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miércoles, 18 de septiembre de 2019

Las marcas españolas triunfan en New York

Concretamente en el centro de Manhattan se está celebrando con el FashionLab, la agencia de moda europea, un evento relacionado con la moda en España o mejor dicho la "moda española". En esta exposición y presentación se han seleccionado cinco firmas españolas de calzado: la eldense Chie Mihara junto con Antonia's, Rita and Co, Tucca Towels y Q2.

Es una enorme satisfacción que la marca de zapatos de Elda Chie Mihara, figure entre las seleccionadas como puntera en diseño y calidad.  La mejor definición de la calidad de sus zapatos está en su página web:  "Un zapato de espíritu libre para el uso diario. Femenino, audaz, único, bien hecho y con una atención incondicional para el máximo confort".
Elda tiene una nueva embajadora en esa marca de zapatos que, aunque en España es apreciada y conocida, en Estados Unidos de América no había tenido la repercusión que ahora, con esta exposición, ha alcanzado llegando al gran público.
Desde el Museo del Calzado saludamos esta iniciativa y felicitamos a las empresas españolas que han conseguido esa alta cualificación para estar entre las mejores marcas de moda española.
"España está de moda" y eso es muy importante tratándose de calzados, para conseguir penetrar en la "Gran Manzana" que es una de las puertas más importantes de entronización de productos de calidad, pero especialmente de moda.
*Publicado en la web del museo del calzado de Elda www.museocalzado.com el 16-09-2019

Visitando los Museos. El Museo Internacional de la Calzatura "Pietro Bertolini" de Vigévano

15 SEPTIEMBRE 2019
En una de las salas de este museo se muestra una talla escultórica que representa al zapatero y el aprendiz, un bello conjunto que nos habla de la continuidad del oficio de zapatero en la ciudad.
Pero Vigévano tiene mucho más referido al calzado, en una de las zonas de la ciudad se presenta un museo de la maquinaria, en el que se recogen piezas muy singulares de la maquinaria antigua dedicada a la fabricación del calzado. El visitante que busca huellas del calzado y de la industria, recorre la ciudad para descubrir lugares diferentes que muestran la historia de un sector que, En Vigévano nace en 1866 la primera fábrica de calzado por los hermanos Luigi y Pietro Bocca. Años después, en 1901, se crea la primera fábrica italiana de máquinas para fabricación del calzado de Antonio Ferrari, con estos dos magníficos puntales Vigévano se convierte en la ciudad italiana más importante de fabricación de zapatos y maquinaria para el calzado.
      El Museo Internacional del Calzado se crea en el lugar más emblemático y donde lleva siglos dedicándose a la industria del calzado y afines. El museo ocupa un recinto único y maravilloso, nada menos que el Castillo Sforzesco, una ubicación que ofrece amplios espacios para el equipamiento así como para lucir ejemplares únicos y curiosos que allí se conservan. El objetivo del Consorcio, del Ayuntamiento y de los industriales de la zona es que por medio del museo dar a conocer la historia y la economía de Vigévano a través de su producto por excelencia y mostrar la evolución internacional del calzado desde la perspectiva de su valor como objeto de diseño y moda.
Italia produce y exporta la mayor cantidad de zapatos, de todo tipo, que se producen en cualquier país de la Unión Europea. Gracias a la profesionalidad de los fabricantes y la destreza empresarial de los propietarios de las fábricas de calzado, Vigévano ha ganado una sólida reputación comercial y es líder en el mercado del calzado y de la maquinaria.
El Museo del Calzado lleva el nombre de su fundador, Pietro Bertolini, que desde los años 30 del siglo pasado había comenzado a coleccionar calzado histórico, documentos, recuerdos, objetos de diversos tipos relacionados con el mundo del calzado, constituyendo así, en pocos años, un verdadero museo privado dedicado al zapato. En octubre de 2016, se inauguró un nuevo diseño que hizo que el Museo fuera aún más atractivo, sus instalaciones recogen una amplia colección de zapatos antiguos y también los correspondientes a famosos diseñadores internacionales. Recorriendo sus salas podemos apreciar la historia del calzado de Italia a través de zapatos de todas las épocas, junto con otros de personajes famosos entre los que destacan algunos Papas de la Iglesia Católica. En el llamado "Salón de los Milagros" se crea una impresión que contiene una zapatilla hecha por Elsa Schiaparelli, que Salvator Dali creó para su esposa Gala.  

Aunque ha ido diezmando sus instalaciones industriales, Vigevano conserva todavía el prestigio de ser la ciudad del calzado de Italia.

viernes, 6 de septiembre de 2019

El Museo del Calzado de Hauenstein - Alemania.

