aparar. Fue en año 1940, recién acabada la guerra civil, cuando Pedro García se decide a fabricar zapatos de mujer (pollita) y sobre todo caballero.
La empresa tenía por marca de fábrica “Calzados El Elefante” y llegó a tener 40 trabajadores para hacer alrededor de 200 pares día de zapatos de niño, fabricación que abandonaría años después para dedicar la empresa a fabricar zapatos de mujer y de hombre.
                                                   
Fachada de la primera fábrica en la calle Hilarión Eslava. Pedro García recibiendo la medalla de plata al mérito en el trabajo. Año 1982.
En el año 1958, se incorpora a la empresa el hijo mayor del industrial, Pedro García Vidal, dando un mayor impulso a la empresa y canalizando la fabricación hacia la exportación; en el año 1965 se construye una gran fábrica en la actual Avda. del Mediterráneo, con una superficie de 4.500 m2 y empleando a más de 500 trabajadores, quizás la que tenía mayor cantidad de obreros en la época, para hacer zapatos de señora y de caballero en dos grandes secciones de mecánica, con una producción de 200 pares día de cada fabricación. La Empresa cambió de nombre y pasó a llamarse Pedro García S.L. Mas tarde en el año 1970 se asoció a Caressa, compañía Americana  y se llamó  Manufacturas del Calzado Pedro García S.A.. Más adelante, en el año 1980 se transformó en una sociedad anónima laboral y se llamó Selecta Shoes Internacional hasta finales de los ochenta que se disolvió.
               
                  Fachada principal de la fábrica de Pedro García donde actualmente hay construida una gasolinera

domingo, 16 de diciembre de 2018

18.- Logos y marcas de fábricas de calzado eldenses: Antonio Martínez "Bellini"; Blas Amat; "Luxelda"


Antonio Martínez Maestre, fue el fundador de la firma “Calzados Bellini”, el año 1942 consolidando la empresa la marca. “Calzados Bellini” se centraba en la fabricación de calzado sport para señora de alta calidad, con una producción aproximada de 500 pares a la semana. Antonio apostó por las Ferias del Calzado y montó su propio stand, relanzando las ventas y la exportación. La marca Bellini se representaba en el reflejo de un espejo sosteniendo una mano femenina uno de los modelos fabricados por esta empresa. Entre los muchos fieles empleados con los que contó esta empresa, destacaba Jaime Gómez Bonnin, que gozaba de gran popularidad entre los compradores por su simpatía y su capacidad de gestión, convirtiéndose en la mano derecha del propietario de la industria.
Vista de la sección de zapateros de la fábrica de Blas Amat
Blas Amat inició la fabricación de calzado artesano en el año 1897. De una pequeña casa, en la antigua calle Del Vall, se pasó a la construcción de una nave industrial que tenía una superficie de 1072 metros cuadrados, con una parte delantera para oficinas y la vivienda del propietario y su familia, todo ello rodeado de un bien cuidado jardín (como era costumbre en aquellos años del siglo XIX y principios del XX).
En esta empresa llegaron a trabajar 150 personas para fabricar 300 pares diarios de calzados mixtos, es decir, zapatos para señora, chicarro y algo de caballero.
Las crónicas de la época decían: "La fábrica fundada por Blas Amat, honra a la ciudad de Elda, pudiéndose decir que contribuyó en gran manera al justo crédito del que goza nuestro pueblo".

Luxelda, fue una fábrica de calzado de "lujo" como expresaba su propia marca. Estuvo ubicada en la calle Ramón Gorgé, muy cerca de la Plaza Sagasta, sin embargo su bellísimo zapato y la calidad ofrecida, superó aquellos escasos doscientos metros de su primera ubicación. Se instaló en una nave casi tres veces mayor en la calle José María Pemán y llegó a tener una plantilla que superaba los cincuenta trabajadores ofreciendo un trabajo esmerado que llegaba a muchas aparadoras que realizaban su aparado desde los domicilios particulares (recordemos que esa ha sido una de las facetas características del aparado eldense), Esa forma de trabajar tenía su parte positiva al contribuir a mejorar los ingresos familiares, en contra, la opacidad que no aseguraban el desempleo de esas trabajadoras y tampoco la jubilación.

