lunes, 21 de mayo de 2012

El Museo del Calzado nació para prestigiar al sector zapatero en España

Mejor Calzada de España- Año 2001 - imagen Google
Mejor Calzada de España- Año 2001 - imagen Google

El calzado tiene un Museo en Elda que se creó en el año 1992, vinculado al sector de fabricación de calzados, contribuye al prestigio del zapato español.

Una idea que surgió por la necesidad de prestigiar al calzado diseñado y fabricado en España y que incorporó, desde el primer momento, los zapatos, utensilios, obras de arte y maquinaria, relacionados con el sector zapatero.

Elda, ciudad zapatera

Desde el año 1840 aproximadamente, el pueblo de Elda, en la provincia de Alicante, se erigió como la sede más importante en España de fabricación de calzados. Aunque los primeros fabricados correspondían a zapatos para niño y primeras calzaduras, pronto su industria alcanzaría la mayor y más perfecta especialización en la fabricación de calzados elegantes para la mujer, lo que se viene en llamar, arte en el calzado de mujer.

Las Ferias Internacionales de Calzado

La ciudad de Elda inició las Ferias exposiciones de Calzado en España y relanzó la economía de este país, en lo que respecta al calzado, potenciando un movimiento económico muy importante y abrió definitivamente su industria a la exportación.

Los comienzos del Museo

En el año 1991, las Ferias Internacionales de Calzado, cerraron sus instalaciones y se trasladaron a un nuevo pabellón ferial situado en otro lugar de la provincia de Alicante; con ello se perdió una importante referencia mundial, pero la calidad conservaba el prestigio y el buen nombre de ciudad zapatera, por el calzado casi perfecto de mujer que a lo largo de los años había marcado las señas de identidad de la población industrial.

La puesta en marcha de un sencillo Museo del Calzado sería el embrión para, unos años más tarde convertir ese Museo en un referente mundial y uno de los museos de calzado más importantes y diversos.

S.A.R. la Infanta Dña. Elena de Borbón
Entrega del Zapatero de Plata. Febrero de 1999
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Un buen continente para un bello contenido

En Febrero de 1999, S.A.R. la Infanta Dña. Elena, inauguró un Museo convertido en un Centro de investigación y exposición de zapatos, maquinaria, obras artísticas relacionadas con el calzado y abundante bibliografía del sector. Esta fecha marcaría el principio de una etapa que enriquecería las actividades culturales de la ciudad y naturalmente de la industria.


Entrega de premio Mejor Calzada a Anne Igartiburu. Año 2002
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El nombramiento de "La mejor calzada de España"

La buena amistad del maestro del cine español, Luís García Berlanga, con el creador y director del Museo, produjo inmediatamente excelentes resultados para la promoción del zapato español.

Berlanga inspiró un premio con carácter nacional para distinguir a una dama que sería cada año la embajadora de nuestros zapatos, "La mejor calzada de España y de esta forma, personalidades de la vida social y artística como, Concha Velasco, Anne Igartiburu, la baronesa Thyssen Bornemisza o Paz Vega, entre muchas otras, aportaron también prestigio a la industria del calzado.

Mejor Calzada 2003. Tita Cervera (Baronesa Thyssen)
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El premio periodístico sobre el zapato femenino

También el maestro Berlanga inspiró un reconocimiento anual al mejor trabajo escrito que potenciase las excelencias del zapato femenino y fueron premiados ilustres escritores como Juan Manuel de Prda en 1998 o Fernando Sánchez Dragó en 2005, entre otros.

La Ministra de Cultura y Sanchez Dragó reciben las explicaciones del fundador del Museo del Calzado. Año 2005

Los concursos infantiles

Es muy importante potenciar entre los más jóvenes, el entusiasmo y el cariño por el calzado, sus diseños y su fabricación. Con esta idea se creó un concurso que abarcaba, una parte pictórica llamada "calzapinta" y otra parte dedicada a la redacción vinculada a la idea del zapato y se le dio el nombre de "calzacuenta".



La revista "Calzarte"

Para recoger los trabajos de investigación que se generasen en el seno del Museo del Calzado y para transmitir las noticias relacionadas con eventos realizados en el Museo o fuera de él, pero organizados por esa Fundación, se creó la revista "Calzarte" que sale dos veces al año, coincidiendo con los Certámenes Feriales realizados en IFEMA, en Marzo y Septiembre y que coinciden con el principio de cada temporada de moda.

