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domingo, 19 de enero de 2020

Elda 2020. Este será tu año


                   
                             Monumento a la Familia Zapatera (imagen Josep Sumalla Jordana)
Se nos fue un año más y es momento de reflexión y buenos deseos. El cambio de rumbo de la ciudad es algo inaplazable y urgente.
Elda recuperará con fuerza su poder y su prestigio a poco que unamos nuestras fuerzas y canalicemos nuestras ideas.
En las últimas semana del año se han promovido una serie de reuniones de tipo empresarial que, sin objetivos claros ni dotación, podrían suponer un mensaje de buenas intenciones, que debería abrirse a nuevos interlocutores, posibilitando la búsqueda de objetivos concretos. Los argumentos de siempre nos situarán en el mismo lugar en el que estamos. Debemos ser más ambiciosos en los planteamientos con fórmulas creativas e innovadoras.
Como eldense deseo hacer llegar a mis paisanos y especialmente a nuestro Ayuntamiento en Pleno, alguna de las posibles soluciones que vengo planteando todos estos años, con una súplica especial: que sean tratados sin personalismos y simplemente como ideas que nacen de ciudadanos de Elda que desean mantener el progreso para la ciudad. Por lo tanto lo que aquí se plantea no es solamente el idílico proyecto de un soñador, se trata de un plan elaborado y contrastado con algunos de los empresarios y trabajadores que conocen nuestra industria y han sabido identificar las causas y los efectos de la regresiva situación como población  industrial.
Apelo a los jóvenes empresarios, a los emprendedores, a los Sindicatos Obreros, a los trabajadores, a los vecinos de los diferentes barrios de la ciudad, a los colectivos culturales. a todos aquellos que aman a nuestra industria del calzado y a los que nos visitan por esta misma causa. El tiempo puede llegar a crear una visión difusa de la trayectoria de Elda como capitalidad  de la industria del calzado y como ciudad pujante en materia de innovación y creatividad alrededor de su principal industria de fabricación de calzado, los jóvenes deben conocer cuáles fueron los momentos de mayor gloria de Elda y como se produjeron los hechos hasta llegar a la situación actual.
También es obligación del gobernante exprimir al máximo las ideas y rechazarlas o aceptarlas con fundamentos, nunca por ideologías o protagonismos, máxime cuando está en juego el nivel y calidad de vida de muchas personas.
 Todo lo que aquí se dice no es nuevo, ya se ha reiterado en distintas ocasiones,  pero no por ello deja de encerrar un mensaje de esperanza.
El calzado es nuestra industria soporte y en ella debemos apostar fuertemente porque la tan deseada diversificación industrial no es cuestión que, con nuestras solas fuerzas, podamos conseguir a medio plazo.
¿Dónde nos encontramos?
Es un tiempo delicado para nuestra industria de fabricación de calzados pero, como en otras ocasiones, este momento es uno más de los vividos en otras épocas, del que podemos salir airosos y con fuerzas renovadas. Lo preocupante es que los indicadores en, pérdida de tradicionales mercados, falta de crecimiento en producción y empleo en nuestra ciudad, difieren sensiblemente de lo que está ocurriendo en otras poblaciones zapateras del país, y esto no depende más que de nosotros mismos, del poder de convocatoria y de la percepción que, los otros, especialmente los canales de comercialización del calzado en general, tienen sobre la cualificación y valía de nuestros productos fabricados.  
Alguna de las empresas más emblemáticas han perdido parte de su imagen y al abocar su plena producción a comercializadoras con sus propias marcas, alguna de ellas de excelente trayectoria y prestigio, crean una dependencia vital. Cuando esas comerciales deciden desplazar sus producciones, deslocalizando su actividad, desencadenan un impacto económico muy negativo, no sólo en todos los integrantes de la cadena de producción y suministro, sino en el entorno socio laboral de la zona, desorientación a los empresarios y trabajadores que se habían entregado a ellas. El objetivo es muy claro, hay que desandar el camino, es decir, volver a la relocalización, volviendo a la marca y a la propia identidad. Cuando una o varias empresas comerciales deciden abandonar nuestro territorio no hay marcha atrás, en la mayoría de casos no hay segundas oportunidades y cuando se toma la decisión es para no volver más. En nuestro caso  debe seguirse una estrategia en la que no solo sea una cuestión de ahorro de costes sino también en la búsqueda de la calidad y la seguridad.  Y transmitir la imagen de que fabricar en Elda y su comarca es una decisión que comporta beneficios en todos los órdenes y supone en sí mismo una solvente marca de origen.  
Desandar caminos erráticos
A poco que salgamos de nuestro entorno cercano veremos que en España  hay ejemplos muy significativos de empresas que abandonaron sus propias marcas y su mejor imagen para entregarlas a otros con ubicaciones fuera de nuestro territorio nacional e incluso más alejados en países asiáticos, sin embargo tras el furor que supuso la "moda" de marcharse a buscar otras prestigiosas marcas que fabricaban en países con costes más bajos, han regresado estableciendo de nuevo sus estrategias comerciales desde nuestro país, desde las zonas industriales de mayor prestigio para lo que fabricaban, es el caso de industrias del juguete, de la confección, incluso de procesos de fabricación muy específicos como es la fabricación de guitarras, por nombrar algunos ejemplos y que podremos encontrar en cualquier hemeroteca . 
Elda debe y puede recuperar su imagen más emblemática, más digna y prestigiosa. Para ello muchos estamos aportando soluciones de inmediata aplicación con el fin de intentar transformar esta realidad en una oportunidad y conseguir resultados lo más rápido posibles, ya que el tiempo apremia y la ciudad ya no puede perder un sólo minuto en reafirmarse en sus señas de identidad más notables.