*Publicado el 16/12/2018 en el semanario Valle de Elda

sábado, 8 de diciembre de 2018

17. Logos y Marcas de Calzado Eldense:. Calzados Chimo; Porta; Francisco Martínez Bel "Armiño"



Foto facilitada por Antonio Cremades Romero

Joaquín Vera Maestre que empezó en el mundo del calzado como viajante de la fábrica de su cuñado Antonio Porta Rausa. En el año 1948 montó su primera fábrica de calzados con un socio, José Vera Millán, conocido por el apodo de “Pepe Barata”, (que era el encargado general de la fábrica de Rodolfo Guarinos), esta sociedad se disolvió en diciembre de 1953 y a partir de ese momento siguió con su propia empresa, con el nombre del único propietario y la marca registrada “Calzados Chimo”, para fabricar zapatos de señora de alta calidad y diseño .
           Membrete de carta con el nombre de José Vera Millán socio de Joaquín Vera Maestre, con la denominación de la               marca "Chimo". Año 1950
La fábrica se ubicó en la Gran Avenida de José Martínez González, números 21 y 23,. ocupaba cuatro casas del Progreso, haciendo esquina a la calle Reyes Católicos, con dos plantas de edificación. Una de las especialidades que destacó en la fábrica de Chimo, fueron las esbeltas botas de mujer con un avanzado diseño y gran calidad. 

Foto fondos museísticos del Museo del Calzado
    
Antonio Porta Rausa creó su primer taller para fabricar calzado de bottier, en 1918, en un local situado en la calle Padre Manjón, más abajo del actual ambulatorio y casi enfrente a la llamada “Fuente de los burros”. Años más tarde, se trasladó a unas naves situadas en lo que hoy es la calle José María Pemán y ocupaba parte de la plaza de los Trabajadores de la Industria del Calzado; allí había dos naves industriales, una de ellas la construyó José Joaquín Guarinos, hermano del empresario Rodolfo Guarinos, Porta las adquiriría y construiría otra nueva junto a ellas, con un total aproximado de 2.500 m2 en tres naves industriales y zonas de retranqueos. Las naves lindaban por la parte trasera con el chalet propiedad de Enrique Román (todavía existente) separadas por un patio.
Fue una industria se especializó en la fabricación de calzados tipo bottier y llegaron a trabajar más de cien trabajadores, realizaban dos mil quinientos pares semanales.
Esta fábrica siempre se representaba con un hermoso Gato Negro como marca y junto al nombre de la empresa, Antonio Porta S.L..

Una marca y un nombre de zapatos fabricados con la exquisita finura que caracteriza el zapato de mujer eldense. es la que hacía la empresa de Francisco Martínez Bel, en la antigua calle General Moscardó, hoy Pi i Margall. Esta empresa fundada en la segunda mitad del siglo XX fue una de las que creció de forma significativa por la avalancha compradora de zapatos eldenses por las comercializadoras estadounidenses. La marca "Armiño", el nombre de un animal de la familia de la especia Mustela Erminea, cuya finura de pelo y piel lo hacen muy apreciado en peletería y es precisamente lo que la empresa quiso transmitir con esta marca, la finura y calidad de sus pieles, aunque obviamente no se fabricarían zapatos con este tipo de piel.

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miércoles, 28 de noviembre de 2018

16.- Logos y marcas de calzado eldense: José Tobar y Blas Amat



                                                         Logotipo de la marca de sus fabricados

José Tobar era un industrial de alpargatas en Elche,. Sus inquietudes y la posibilidad de diversificar su industria, le llevaron a construir una de las fábricas más importantes de la Villa de Elda a finales del siglo XIX. La fábrica estaba situada en unos solares en los que Tobar edificó su vivienda, nave y otras viviendas y naves colindantes, que con el tiempo se denominaron "Las casas de Tobar". Su situación exacta era la esquina de la actual calle Pedrito Rico con la de Antonino Vera, si bien todas las edificaciones que continuaban hacia abajo en la calle Pedrito Rico, fueron construidas por el prestigioso industrial. Tobar, que empezó fabricando señora y algo de chicarro, acabó fabricando exclusivamente calzado de señora, en unas naves de casi 1000 m2 en las que daba empleo a más de 150 trabajadores.
La marca de la empresa era un león rampante que apoyaba sus patas delanteras en una bota de mujer.
Esta fábrica se dotó, desde el primer momento, de las máquinas más avanzadas que había en aquellos años de final de siglo. Era un personaje muy emprendedor y dinámico con gran capacidad de decisión, asumiendo riesgos en favor de su empresa y por la creación de empleo.