Los Monumentos al "Zapatero" y a "La familia Zapatera"

En Elda, en el año 1998 y en el año 2005, se promovieron dos Monumentos en homenaje a los zapateros de la industria del calzado; uno de ellos se realizó en piedra y el otro en fundición de hierro. Cada año se rinde un homenaje a los trabajadores de la industria, al pie de dichos monumentos.

* Leer más en Suite101: El Museo del Calzado se creó para prestigiar al sector zapatero | Suite101.net http://suite101.net/article/el-museo-del-calzado-se-creo-para-prestigiar-al-sector-zapatero-a79785#ixzz1vRPpB4Nm

lunes, 9 de abril de 2012

Montado a mano de un zapato para hombre tipo empalmillado


El video que presentamos está realizado por un zapatero que realiza todos los trabajos, de forma manual, para la obtención de un zapato de hombre con montado tipo empalmillado.

Ver este video pinchando aquí: http://youtu.be/1Nze3KX6U4g

Fabricación de una planta moldeada



En la imagen anterior puede verse la disposición de los principales elementos estructurales de un zapato.
Plantilla moldeada.
Con un vídeo no profesional, se aprecia el proceso de fabricación de la planta moldeada.
Este vídeo se realizó en la Empresa eldense Plantillas Martinez S.L. en el año 1990; naturalmente desde entonces, tanto la maquinaria como el proceso de fabricación ha sufrido cambios importantes, no obstante sirva esta versión para hacerse una idea de como se fabrica una planta moldeada.
La planta moldeada (también llamada palmilla), es la parte del zapato más cercana al pie y sobre la que se realizará todo el montado del calzado, debe ser transpirable y flexible.
Ver video pinchando aquí:

domingo, 18 de marzo de 2012

El Calzado en la Edad Media

 




La larga Edad Media, comienza con la caída del Imperio Romano en el siglo V y duraría hasta el siglo XV; los calzados distinguían a las clases sociales.


La debilidad del poderoso Imperio Romano, debido a las luchas internas y al avance de los pueblos bárbaros, dan paso a la larga y vibrante Edad Media que, durante más de diez siglos, marcan un estilo en todos los órdenes, incluido el calzado.

Zapatos para todas las clases sociales

Se emplearon todo tipo de calzados y de materiales conocidos en la época, desde el cuero, hasta las mallas metálicas; las sandalias; zuecos; las calzas con suelas de cuero adheridas; las botas y los borceguíes con calzados que tenían las puntas muy largas.





El Cordobán

Se trata de un cuero de cabra de gran calidad, ligero y suave, que se obtenía mediante procesos de curtición vegetal con taninos extraídos de determinados árboles y arbustos, especialmente el zumaque. Pero también con esa denominación se referían a los cueros curtidos de potro; unos y otros se empleaban para realizar trabajos en piel y para calzados.




Con el nombre de cordobán se realizaban unas técnicas sobre la piel nacidas en la Edad Media, en la ciudad de Córdoba, y que tendrían el máximo apogeo, en los años posteriores, con la ocupación musulmana en España.

El uso exclusivo de botas

Las botas eran calzados que solo eran usados por los hombres; se podían distinguir, las botas de caña media y las botas de caña alta, incluso hasta los muslos; los caballeros usaban las mejores pieles para hacer sus botas y, en algunos casos, las adornaban con lazos o diversos metales, incluidas las piedras preciosas.

Entre las acusaciones lanzadas contra Juana de Arco estaba también la de haber llevado botas, calzado exclusivamente masculino; en cambio las mujeres llevaban chinelas bajas que, en el siglo XIV, podían estar forradas de sedas o terciopelos de diversos colores que las hacían llamativas y elegantes.


Crackowes y Poulaines

Procedentes de Croacia, se extendió la costumbre en el siglo XIV, de usar unos calzados extremadamente alargados en la zona de la punta, llegando a alcanzar hasta más de veinte pulgadas, lo que suponía una extravagancia que, para evitar pisarlas al caminar, se sujetaban con cadenillas (a veces de oro) a la zona del empeine.

Este tipo de calzado llegó a Inglaterra de la mano del rey Ricardo II y de allí pasó a Francia y España; en la Europa del Medievo se impuso la moda, en las personas jóvenes, de rivalizar con los calzados de puntas más estilizadas y largas.

La extravagancia

La extravagancia y la exageración, llevaron a limitar las medidas de estas puntas que, también clasificaban a las clases sociales. No es una exageración afirmar que, en aquellos tiempos, deambulaban ciertos personajes con una larguísimas puntas en el extremo de sus zapatos y sujetas con cordones de seda a la cintura.