Proponemos un Plan de Ciudad, un proyecto de imagen con una serie de medidas que nos conduzcan por la buena senda, para vender zapatos, crear empleo y riqueza. Desde Elda y comarca apoyándonos en nuestra historia industrial, en el buen hacer de los profesionales de la industria. Necesitamos convencer de nuestras cualidades y con esas bases restablecidas, lo demás vendrá por añadidura. Contamos con el magisterio y dedicación de nuestros especialistas y profesionales, pero no encontramos motivación alguna para poder incrementar el comercio desde la situación en la que estamos hoy.  Si perdemos el soporte que sustenta la imagen de ciudad como sede de la industria zapatera de calidad para zapato de alta gama, Elda estará abocada a la irrelevancia dentro del conjunto de ciudades zapateras de nuestro entorno.
Mejorar nuestra imagen como zapateros de calidad
Con propuestas ya conocidas:
1.- Que Elda vuelva a convertirse en centro de diseño y moda de zapatos de mujer de alta gama, con exposiciones de tendencias desde nuestro territorio y donde los emprendedores dispongan de un escaparate para cada temporada.
 ¿Qué lograríamos convirtiendo a Elda en Centro de Presentación de Tendencias?
Nuestra ciudad se transformaría en lugar y ciudad de referencia para asentar cada temporada las bases de los diseños que conformarían las diferentes colecciones de los diseñadores y emprendedores presentes en cada muestra. La ciudad realizaría un efecto llamada ante los fabricantes de este tipo de calzado en la Comunidad, por supuesto, pero también en España. En esa presentación, como ya se hizo en otras ocasiones no muy lejanas, se desvelarían también los avances en nuevos materiales y todo eso se podría realizar con escasos costes y con la colaboración del Museo del Calzado y de los Salones Princesa para dar realce a la muestra y cabida a los diferentes stands.  Elda ofrecería la moda y la calidad con sus propios recursos.
2.- Involucrar a la Universidad y a las empresas de mayor calado de la comarca para que firmen un convenio de colaboración alrededor de la "Cátedra de Calzado del Medio Vinalopó".
¿Qué quiere decir esto?
En momentos como los actuales en los que la deuda comunitaria y estatal es muy alta y hay pocas posibilidades de obtener subvenciones para promocionar nuestro calzado, un convenio por medio de una Cátedra, entre la Universidad de Alicante y las Empresas más sobresalientes del sector en el Medio Vinalopó, tanto de fabricación de calzados como auxiliares, creerían un fondo económico a partes iguales que sería tutelado por un consejo rector y serviría para realizar campañas de promoción de nuestro calzado femenino de calidad.  También para realizar encuentros o simposios sobre tendencias, mercados o nuevos materiales, entre otras actuaciones. Ya la Universidad de Alicante, hace solo unos años, declaró y se comprometió a poner en la mesa una cantidad económica si los empresarios comprometían cantidades similares. Esta Cátedra es necesaria y su fundamento da legitimidad a nuestro zapato de calidad. 
3.- Potenciemos la marca "Zapatos hechos en Elda", "Zapatos de Elda" o cualquier otra que nos defina como origen de ese zapato de calidad.
¿Para qué sirve y como se llega a conseguir esta marca?
Aprovechando el paréntesis navideños he recabado de nuevo información de la Oficina Europea de Marcas y la cosa es tan sencilla como la presentación de una instancia y memoria (incluso brindo mi colaboración para perfilar todo ese trabajo, ya que el grueso del mismo lo he elaborado desde hace varios años), para obtener la marca "Zapatos de Elda" - "Elda city shoes".
La marca señala con claridad el origen de los zapatos y aquellas empresas locales que deseen aplicarla deben cumplir con unos objetivos muy claros, tanto en calidad de materiales, procesos de fabricación nacionales y empleo de mano de obra legal. Obsérvese la importancia de estos conceptos e imagínense la brutal respuesta que podría darse desde Elda al prestigio, a la calidad y de forma especial también al clandestinaje. La marca podría las bases para el futuro cuando se apruebe la Denominación de Origen para productos no agroalimentarios y nuestro pueblo esté posicionado en primera línea de petición. Y todo esto en manos de una entidad como el Museo del Calzado  que arbitraría los medios necesarios para llevar a buen puerto esta marca y su aplicación. Teniendo en cuenta que en su Patronato están implicadas todas las asociaciones y organismos e instituciones que tienen que ver con el sector zapatero, no existe otra institución con mayor poder de convocatoria ni más comprometida con la actividad industrial de la ciudad.
Si todo lo anterior es importantísimo, lo más necesario para el Museo del Calzado es que a través de la organización que se pudiese montar, se autofinanciaría en todo o en parte y ya no precisaría medios económicos ajenos para subsistir. La simple vigilancia y aplicación de las normas para aplicar la marca Zapatos de Elda, conllevaría unas tasas que ayudarían a su autofinanciación proveniente de las industrias que decidan aplicarla e incorporarla a sus zapatos, todo esto con un protocolo de transparencia y promoción que sería una ayuda muy importante para las empresas que lo decidiesen implantar en sus zapatos.  
La marca Zapatos de Elda es mucho más importante de lo que algunos pueden imaginar. La ciudad ha creado esta marca a través de generaciones de fabricantes de calzado que han dejado una estela de calidad y de prestigio, especialmente en el zapato de mujer de lata gama, ¿porqué no admitirla como propia?. Esa marca conlleva una garantía que hoy es inalcanzable a corto o medio plazo por ninguna otra ciudad zapatera porque para prestigiar ese tipo de marca hay que emplear una larga vida a ello, como Elda lo ha hecho en el trascurso de los años.
La Oficina de Marcas de Alicante espera nuestra inscripción ya desde hace cinco años..
Asentar el liderazgo de Elda como ciudad zapatera