                        Blas Amat. Fábrica de Calzados de todos los tipos

Otro destacado industrial de final del siglo XIX y principios del XX fue Blas Amat  que levantó su fábrica de calzados en el año 1897, de forma artesanal y en su domicilio particular, fabricando calzado para niño; la demanda de calzados de casi todas las zonas de España, aconsejaron el traslado a un local situado en la antigua calle llamada Del Vall; dos años después el trabajo seguía llegando y Blas Amat decidió construir una moderna nave industrial, en la zona de expansión de la ciudad y donde ya existían otras similares, en la calle Jardines. Para entonces la fábrica ya realizaba zapatos para mujer, caballero, además de chicarro.
 La nueva nave industrial tenía una superficie de 1.072 m2, con una parte delantera destinada a oficinas y la vivienda del propietario y su familia, todo ello rodeado de un su correspondiente jardín.
En esta empresa llegaron a trabajar 150 personas para fabricar 300 pares diarios de calzados mixtos, es decir, zapatos para señora, chicarro y algo de caballero. Se trabajaba con tres viajantes a toda la península, a Canarias y al Norte de África.
Al fallecimiento del fundador, se hizo cargo su viuda y la empresa pasó a llamarse Viuda de Blas Amat, como marca de fábrica.
De esta empresa ejemplar, en su tiempo, contribuyó notablemente a fijar un tipo de calidad alta en sus fabricados, según las crónicas de la época y reproducida textualmente por "Liberal de Elda", dice así: "La fábrica fundada por Blas Amat, honra a la ciudad de Elda, pudiéndose decir que contribuyó en gran manera al justo crédito del que goza nuestro pueblo".

domingo, 18 de noviembre de 2018

15.- Logos y marcas de calzado eldense: Gonzalo Casáñez; Sucesor de José Martínez Orgilés "Caliche" y Macario Carbonell.



Siguiendo con el reconocimiento a las marcas de calzado eldense en el pasado, hoy presentamos tres marcas de calzado "de lujo" de indudable calidad que aportaron explendor a nuestro zapato de mujer  y fueron un referente del zapato de calidad y diseño de Elda.
Gonzalo Casáñez Rico, con la marca "Casañez",  realizaba el calzado fino de señora en una nave situada en la calle Ramón Gorgé número 8, aproximadamente frente a las actúal Tesorería de la Seguridad Social, alli llegaría a producir hasta 600 pares a la semana de este esmerado tipo de calzado con más de 25 trabajadores. Su logo era el apellido del empresario y rubricado por la letra E sobre un emblema.
                                    
                    Fotografía facilitada por Antonio Cremades Romero

La célebre marca "Caliche" que tras la desaparición de José Martínez Orgilés continuaría su sucesor. Una gran empresa con una amplia tradición zapatera que conoció todos los mercados nacionales e internacionales y aportó prestigio a nuestra industria del calzado para mujer.


Al principio de la calle Modesto Lafuente estaba ubicada esta fábrica de Macario Carbonell, para realizar su "calzado de gran lujo para señora". La marca de fábrica era las iniciales del propietario "MC" en un blasón a forma de pergamino, con la palabra "calidad" como principal atributo de sus calzado.



martes, 13 de noviembre de 2018

14.- Logos y marcas de calzado eldense:José Amat Sanchís "Margarita"; "Calzados Glori" " Calzados Canflor".



                                  Fotografía facilitada por Antonio Cremades Romero


Una de las fábricas que mejor ha mantenido su imagen y el necesario relevo familiar es la empresa que creara José Amat Sanchíz "Corazónsanto"Con la marca "Margarita" esta empresa tuvo su última ubicación en un edificio de la calle Jose María Pemán esquina a Zorrilla, antes de trasladarse a una esplendida nave industrial situada en el Polígono Industrial Campo Alto y pasar su marca a "Magrit", una de las más prestigiosas de la ciudad. Tras José Amat la empresa fue dirigida en segunda generación por su hijo Manuel Amat y en el momento actual por los hijos de aquel, José María y Manolo. En los años 50 y 60 la empresa se especializó en un calzado de mujer de alta gama y una línea muy atractiva de tiras trenzadas de piel formando la pala y enfranques. En los múltiples folletos que imprimía se hacía hincapié en su esmerada calidad, se mostraba como empresa exportadora a todo el mundo. Esta industria es una de las muchas que, en Elda, han contribuido a consolidar su bien ganada fama de calzado de diseño y calidad en zapato de alta gama para mujer.

 La fábrica de Francisco Castelló Pérez, empleó la marca "Glori" añadiendo las palabras  "calzados finos", naturalmente se refería al calzado fino de mujer, como se le llamaba al zapato de gama alta. La empresa estuvo ubicada en la calle Gonzalo Sempere y fue una de las que coincidió con la implantación de las ferias de calzado en Elda.