Medidas máximas para las puntas de los zapatos

El rey Carlos V de Francia, prohibió que se hiciera este tipo de calzado por lo exagerado y peligroso para caminar, pero la moda no decayó. Felipe IV el Hermoso, en Francia y Eduardo III de Inglaterra decidieron, a principios del siglo XIV, establecer varias medidas sobre la punta de las polainas para distinguir las jerarquías sociales, por ejemplo: a las de un príncipe, correspondían puntas de más de dos pies de largo; a las de un barón, de dos pies; a las de un caballero, de pie y medio, y a las de la gente del pueblo, de medio pie solamente.



La prohibición

En 1436, el rey Eduardo IV de Inglaterra dictó una ley para poner coto y semejantes desmanes: " A los nobles cuyo título esté por debajo del de Lord no les están permitidos los zapatos o las botas cuya punta sobrepase las dos pulgadas; el Rey podrá cobrar una multa de tres chelines y dos peniques cada vez que se incumpla lo dictado".

Las calzas y los patines o zuecos

En el periodo que nos ocupa se emplearon todo tipo de calzados, sin embargo hubo una modalidad muy extendida entre la burguesía y la clase adinerada de la época; las calzas con suela sujeta a la parte inferior y el zueco o patín para introducirla. De esta forma se caminaba por las calles polvorientas o embarradas y al llegar a un lugar habitado, se quitaban los patines y se caminaba en el interior de los edificios con las calzas.




Leer más en Suite101: El Calzado en la Edad Media | Suite101.net http://jose-maria-amat.suite101.net/el-calzado-en-la-edad-media-a77890#ixzz1pSgaDWXT

sábado, 3 de marzo de 2012

El calzado en las zonas habitadas por los esquimales




Los pueblos de la zona norte de América; Círculo Polar; Alaska y Groenlandia, empleaban un calzado de piel para soportar las temperaturas bajas

El calzado siempre llevaba unida una caña de cuero a la base del zapato y, en determinados lugares, se calzaban con doble y triple calzado, pero conservando la ligereza, ya que los "zapatos interiores" no llevaban suelas y suponían una simple protección frente a la climatología.

Tipos de pieles

Los pueblos que conocemos como esquimales, empleaban las pieles de los animales de su entorno: Foca; Ballena; Oso; Reno; Liebre; Ardilla, entre las más empleadas. Las zonas en que habitaban eran muy ricas en especies animales y peces, por lo que se aprovechaban sus pieles y huesos para confeccionar la indumentaria y naturalmente el calzado.



La bota llamada Mukluk

Se confeccionaban a base de piel de Reno o Foca marina y son botas que pesan poco y permiten deslizarse con facilidad y de forma silenciosa; a veces se adornan con pieles de mapache, conejo y con pompones y granos de colores. Son muy transpirables y permiten un intercambio de aire esencial para evitar la congelación.

El calzado de los Inuik

Esta palabra ha caído en desuso en la actualidad, pero su significado es el de hombre que habita las heladas tierras del norte; así se ha llegado a llamar al calzado, también con ese nombre "Inuik". Todavía siguen separados de la sociedad moderna y continúan con sus tradiciones, entre las que incluye, las de hacer los zapatos que intercambia con el "hombre blanco" por diversos artículos.

Uno de los calzados muy característicos de este pueblo, eran las botas llamadas "Copper inuit", nombre que recibían también los habitantes de esa zona que viven al norte en Manavut, Región de Inuvik, Isla Victoria e Isla de los Blancos y que a principios del siglo XX, combinaban pieles de foca, ballena o reno con lanas formando franjas en la zona de la caña o pierna.

La tradición de tejedores

Ese frío intenso y extremo, les obliga a protegerse tanto en el cuerpo como en el calzado y además del empleo de las pieles, se utilizan mucho las lanas e incluso algunas plantas que recogen en verano y tras secarlas y trenzarlas, se emplean para hacer calcetines, entre otras prendas, manteniendo así los pies secos y calientes.

El bordado con pelo

Los grupos Yupik, introdujeron el bordado con pelo ( reno) en las botas confeccionadas con pieles de foca, ballena o reno. Este tipo de bordados, además de dar mayor protección ante las bajas temperaturas, proporcionaban un adorno excepcional que solamente este pueblo era capaz de hacer.