Para ello debemos tomar buena nota de lo mucho que se aprende viajando por ciudades zapateras de Europa y América. Crear un buen ambiente social de donde vivimos y lo que hacemos es necesario que el calzado sea el hilo conductor de casi toda nuestra actividad profesional e incluso lúdica. La ciudad de Elda debe convertirse en un reclamo total del zapato de calidad de alta gama, implicando a todas sus actividades, a su planeamiento y proyecto de ciudad, incluso abordar aspectos relacionados con el comercio y el urbanismo. Una ciudad que aplica singularidades alrededor de su más importante y casi única industria es esparcir a los cuatro vientos el producto de su trabajo.
El zapato en el mundo es un complemento, quizás el único complemento, que entusiasma a casi todos. Detrás del calzado femenino hay una gran cantidad de personas que lo siguen por: fabricación, historia, comercio. Crear un novedoso reclamo nos haría únicos en Europa. Sumando a lo ya experimentado como "La Mujer Mejor Calzada de España"; poniendo de nuevo en actividad el "Concurso Luís García Berlanga sobre zapato femenino" y todas las actuaciones que aquí se exponen, convertirían a Elda en algo especial y muy difícil de igualar.
1.- Renombrar una Avenida con bulevar para asignarle el nombre de la "Bulevar de las Mejores Calzadas" ¿qué mejor motivo de llamada para un pueblo que ostenta esa singularidad y es único en lo que hace?. Quizás nadie se sienta ofendido si a esa moderna Avenida de Ronda o Camilo José Cela, se le renombra a su bulevar se colocan placas de hormigón con los nombre de las Mejores Calzadas, eso sería una atracción en sí misma y un motivo de alusión constante a nuestra ciudad y su industria, al mismo tiempo que se cumple con un deseo expresado de dedicar a mujeres los nuevos nombres de calles de Elda. ¿No quieren asignar calles con nombres de mujeres notables?. En eso hay un motivo más. El bulevar de la Mejores Calzadas se llenarían de placas de hormigón con el nombre de cada Mejor Calzada y el año de su designación, incluso un mosaico explicando los méritos del personaje, ya son veinte con la última nombrada ¿se figuran una avenida con decenas de placas y nombres de famosas que nos recuerdan que en Elda se hacen zapatos de alta gama calzado por mujeres excepcionales? ¿no creen que merecería una especial atención turística para observar esas inscripciones, comprar zapatos y degustar su tradicional cocina?. Esto es un logro que nadie nos ha regalado y nació un día como se alumbran las buenas ideas, con constancia y trabajo, por ello debemos explotarlo con la mayor intensidad para fortalecer nuestras señas y nuestro calzado. Las agencias o incluso el propio municipio podría fletar autobuses a los hoteles de las zonas costeras para atraer a ese otro turismo al que se le podría ofrecer algo más singular y tangible, con visitas a museos etc.   
2.- Crear una calle llamada "Calle del Zapato", esa calle es necesaria en nuestra población al igual que existe una Plaza del Zapatero,  pero no sólo eso, en esa calle se podrían instalar tiendas de zapatos que repoblaría esas céntricas calles con locales cerrados desde hace años. Me estoy refiriendo a Dahellos o José María Pemán, entre otras. Esa calle Pemán cuyo nombre se piensa sustituir, ¿porqué no llamarla calle EL ZAPATO?. Incluso se cambiaría el tipo de iluminación actual, por otro concebido expresamente que podría consistir en altas pantallas de policarbonato iluminados interiormente por lámparas leds de bajo consumo y en forma de tacón de aguja (es una novedosa idea ya explotada en algún otro país). Esa calle que se inicia en la Plaza del Zapatero formaría un buen conjunto icónico de la ciudad. Recuerdo en uno de mis viajes buscando zapatos que llegué, en una capital europea, a una calle que era famosa y conocida por su ambiente relacionado con el calzado, allí vi por primera vez esos altos tacones de aguja que iluminaban escaparates de comercios, me causó una impresión sorprendente que de forma imaginaria trasporté a mi ciudad.
Para completar esa propuesta se incentivaría a comercios de Elda para que se ubicasen en las inmediaciones de esa calle e instalase sus tiendas o sucursales, esas tiendas podrían incluso gozar de algunas ventajas o subvenciones municipales en los primeros años de implantación (IBI, Impuestos o tasas de apertura etc.). El propio municipio realizaría una guía con la referencia a las calles y lugares en los que se ofreciesen zapatos de calidad y expresamente a las instaladas en la calle EL ZAPATO.  La iluminación de esos altos tacones de aguja darán un clima de percepción y aceptación de lo que Elda ofrece. Completaría la oferta unos folletos elaborados con diseño y gusto para explicar el porqué de esta iniciativa.
3.- Promover un Taller Artesano para la Confección de Zapatos a Mano dirigido por un monitor profesional (eso ya se hizo en el Museo del Calzado y tubo una espectacular acogida) y con zapateros jóvenes, que harían demostraciones diarias de montaje del zapato. Este taller en principio no se autogestionaria económicamente, de ahí que deba ser el Ayuntamiento quien realice esa inversión y mantenimiento, más adelante con el producto del trabajo podría autofinanciarse. Pero lo importante es que contribuiría a nuestra expresión más genuina y personal. "Elda ofrece en su ruta turística un recorrido por la historia del calzado". El turismo visitaría esa calle y tendría la oportunidad de adquirir zapatos a buen precio a la vez que admiraría las técnicas manuales de confección, añadiendo un valor más a nuestro zapato de calidad.
4.- Convenir entre el Ayuntamiento y empresas de calzado de nuestro tejido industrial, una visita guiada a fábricas en producción para que los visitantes a Elda pudiesen apreciar los procesos de fabricación in situ. Dentro de ese circuito turístico habilitar uno o dos días para visitar fábricas en horario de trabajo. Esto no es único, en otros lugares de Europa y donde el que esto escribe ha tenido la oportunidad de verlo y asistir a ese tipo de visitas en grupo. Para ello bastaría con firmar un convenio de colaboración y marcar, dentro de cada empresa adscrita, una ruta o circuito para que el público pudiese recorrer sus diferentes secciones. Naturalmente sería optativo para las empresas comprometidas, posibilitando que el visitante accediera a las tiendas de venta de las propias fábricas.