Como la anterior, la empresa que trabajó con la marca "Canflor" estaba ubicada en la calle Pilar Primo de Ribera, actual Mariana Pineda, dedicada al zapato de gama lata de señora también coincidió en el tiempo con el desarrollo de las exportaciones a EE.UU. acrecentado con la implantación de las ferias del calzado en la ciudad.

martes, 16 de octubre de 2018

13.- Logos y marcas de calzado eldense: Vicente Esteve Pérez (Centauro); Héctor Ibáñez Oliver (La Esfinge) y Vicente Bonete Vera (Navalón).


Tarjeta de razón social y foto del stand en la 1ª Feria Nacional de Calzados en Elda
A Vicente Esteve Pérez se le conocía también por el apodo "Cachucho", inició la fabricación de calzado de mujer tras la guerra civil y se especializó en calzado cómodo, su fábrica fue una de las que se adhirió a la SICEP para fabricar zapatos en tiempos de guerra. Tras varios emplazamientos y ampliaciones se ubicó definitivamente en la calle Conde Coloma en un edificio de dos plantas con 1300 m2 produciendo más de 900 pares a la semana y una plantilla de 150 personas. Junto a Vicente trabajaron en la empresa sus hermanos que se encargaban de diferentes secciones, ocupando la de diseño y modelaje uno de los empresarios que más tarde crearía una prestigiosa fábrica, Antonio Gil Esteve "Masiri". Trabajaron con dos marcas: “Centauro” y “Guante – Sanatorio para los pies”.

 Héctor Ibáñez Oliver fue un fabricante de calzados que tenía su empresa situada en la Avenida de Madrid, en lo que eran las afueras de la ciudad y frente a la frontera con Petrel, fabricó en los años 60 coincidiendo con el resurgir de las Ferias del Calzado. Su marca "La Esfinge" representada por una leona alada con rostro de mujer y tocada de una diadema posada sobre un pedestal que se remataba con un capitel de estilo jónico. Sus zapatos eran de fabricación semiartesana que vendía al mercado interior.  

                                       Fotografía facilitada por Antonio Cremades Romero  
Vicente Bonete Vera además de ser una excelente persona que colaboró de forma activa hasta su fallecimiento con la Cruz Roja local, fabricó excelentes zapatos de mujer, en algunos casos con sociedades como la que tenía con Vicente Martínez "El Chateras", y también a su nombre con la marca "Navalón". La fábrica estaba ubicada en la gran nave que perteneció a Los Vera, en la primera planta y en una parte de ella, en la calle José Maria Pemán, tras pasar por diferentes ubicaciones anteriores. Bonete realizaba calzados de alta gala para señora, el llamado "calzado de lujo", exportó a Europa y América y también era muy apreciado en el mercado nacional.

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miércoles, 3 de octubre de 2018

Una oportunidad para los emprendedores






El Museo del Calzado inicia el próximo día 5 un curso en Elda sobre Diseño de Calzado. Por tratarse de un curso intensivo sobre uno de los aspectos más importantes de la fabricación de calzado y más creativo, encaja perfectamente con las expectativas de los emprendedores que desean aventurarse en el campo del diseño que tan buenos e importantes profesionales nos ha dado a la industria del calzado, especialmente a la comarca del Medio Vinalopó.
Un curso avalado por la Universidad San Pablo CEU y con la seriedad y profesionalidad que el Museo del Calzado viene patentizando a lo largo de los años.
El curso que se ha programado de forma inminente también se realizará en Madrid y Valencia, para que las personas que viven en esas ciudades o sus proximidades, puedan conseguir el grado de formación en diseño del calzado.
La ventaja de este tipo de curso necesariamente comprimido de contenidos e intensivo, dado el tipo de personas que acuden a el, es que en poco tiempo se entra de lleno en contacto con el mundo de la creatividad en calzado, se pone al alumno que ha seguido con éxito esta experiencia, en el camino del emprendimiento para poder ejercer la profesión de diseñador desde su ámbito laboral y, especialmente, en el sector zapatero de la comarca para logar una inmediata reinserción.

El curso es un compendio práctico de los contenidos que un diseñador de calzados necesita para poder triunfar en este maravillosos oficio. Además de sumar a estos profesionales al grupo que el Museo del Calzado ha auspiciado para colaborar en la colocación laboral, recibirán la ayuda inestimable de profesionales que están en contacto diario con empresas del sector y conocen las posibilidades de empleo.

En Elda, cuando se trata de diseño de calzado, todo ha funcionado y a mi avanzada edad me encuentro con antiguos alumnos que felizmente han triunfado en la vida como profesionales del diseño y que, aunque sólo sea una apreciación personal, también me supone un pequeño triunfo como profesor en la parte que me corresponde.

* Para cualquier información relacionada las direcciones y teléfono de contacto son: info@museocalzado.com; teléfono 965383021.