Las tribus nativas del Norte

Los naskapi ( "la gente más allá del horizonte") que habitaron el este de Quebec en Canadá y la península de Labrador, utilizaban un tipo de mocasín con aplicaciones de grano y símbolos religiosos; eran pueblos nómadas que intercambiaban los calzados y otras prendas con sus vecinos, los inuik y los habitantes de la Bahía de Hudson.

Las raquetas de los esquimales

La abundancia de nieve en las zonas habitadas por los pueblos conocidos como esquimales, hacían muy costoso el caminar porque el calzado penetraba en la nieve y se producía un cansancio prematuro, de ahí que se utilizasen las conocidas "raquetas", que estaban elaboradas con cuero, madera (formando el arco exterior) y redes que le daban una mayor ligereza.

Las raquetas se sujetaban a las botas, por medio de correas de cuero.
Calzados con "grampones"

Aunque el significado de la palabra "grampón" entendemos un tipo de enganche de acero a la bota para poder caminar sobre zonas heladas; los fundamentos son los mismos que en la antigüedad y los nativos de las zonas de Alaska o Groenlandia, empleaban un tipo de sobre-calzado que lo hacía de madera, metal o hueso y que incluso llegaban a tallarlo con adornos que representaban animales, osos o focas; algunos de ellos eran incluso de marfil.









* http://jose-maria-amat.suite101.net/el-calzado-en-las-zonas-habitadas-por-los--esquimales-a77355

domingo, 26 de febrero de 2012

El Calzado en la cultura de los indios de América del Norte

Los indios que habitaron en continente americano, nos han legado muestras de las costumbres, la vestimenta y la cultura, siglos antes del descubrimiento.

Animales como el búfalo, el ciervo o el alce, eran los más empleados para extraer las pieles, muy bien curtidas, con las que se confeccionaban los mocasines.


Los nativos americanos conocían el trabajo para hacer que las pieles fuesen flexibles y delicadas; empleaban el secado natural y tras descarnarlas y limpiarlas, les aplicaban un empaste orgánico a base de mezclas de raíces y diferentes plantas para darles, con constantes estiramientos, las características deseadas.

El ahumado también era una técnica muy empleada.

Aunque algunos historiadores y antropólogos nos hablan de la existencia de algún tipo de calzado o sandalia, desde hace miles de años, lo cierto es que no han llegado hasta nuestros días y lo que conocemos es una serie de zapatos, botas o sandalias que tradicionalmente realizaban las diferentes poblaciones indias de América del Norte.


Los mocasines fueron la denominación más frecuente, en casi todas las tribus índias se trataba de pieles muy blandas y cosidas con tendones de animales extraídos de ambos lados de la columna vertebral y con el empleo de las leznas se perforaba la piel.

Los nativos eran muy dados a adornar sus calzados y lo hacían con todo tipo de materiales; desde el grano de semillas de algunos frutos, pasando por pequeños cristales de colores o coloreados e incluso con espinas de puercoespín pintadas empleando para ello pigmentos minerales.

En el calzado femenino se utilizaban los abalorios y bordados formando líneas paralelas que venían a representar la continuidad en la mujer por medio de su descendencia.

Las sandalias Anasazi

Fueron un pueblo que habitó la zona sudoeste de América entre los años 100 a 1200 y que después desapareció, dejando algunos indicios como sandalias hechas con fibras vegetales tejidas, empleando también el cabello humano.



Los calzados de los Navajos

Formaba parte del grupo de los Apaches y eran aficionados a la agricultura y el pastoreo, una vez que connocieron la existencia del ganado vacuno introducidos por los españoles. Empleaban las pieles de búfalos, ciervos e incluso de vacas y también ponían suelas gruesas a sus calzados y botas.



El ciervo en el calzado de los Apaches

Tenemos muchos calzados del siglo XIX, pertenecientes a estas tribus y casi todos son muy bellos y bien trabajados, con el uso de pieles finas de ciervo, algunos forrados de piel de conejo, y abalorios de cristal y metal. Empleaban mucho la bota de caña corta que, separada del mocasín, formaba un complemento para calentar los pies y piernas en zonas del Norte.



La bota femenina Comanche

Es un calzado muy característico y usado, preferentemente por las mujeres; los hombres calzaban mocasines y ambos los adornaban profusamente con botones de plata. Una característica de esta fiera tribu es que tenían muy desarrollada su medicina y las ataban a las botas para tenerlas dispuestas.