5.- Impulsar desde Elda publicaciones que hagan referencia al calzado en general y específicamente al de calidad para mujer. En este pueblo supimos poner en un alto podio una serie de revistas y publicaciones sobre la moda en el calzado, también sobre tecnología zapatera. Lo hicimos de forma pionera y muy por encima de cualquier otra ciudad dedicada a la fabricación de calzado. Esto debe retomarse. Las presentaciones de tendencias deben venir avaladas por documentos elaborados por los mejores diseñadores de nuestro entorno. Lo que hacemos debemos transmitirlo a todo el mundo. También nuestra cultura zapatera. Pero ¿quién debe asumir la responsabilidad de estructurar estas tareas?. De nuevo debemos poner el acento en nuestro Ayuntamiento, es él y sólo él el que tiene el poder de convocatoria ante todos para exigir, si fuera el caso, poner los medios para hacerlos realidad.  
6.-  Impulsar con todos los medios a nuestro alcance una ruta turística que complete ese circuito: Visitas a Elda desde las zonas costeras; recorrido por la Calle del Zapato, calle Dahellos y Plaza del Zapatero con visita al Taller Artesano Municipal; visita a fábricas en producción; visitas al Museo del Calzado; degustación de comidas típicas eldenses. También como es lógico tiempo para visitar otros tesoros de la ciudad: Museo Arqueológico; Museo Etnológico; Kurhapies; Miguel`o y el de hormas de Isidro Aguado, es decir,  visita a la ciudad en su conjunto, Plaza Mayor etc..
7.- Es de gran importancia llegar a conocer la capacidad productiva de la ciudad de Elda, es decir, con el actual censo industrial debemos conocer la cantidad de zapatos que Elda podría fabricar en su conjunto, sumando a los industriales que venden sus productos de forma directa a otros que lo hacen a través de comercializadoras. Proponemos por lo tanto una Gerencia de Calzado cuya principal misión sea la de promocionar el calzado eldense, realizando los contactos necesarios entre las empresas y los mercados existentes, tratando sencillamente de vender e introducir nuestros fabricados en todos los mercados. Un gabinete cuya labor se contemplaría también en un protocolo de actuación.
Si nos empleamos a fondo esto puede dar resultados sorprendentes para Elda su comercio y servicios, muy necesarios para esta ciudad y siempre en beneficio del buen nombre como población zapatera.
Hemos sido testigos en el año que ha acabado de que algunas reivindicaciones que hemos solicitado insistentemente para nuestro pueblo: el Instituto de Formación Profesional del Calzado como referente nacional o la Escuela Nacional de Diseño Industrial de Calzado, se han marchado a otra población con presupuestos millonarios, sin piedad hacia nuestra ciudad que llevaba años reivindicando estos logros.
Estamos siendo testigos de cómo se nos cierran las puertas de la Administración Autonómica en cuestiones referentes al calzado, sin un plan que nos ayude a la necesaria Diversificación Industrial. Nada podemos esperar que nos sea a través de nosotros mismos. También vimos promesas incumplidas de ayuda al Museo del Calzado por "impedimentos legales" que no eran otros que pedir se hiciese un gasto sin tener fondos para ello, y nadie salió en nuestra ayuda.
Si sirve de referencia y para que los responsables de aquellas adjudicaciones no lo olviden, Elda, a través de su Escuela de Enseñanza Secundaria de La Torreta, pionera en España de las enseñanzas de Formación Profesional en calzado, en los años 1993 a 1995 intervino en el diseño de los Contenidos Curriculares de los Grados de Formación Profesional de la Piel: Confección, Calzado y Marroquinería para las enseñanzas profesionales en España. Durante tres años, participé como experto docente e intervine en la adecuación de esas enseñanzas a la formación profesional de la rama piel. En los años 1995 y 1996 se recogieron en dos libros los contenidos de los trabajos realizados: Confección ISBN 9788489167339 y Calzado y Marroquinería ISBN 9788489167445. En aquellos años el Instituto de Elda era el referente nacional de la formación profesional de calzado.  También intervine en nombre de la Formación Profesional de Calzado en un Congreso Internacional de Formación Profesional celebrado en Zaragoza en 2003, con una ponencia sobre las enseñanzas de calzado en España. Sin embargo en el último año 2019 hemos sido testigos de la humillación sufrida al adjudicar esa referencia nacional a otro centro mucho más joven en su implantación pero  probablemente con mejores padrinos.
De igual forma Elda, desde los años 70 viene demandando una Escuela de Diseño, con constantes alusiones y llamadas desde la Asociación Nacional de Modelistas y Diseñadores de España AMEC, para ser también un referente nacional en esta materia e impartir desde Elda las enseñanzas de diseño ya que en esta ciudad se concentraba el mayor número de diseñadores y desde Elda se lanzaban las diferentes tendencias de calzado cada temporada. Pero esta reiterada petición para nuestra ciudad también se ha adjudicado a otra población zapatera con un presupuesto millonario, y lo más desolador es que el conformismo haya atenazado lo que debiera haber sido una inmediata protesta.
¿A que estamos esperando para poner en marcha ideas novedosas? ¿Qué más nos puede pasar?. ¿Nuestros méritos como profesionales no son valorados?
¿Porqué nadie defiende las ideas que día tras día se ponen sobre la mesa? ¿Porqué ningún partido político, asume lo que es un hecho tangible de indudable gravedad?.
Elda se merece lo mejor y no podemos cerrar los ojos a la realidad ni seguir confiando en nada que no sea nuestro tesón y esfuerzo.
Apelamos a los jóvenes  con ánimo positivo y sin mirar el origen de las ideas, lo importante es que sean útiles y fructifiquen. Mi larga experiencia profesional y mis muchos años vividos al servicio del sector zapatero me avalan y me permiten una solvencia moral para afirmar sin reservas que a poco que se asienten esas ideas, Elda resurgirá en 2020 y este será su año.

domingo, 24 de febrero de 2019

22. Logos y marcas de calzado eldense: Calzados Proa; Rafael González Amorós "Celinda" y "Calzados Deltell"


Grupo de trabajadoras de Proa. Año 1950.
Calzados Proa se creó en el año 1940 como una sociedad formada por Antonio y José Sirera Esteve, este último con amplia experiencia en fabricación ya que tenía a su nombre otra empresa en Elda y José María Gran Diez, persona que había dedicado su juventud al diseño y patronaje de calzados y con extraordinarias dotes para generar negocio, muy conocedor del oficio y capaz de asumir riesgos.
La industria se creó en una nave de planta baja situada en la calle Cervantes, frente a los patios de las Escuelas Nacionales; una planta industrial diáfana con amplios ventanales que albergaban las secciones de la fábrica, con una superficie aproximada de 900 metros cuadrados.
Empezó con la fabricación de calzado de "chicarro", con una sección de vulcanizado para zapatos de colegial. La producción semanal era aproximadamente de 1000 pares de zapatos de gran calidad y para ello tenía una plantilla de 120 trabajadores.
La marca con la que se vendían los zapatos era la de "Proa", representada por una carabela de la que hizo una preciosa reproducción a escala y que figuraba en un lugar preferente en la zona de oficinas de la empresa.
José Sirera se separó de la empresa en el año 1960 y Antonio y José María seguirían juntos hasta el año 1973, año éste en que continuaría solo José María Gran hasta el cierre definitivo.
Rafael González Amorós tenía la fábrica situada en la calle D. Quijote de Elda, para fabricar zapatos de mujer de alta calidad con la marca "Celinda", representada por una flor. Aunque fue una de las muchas industrias de Elda, te tamaño medio, hasta 35 o 45 trabajadores, realizaba un exquisito zapato de mujer, muy apreciado en el mercado nacional. La producción de este zapato que tenía muchas fases artesanas, era de 500 a 700 pares a la semana. La marca Celinda fue muy conocida en la década de los años 50 , como todas las pequeñas fábricas y talleres dedicados a este tipo de zapato, dejó su impronta en el sello de calidad del zapato eldense.
Otra fábrica que dejó una huella en el zapato de calidad de Elda, fue "Calzados Deltell" también como marca de fábrica, estaba situada en la antigua calle General Monasterio, hoy Pablo Iglesias, a la altura del número 86. Esta industria de tipo medio hasta 50 trabajadores, realizaba zapatos artesanos coincidiendo con la inauguración de las Ferias del Calzado, donde dispuso de una vitrina en las primeras ferias.

martes, 19 de febrero de 2019

Monumentos al calzado: La bota del peregrino en Finisterre

Esta bota hecha en bronce es un monumento al peregrino que se encuentra en Cabo Finisterre, en las estribaciones de esa bellísima zona del "fin del mundo".
Tradicionalmente los peregrinos llegados a este punto abandonaban el calzado que habían usado en una de las etapas del Camino de Santiago.
En su origen se trataba de un par de botas fundidas en bronce, pero con el paso del tiempo una de ellas fue robada.
La tradición todavía llega a más, los peregrinos en ese extremo de la ruta, no solo abandonan los calzados sino que queman las ropas que también han usado en el camino. Esa costumbre, en determinadas épocas del año, dan a este paraje una aspecto de basurero y se pretende colocar contenedores y crematorios para que el medio ambiente de la zona no se vea alterado. Algunos autores dicen sobre esta tradicional quema de ropas y calzado:  "Por medio de este rito, el peregrino se deshace de todo lo material y con el fuego intenta quemar todo aquello de lo que se quiere deshacer y que no le beneficiará para comenzar una nueva vida".

sábado, 9 de febrero de 2019

20. Logos y marcas de calzado eldense: Jerónimo Guill - Anita; Juan Martinez García-Milady

Anuncio en Alborada de la fábrica de Hijos de José Jerónimo Guill y parte de la plantilla de trabajadores en 1939
José Jerónimo Guill en 1915, inició su taller de calzado en la calle 17 de Abril, nº 31, con algunos amigos y familiares, en total 6 trabajadores para fabricar calzados tipo "Luís XV", ese zapato que ha sido y es el orgullo de los zapateros eldenses. El primer taller tenía 150 m2 que con los años irían ampliando para llegar a 600 m2. El pequeño taller se transformó en una gran empresa que producía un tipo de calzados de bottier, en línea con los más prestigiosos fabricados en Elda, entre ellos Marcial Sarrió, que sería propietario de una gran industria.
Al fallecimiento de José Jerónimo, en1948, la empresa se transformó en Hijos de Jerónimo Guill, figurando como gerente Antonio Esteve, una industria consolidada con una producción de 1.200 pares de calzado a la semana de señora y con las más altas calidades del zapato eldense. La plantilla era de 75 trabajadores sin contar el trabajo a domicilio, especialmente en el aparado. Se trabajó con la marca "Anita", que era el nombre de una de las hijas del fundador de la empresa José Jerónimo.
Esta industria fue también crisol de alguno de los mejores fabricantes de calzados que se establecieron por su cuenta años después. Jerónimo Guill participó en la creación del Banco de Elda y de la SICEP. Esta empresa cerraría sus puertas en 1974 dejando un grato legado de prestigio.
En la década de los años 50 hubo una marca de fábrica "Calzados Milady", creada por el industrial Juan Martínez García. La empresa estaba ubicada en la calle Donoso Cortés, a la altura del Parque de la Concordia y exactamente tras la cruz que existe en el mismo. Durante años se especializó en dos tipos de calzado, el de señora de alta gama con la marca Milady y un zapato muy atractivo y de gran calidad para niños bajo la marca "Chiri" . Juan fue una persona muy activa y gozaba de gran simpatía. Alcanzó la presidencia de la Asociación de Fabricantes de Calzado en la comarca y trabajó con mucho dinamismo en favor de la industria del calzado en general, pero especialmente en la de la comarca a la que representaba. Martínez García fue presidente de una asociación muy conflictiva porque coincidió en el tiempo con las luchas intestinas en el seno del Comité Ejecutivo de FICIA y en la Federación de Fabricantes FICE, sin embargo su trabajo estaría siempre dedicado a salvaguardar los intereses de la industria y especialmente de las Ferias de Elda, posicionándose claramente contra aquellos que propugnaban llevárselas fuera de nuestro término.