El célebre calzado Kiowa

El nombre ha quedado como un tipo de fabricación actual de un determinado calzado; los hiowas empleaban el búfalo para extraerle todo lo utilizable; desde la carne para alimentarse, los huesos para utensilios y la piel para sus calzados; el colorido era una de sus pasiones y el empleo de cobre, cristal, granos; formando estrellas o círculos en sus dibujos de vivos colores, rojo, amarillo o azul.




Calzado Cheyenne

Los Cheyennes habitaron la zona de Wyoming, usando botas por encima de las rodillas para las mujeres y mocasines como mucho abotinados para los hombres, empleando adornos y colores predominando el blanco y la punta algo elevada.



El geometrismo de los Arapaho


Los Arapaho adornaban sus calzados con rectángulos y cuadrados y empleaban suelas de piel.




Los calzados de los Sioux

Los calzados de estos indios, que lo forman varios grupos, se caracterizaban por el empleo de suelas moldeadas con bordados de granos de colores y cristales, también se han conservado aplicaciones de algodón coloreado. Los calzados de los guerreros llevaban incluso lengüetas de crin de caballo para parecer más salvaje.






Los símbolos en el calzado

Los pueblos indios nombrados y otros como los Cherokee, Hurones, Arapahoe, Seminolas, Ute, Navajos etc. utilizaban muchos adornos para simbolizar sus creencias; el rayo, el sol, la luna, las estrellas, plumas, águilas, animales salvajes y fieros, caballos, cuernos...todos ellos estaban ligados a sus creencias religiosas relacionadas con lo sobrenatural o con la vida cotidiana; también por medio de sus adornos en el calzado daban a conocer sus deseos.


lunes, 30 de enero de 2012

El Calzado en el Japón antiguo

El Calzado en Japón tiene una serie de connotaciones en función de las zonas del país, la cultura o el clima.

El calzado se introdujo en Japón alrededor del siglo VIII y lo hizo por las zonas rurales del sur y sudeste de Asia; se trataba de un calzado muy sencillo hecho de paja y madera, más adelante se emplearía algodón y tejidos, en especial la seda.
El calzado de paja (en muchos casos obtenida de la planta de arroz) o waraji consistía en una suela de paja trenzada y dos correas que partían de la punta y llegaban hasta el talón.




Otro tipo de calzado usado por los campesinos fue la tageta que eran casi como unos patines con base de madera y sujeto con cuerdas al pie, esto impedía que se hundiese en el barro y se pudiese trabajar con mayor comodidad en los barrizales o en los campos de arroz.



El calzado tradicional japonés incluye una gran variedad de formas y modelos, en las clases más adineradas o en la realeza se han encontrado calzados hechos en metal finamente trabajado y en madera con dibujos esculpidos.

El ejército japonés en la antigüedad, usaba los llamados ashinaka que no tenían talón por ello se caminaba mejor y se conservaba el equilibrio en la batalla.




En las zonas frías de Japón se empleó las botas llamadas Fuka-gutsu que estaban hechas de paja trenzada y preservaban muy bien el pie de la humedad, del barro y de la nieve, conservando el calor del pie.




Un tipo generalizado de calzado fue el llamado zori, que en algunos lugares era de paja usado por los campesinos y en otros de seda, incluso piel, básicamente era una suela y dos correas.




Pero las llamadas Geta, quizás fueron las más extendidas y vienen desde el siglo XVII con multitud de variantes: las Inakabu-Kiri Geta, usadas en los arrozales; las Ippon-ha geta, para permanecer en los alrededores de los santuarios y templos budistas; las Geta lacadas, que eran como toda esta variedad, una plataforma de madera apollada en dos tacos y con dos correas para sujetar el pie; el Kurogane Geta, utilizado en las artes marciales (puede decirse que era el calzado usado por los samurais), en los entrenamientos empleaban Getas de hierro que pesaban cada zapato cinco kilos, también los samurais emplearon los Tsuranuki, en muchos casos hechos con piel de oso que era el símbolo de la ferocidad; los Oiran Geta que, con grandes plataformas, lo calzaban las mujeres en los burdeles para ricos.











Muy extendidos entre las clases medias altas eran los Tabi, una especie de media o calcetín que se ponía entre el pie y los calzados zori para preservar el roce en los dedos.




Algo parecido eran las botas Jikatabi que eran de cuero pero tenían una división en los dedos.





Los sacerdotes empleaban un calzado de madera llamado Asagutsu y estaban lacados en negro con unas almohadillas interiores para proteger el pie.





El Sengai lo empleaba la nobleza en el interior de sus palacios y era un calzado de mujer.