sábado, 2 de febrero de 2019

Monumento al zapatero en la ciudad de Almansa



                                     
         
La actividad zapatera en Almansa data de mediados del siglo XIX, ya que hasta ese momento solamente había en la población alguna tenería y zapateros a medida o remendones. Al igual que sucedió en Elda y otras ciudades, se fueron desarrollando talleres familiares y artesanales para autoconsumo local o para la venta en mercadillos de poblaciones próximas. De ahí se pasaría a la creación de grandes y medianas fábricas que daban acogida a los trabajadores que iban abandonando el campo para incorporarse a esa recién creada industria. Como paso en otras poblaciones, la línea férrea entre Madrid, Valencia y Alicante, desarrolló el comercio y disparó las ventas de calzado creando más fábricas hasta convertirse en una importante ciudad zapatera. 
la familia Coloma fue fundamental, siendo Antonio Coloma Gil que, en 1815, era ya artesano zapatero y más adelante desarrollaría una de las industrias más impresionantes de España. Pero Almansa además se especializó en un zapato elegante para hombre, un prestigio que hoy todavía permanece.
El Ayuntamiento de Almansa encargó la construcción de una escultura,  que fue inaugurada en 1986, al escultor andaluz José Noja. Se trata de una estatua de bronce en la que se ve a un viejo zapatero montando un zapato. Está situada en una de las entradas a la primera fase del Polígono Industrial "El Mugrón".

martes, 29 de enero de 2019

19.- Logos y marcas de calzado eldense: Pablo Guarinos Juan. "Calzados X" y Pedro García Amat. "Elefante"



                 Logotipos de la marca "Calzados X" junto con el industrial Pablo Guarinos Juan
Pablo Guarinos Juan,  fue un industrial muy conocido y prestigiado en la primeras parte del siglo XX.
La fábrica estaba ubicada en la calle que llevaría su nombre, "calle de Pablo Guarinos", tras la guerra civil pasó a llamarse calle del General Aranda y en la actualidad calle de Pedrito Rico; tanto la nave industrial como la vivienda del propietario se encontraban en las casas de Tobar por ser el conjunto de edificaciones donde estaba la industria de aquel célebre empresario zapatero. Esta empresa fabricaba calzado de señora y de niño, en fabricación manual, y con una plantilla que llegó a tener más de cien  personas, para hacer una producción de 150.000 pares al año de calzados, lo que supone unos 3.000 pares por semana. Hasta el año 1930 estuvo trabajando con la marca X (equis), pero a partir de ese año, por fallecimiento del titular,  pasaría a denominarse Vda. de Pablo Guarinos Juan y la marca de fábrica sería PAGUVI.

Más tarde en 1934 dejó de fabricar zapatos para convertir la razón social en almacén de curtidos que estuvo vigente hasta 1949 fecha en que se disolvió la sociedad, pasando los clientes a la empresa creada por José Bertomeu en calle Antonio Maura, 17, que fue la persona que dirigía aquel almacén de curtidos desde su creación en 1934.

Pedro García Amat empezó su formación en el mundo del calzado en la fábrica de Francisco Vera Santos, aprendiendo el oficio de desvirador. A finales de los años 20 adquirió un solar frente a su casa y allí construiría su primera nave industrial de 500 m2 y en la parte alta (como era habitual en la época) se habilitó su nueva vivienda. En el año 1929 se produjo en Elda un rebrote de la famosa "huelga del hilo" por la cual las aparadoras consiguieron que los fabricantes cuando le entregaban los cortes para coser en sus casas, les dieran también el hilo para apararlos, ya que esas mismas aparadoras debían poner no solo el hilo sino también las agujas y naturalmente hacerse cargo de las reparaciones de las máquinas de aparar. Fue en año 1940, recién acabada la guerra civil, cuando Pedro García se decide a fabricar zapatos de mujer (pollita) y sobre todo caballero.
La empresa tenía por marca de fábrica “Calzados El Elefante” y llegó a tener 40 trabajadores para hacer alrededor de 200 pares día de zapatos de niño, fabricación que abandonaría años después para dedicar la empresa a fabricar zapatos de mujer y de hombre.
                                                   
Fachada de la primera fábrica en la calle Hilarión Eslava. Pedro García recibiendo la medalla de plata al mérito en el trabajo. Año 1982.
En el año 1958, se incorpora a la empresa el hijo mayor del industrial, Pedro García Vidal, dando un mayor impulso a la empresa y canalizando la fabricación hacia la exportación; en el año 1965 se construye una gran fábrica en la actual Avda. del Mediterráneo, con una superficie de 4.500 m2 y empleando a más de 500 trabajadores, quizás la que tenía mayor cantidad de obreros en la época, para hacer zapatos de señora y de caballero en dos grandes secciones de mecánica, con una producción de 200 pares día de cada fabricación. La Empresa cambió de nombre y pasó a llamarse Pedro García S.L. Mas tarde en el año 1970 se asoció a Caressa, compañía Americana  y se llamó  Manufacturas del Calzado Pedro García S.A.. Más adelante, en el año 1980 se transformó en una sociedad anónima laboral y se llamó Selecta Shoes Internacional hasta finales de los ochenta que se disolvió.
               
                  Fachada principal de la fábrica de Pedro García donde actualmente hay construida una gasolinera

domingo, 16 de diciembre de 2018

18.- Logos y marcas de fábricas de calzado eldenses: Antonio Martínez "Bellini"; Blas Amat; "Luxelda"


Antonio Martínez Maestre, fue el fundador de la firma “Calzados Bellini”, el año 1942 consolidando la empresa la marca. “Calzados Bellini” se centraba en la fabricación de calzado sport para señora de alta calidad, con una producción aproximada de 500 pares a la semana. Antonio apostó por las Ferias del Calzado y montó su propio stand, relanzando las ventas y la exportación. La marca Bellini se representaba en el reflejo de un espejo sosteniendo una mano femenina uno de los modelos fabricados por esta empresa. Entre los muchos fieles empleados con los que contó esta empresa, destacaba Jaime Gómez Bonnin, que gozaba de gran popularidad entre los compradores por su simpatía y su capacidad de gestión, convirtiéndose en la mano derecha del propietario de la industria.
Vista de la sección de zapateros de la fábrica de Blas Amat
Blas Amat inició la fabricación de calzado artesano en el año 1897. De una pequeña casa, en la antigua calle Del Vall, se pasó a la construcción de una nave industrial que tenía una superficie de 1072 metros cuadrados, con una parte delantera para oficinas y la vivienda del propietario y su familia, todo ello rodeado de un bien cuidado jardín (como era costumbre en aquellos años del siglo XIX y principios del XX).
En esta empresa llegaron a trabajar 150 personas para fabricar 300 pares diarios de calzados mixtos, es decir, zapatos para señora, chicarro y algo de caballero.
Las crónicas de la época decían: "La fábrica fundada por Blas Amat, honra a la ciudad de Elda, pudiéndose decir que contribuyó en gran manera al justo crédito del que goza nuestro pueblo".

Luxelda, fue una fábrica de calzado de "lujo" como expresaba su propia marca. Estuvo ubicada en la calle Ramón Gorgé, muy cerca de la Plaza Sagasta, sin embargo su bellísimo zapato y la calidad ofrecida, superó aquellos escasos doscientos metros de su primera ubicación. Se instaló en una nave casi tres veces mayor en la calle José María Pemán y llegó a tener una plantilla que superaba los cincuenta trabajadores ofreciendo un trabajo esmerado que llegaba a muchas aparadoras que realizaban su aparado desde los domicilios particulares (recordemos que esa ha sido una de las facetas características del aparado eldense), Esa forma de trabajar tenía su parte positiva al contribuir a mejorar los ingresos familiares, en contra, la opacidad que no aseguraban el desempleo de esas trabajadoras y tampoco la jubilación.

*Publicado el 16/12/2018 en el semanario Valle de Elda

sábado, 8 de diciembre de 2018

17. Logos y Marcas de Calzado Eldense:. Calzados Chimo; Porta; Francisco Martínez Bel "Armiño"



Foto facilitada por Antonio Cremades Romero

Joaquín Vera Maestre que empezó en el mundo del calzado como viajante de la fábrica de su cuñado Antonio Porta Rausa. En el año 1948 montó su primera fábrica de calzados con un socio, José Vera Millán, conocido por el apodo de “Pepe Barata”, (que era el encargado general de la fábrica de Rodolfo Guarinos), esta sociedad se disolvió en diciembre de 1953 y a partir de ese momento siguió con su propia empresa, con el nombre del único propietario y la marca registrada “Calzados Chimo”, para fabricar zapatos de señora de alta calidad y diseño .
           Membrete de carta con el nombre de José Vera Millán socio de Joaquín Vera Maestre, con la denominación de la               marca "Chimo". Año 1950
La fábrica se ubicó en la Gran Avenida de José Martínez González, números 21 y 23,. ocupaba cuatro casas del Progreso, haciendo esquina a la calle Reyes Católicos, con dos plantas de edificación. Una de las especialidades que destacó en la fábrica de Chimo, fueron las esbeltas botas de mujer con un avanzado diseño y gran calidad. 

Foto fondos museísticos del Museo del Calzado
    
Antonio Porta Rausa creó su primer taller para fabricar calzado de bottier, en 1918, en un local situado en la calle Padre Manjón, más abajo del actual ambulatorio y casi enfrente a la llamada “Fuente de los burros”. Años más tarde, se trasladó a unas naves situadas en lo que hoy es la calle José María Pemán y ocupaba parte de la plaza de los Trabajadores de la Industria del Calzado; allí había dos naves industriales, una de ellas la construyó José Joaquín Guarinos, hermano del empresario Rodolfo Guarinos, Porta las adquiriría y construiría otra nueva junto a ellas, con un total aproximado de 2.500 m2 en tres naves industriales y zonas de retranqueos. Las naves lindaban por la parte trasera con el chalet propiedad de Enrique Román (todavía existente) separadas por un patio.
Fue una industria se especializó en la fabricación de calzados tipo bottier y llegaron a trabajar más de cien trabajadores, realizaban dos mil quinientos pares semanales.
Esta fábrica siempre se representaba con un hermoso Gato Negro como marca y junto al nombre de la empresa, Antonio Porta S.L..