Otro tipo de calzado eran los Matagi, usados por los cazadores en los bosques o el halconero para practicar la halconería en los campos.




miércoles, 11 de enero de 2012

Calzados para un tiempo nuevo. Las ventas de zapatos de moda.

 



Calzado de alta gama - Imagen Google

El mercado internacional de calzados ha entrado en una competencia de calidades y precios que precisa de identificadores claros que potencien las ventas.

Los cambios que ha experimentado el comercio internacional en la fabricación y venta de zapatos, ha provocado un incremento en la instalación de industrias y comercializadoras en países de economías en las que la mano de obra por producción sean extremadamente bajas.


El resurgimiento de la economía

Desde siempre y, especialmente, a partir de la segunda guerra mundial, las grandes industrias de fabricación de calzados se encontraban ubicadas en Europa y Estados Unidos, si bien este último país apenas exportaba calzado de forma significativa.

La riqueza económica del viejo continente y el mayor incremento de las rentas per cápita de los estados, encarecían sustancialmente los costes de fabricación.


La Europa del diseño

El gigante americano fijo sus ojos en Europa y los principales países con tradición zapatera, exportaban calzado a los Estados Unidos de América de forma casi exclusiva, haciendo gala de la perfección en el trabajo y el diseño de sus zapatos.


El despertar de la industria española

En la década de los años 50 del siglo XXI, ese mismo coloso de la economía mundial, fija sus objetivos de fabricación en España y el resultado espectacular dio lugar a un desarrollo económico sin precedentes en el sector zapatero.


Calidad y diseño

Las dos cualidades más apreciadas para un zapato de moda, eran una constante en las industrias de Europa, especialmente en las de España. Los diseñadores y buenos especialistas se formaban con éxito en el "arte sutorio" y las ventas desde nuestro país aumentaban a un vertiginoso ritmo.


Economías emergentes

En la tercera parte del siglo, algunos países del Norte de África; América Latina y especialmente del Este Asiático, encuentran en el calzado un buen recurso para emplear mucha mano de obra y una industria relativamente fácil de implantar, en aquellos lugares que todavía no lo habían experimentado.


En busca de nuevos proveedores

Las empresas comercializadoras que se habían implantado en nuestro país comienzan a buscar otros lugares donde fabricar sus zapatos con precios más bajos, y a tratar de imponer la calidad que recibían de Europa. Con ese fin puramente económico, diversifican sus compras, inspirando el montaje de nuevas industrias en América del Centro y Sur (México y Brasil especialmente).


El despertar de China

Con un enorme país dispuesto a trabajar masivamente, sin apenas salarios significativos y una inmensa capacidad de sacrificio entre su población, los países asiáticos, en especial China, entran de forma masiva en la competencia para la fabricación de calzados y su comercialización en Occidente.


Importación de tecnología y diseño

La falta de maquinaria de última generación no es obstáculo para iniciar una rápida incorporación al mundo de la tecnología; con la entrada de personal técnico, incluidos diseñadores, procedentes de Europa, pronto las industrias se convertirían en un problema serio para el resto del mundo.


La enorme energía del potencial chino

Como sucediera en casi todas las fabricaciones de productos de consumo para el vestido, la técnica y los servicios, China se convierte en la plataforma idónea desde la que fabricar las grandes marcas que inundarán los mercados internacionales.


El problema

La pérdida de competitividad consecuentemente de mercados y el incremento del desempleo en sectores básicos de las economías domésticas.


La solución

Cada día son más las personas que apuestan por consumir un calzado de calidad y con un alto diseño; también aumentan los consumidores que abogan por la exclusión selectiva de la marca de origen para sus zapatos.

El calzado español debe ir dirigido a un tipo de consumidor que supedite el precio del artículo a la calidad del producto.


Nuestras señas de identidad

El zapato que se produce en España en el siglo XXI es, en términos generales, un calzado de calidad media alta dirigido a un público exigente. Los niveles de diseño son muy altos y la fabricación está avalada por un largo camino, muy prestigiado.


El mercado de futuro

En la actualidad es Europa nuestro principal comprador y cada vez son más las personas que desean calzar zapatos de alta gama en la calidad y moda de vanguardia; se dice que en China, por ejemplo, "cada día hay 1000 nuevos ricos", de hecho las ventas a ese gran país aumentan de forma sensible.

Mercados de consumo de élite que persigan un producto hecho con las materias primas de mayor calidad y zapatos de innovador diseño, es el camino que debe recorrer la industria zapatera española.


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