Una marca y un nombre de zapatos fabricados con la exquisita finura que caracteriza el zapato de mujer eldense. es la que hacía la empresa de Francisco Martínez Bel, en la antigua calle General Moscardó, hoy Pi i Margall. Esta empresa fundada en la segunda mitad del siglo XX fue una de las que creció de forma significativa por la avalancha compradora de zapatos eldenses por las comercializadoras estadounidenses. La marca "Armiño", el nombre de un animal de la familia de la especia Mustela Erminea, cuya finura de pelo y piel lo hacen muy apreciado en peletería y es precisamente lo que la empresa quiso transmitir con esta marca, la finura y calidad de sus pieles, aunque obviamente no se fabricarían zapatos con este tipo de piel.

*Sigue a esta página y conocerás muchos temas relacionados con el calzado. Un blog que nos habla del calzado y mucho más....

miércoles, 28 de noviembre de 2018

16.- Logos y marcas de calzado eldense: José Tobar y Blas Amat



                                                         Logotipo de la marca de sus fabricados

José Tobar era un industrial de alpargatas en Elche,. Sus inquietudes y la posibilidad de diversificar su industria, le llevaron a construir una de las fábricas más importantes de la Villa de Elda a finales del siglo XIX. La fábrica estaba situada en unos solares en los que Tobar edificó su vivienda, nave y otras viviendas y naves colindantes, que con el tiempo se denominaron "Las casas de Tobar". Su situación exacta era la esquina de la actual calle Pedrito Rico con la de Antonino Vera, si bien todas las edificaciones que continuaban hacia abajo en la calle Pedrito Rico, fueron construidas por el prestigioso industrial. Tobar, que empezó fabricando señora y algo de chicarro, acabó fabricando exclusivamente calzado de señora, en unas naves de casi 1000 m2 en las que daba empleo a más de 150 trabajadores.
La marca de la empresa era un león rampante que apoyaba sus patas delanteras en una bota de mujer.
Esta fábrica se dotó, desde el primer momento, de las máquinas más avanzadas que había en aquellos años de final de siglo. Era un personaje muy emprendedor y dinámico con gran capacidad de decisión, asumiendo riesgos en favor de su empresa y por la creación de empleo.

                        Blas Amat. Fábrica de Calzados de todos los tipos

Otro destacado industrial de final del siglo XIX y principios del XX fue Blas Amat  que levantó su fábrica de calzados en el año 1897, de forma artesanal y en su domicilio particular, fabricando calzado para niño; la demanda de calzados de casi todas las zonas de España, aconsejaron el traslado a un local situado en la antigua calle llamada Del Vall; dos años después el trabajo seguía llegando y Blas Amat decidió construir una moderna nave industrial, en la zona de expansión de la ciudad y donde ya existían otras similares, en la calle Jardines. Para entonces la fábrica ya realizaba zapatos para mujer, caballero, además de chicarro.
 La nueva nave industrial tenía una superficie de 1.072 m2, con una parte delantera destinada a oficinas y la vivienda del propietario y su familia, todo ello rodeado de un su correspondiente jardín.
En esta empresa llegaron a trabajar 150 personas para fabricar 300 pares diarios de calzados mixtos, es decir, zapatos para señora, chicarro y algo de caballero. Se trabajaba con tres viajantes a toda la península, a Canarias y al Norte de África.
Al fallecimiento del fundador, se hizo cargo su viuda y la empresa pasó a llamarse Viuda de Blas Amat, como marca de fábrica.
De esta empresa ejemplar, en su tiempo, contribuyó notablemente a fijar un tipo de calidad alta en sus fabricados, según las crónicas de la época y reproducida textualmente por "Liberal de Elda", dice así: "La fábrica fundada por Blas Amat, honra a la ciudad de Elda, pudiéndose decir que contribuyó en gran manera al justo crédito del que goza nuestro pueblo".

martes, 13 de noviembre de 2018

14.- Logos y marcas de calzado eldense:José Amat Sanchís "Margarita"; "Calzados Glori" " Calzados Canflor".



                                  Fotografía facilitada por Antonio Cremades Romero


Una de las fábricas que mejor ha mantenido su imagen y el necesario relevo familiar es la empresa que creara José Amat Sanchíz "Corazónsanto"Con la marca "Margarita" esta empresa tuvo su última ubicación en un edificio de la calle Jose María Pemán esquina a Zorrilla, antes de trasladarse a una esplendida nave industrial situada en el Polígono Industrial Campo Alto y pasar su marca a "Magrit", una de las más prestigiosas de la ciudad. Tras José Amat la empresa fue dirigida en segunda generación por su hijo Manuel Amat y en el momento actual por los hijos de aquel, José María y Manolo. En los años 50 y 60 la empresa se especializó en un calzado de mujer de alta gama y una línea muy atractiva de tiras trenzadas de piel formando la pala y enfranques. En los múltiples folletos que imprimía se hacía hincapié en su esmerada calidad, se mostraba como empresa exportadora a todo el mundo. Esta industria es una de las muchas que, en Elda, han contribuido a consolidar su bien ganada fama de calzado de diseño y calidad en zapato de alta gama para mujer.

 La fábrica de Francisco Castelló Pérez, empleó la marca "Glori" añadiendo las palabras  "calzados finos", naturalmente se refería al calzado fino de mujer, como se le llamaba al zapato de gama alta. La empresa estuvo ubicada en la calle Gonzalo Sempere y fue una de las que coincidió con la implantación de las ferias de calzado en Elda.

Como la anterior, la empresa que trabajó con la marca "Canflor" estaba ubicada en la calle Pilar Primo de Ribera, actual Mariana Pineda, dedicada al zapato de gama lata de señora también coincidió en el tiempo con el desarrollo de las exportaciones a EE.UU. acrecentado con la implantación de las ferias del calzado en la ciudad.