El German Shoe Museum (Museum für Schuhproduktion und Industriegeschichte), se encuentra instalado en el pequeño pueblo de Hauenstein, con apenas 4000 habitantes, un municipio situado en el distrito de Palatinado Sudoccidental, en el estado federado de Renania-Palatinado. Ubicado al sur del estado, cerca de la ciudad de Pirmasens y de la frontera con Francia. Sus exposiciones muestran el desarrollo de la industria local del calzado.
El contenedor de ese museo lo forman cuatro pisos de una antigua fábrica de calzados que, el municipio y empresas del sector, han remodelado y modernizado para formar un conjunto museístico que pretende mantener en primera línea el valor de la calidad de los zapatos fabricados en la zona, la poca industria existente y reforzar la economía mostrando el verdadero valor de la calidad y el diseño de calzado.
La exposición muestra los inicios de la industria del calzado en la cercana ciudad de Pirmasens , que se remonta a alrededor de 1800. A mediados del siglo XIX, Pirmasens se había convertido en el sitio más importante de la industria alemana del calzado. Esto afectó al pequeño pueblo de Hauenstein, que en aquellos momentos se dedicaban a la agricultura y trabajados forestales.
En 1886, los hermanos Seibel fundaron la primera fábrica de zapatos en Hauenstein. Para 1914, se habían establecido veinte fábricas, con más de 1,000 empleados. A pesar de las presiones para combinar lo que surgió de la ocupación francesa, las crisis económicas y los años de guerra, el número de fábricas había crecido en 1960 a 35. Sin embargo, a partir de entonces, la automatización progresiva y la reubicación de la producción a países extranjeros condujeron a una seria crisis estructural. crisis en la industria del calzado alemana, lo que dio lugar al cierre de numerosas empresas.
En la planta baja del edificio del museo se exponen las herramientas y utensilios de la fabricación de calzado desde 1740 hasta 1918, desde máquinas de vapor hasta alojamientos típicos para los trabajadores en una fábrica de calzado. El piso superior alberga una colección de más de 3.000 pares de zapatos históricos propiedad de un coleccionista de zapatos de Viersen , Ernst Tillmann.
En el segundo piso con zapatos y utensilios de los años 1918 a 1945. Se muestra una fábrica de zapatos "moderna" que todavía funciona ante las miradas de los visitantes.
El museo encajó el impacto de la Segunda Guerra Mundial y su afección a la industria del calzado y los tipos de zapatos fabricados. También en este museo se encuentra el par de zapatos más grande del mundo: una talla 248. Al final de la visita hay un conjunto de zapatos de varias personas prominentes, como Angela Merkel y Joschka Fischer .
El Museo Alemán del Calzado en Hauenstein recibió una calificación "excelente" en competencia con museos de Europa de las mismas características
Este museo que abrió sus puertas en 1996, es el orgullo de las gentes de la zona y sus instalaciones se amplían y renuevan con nuevas aportaciones, convencidos de que "el museo es una inversión patrimonial en costante desarrollo"..

domingo, 1 de abril de 2018

El zapato, el protagonista




Miguel Ángel Martínez, Alfonso Morant, Hannibal Laguna, José María Amat, Loles Esteve y Jose Carlos Moyá. IGNACIO GARCÍA



Cinco de los profesionales que más ponen en valor el papel del calzado en la moda debaten sobre el pasado, presente y futuro del sector
La mesa la moderó el diseñador Hannibal Laguna
El calzado se categoriza como un complemento de moda, sin embargo, este objeto de deseo ha terminado abandonando su posición accesoria en una industria que mueve millones de euros. Y es que el zapato es además un símbolo social, reducirlo a un complemento de moda sería menospreciar su poder.
Su magnetismo se basa en que responde a la necesidad pero también al deseo, por eso, cuando vemos un zapato, vemos un objeto que poseemos, queremos y necesitamos tener. Aunque el público trata de racionalizar su compra como algo lógico. El placer sin culpa. Y de esta culpa somos responsables los alicantinos, ya que la industria zapatera se desarrolló entre nuestros valles, en concreto en el Medio Vinalopó. Una actividad que comenzó a gestarse a mediados del siglo XIX y que se ha convertido en una de las más punteras que ha fomentado nuestro país. Así que, si hay algo que sabemos hacer en nuestra provincia, son zapatos. Por eso, cuando El Corte Inglés de Elche quiso celebrar su décimo aniversario, esta pieza tenía que ser parte protagonista del festejo. El pasado miércoles el centro reunió, bajo la organización de Manuela Laguna -directora técnica del premio Mujer Mejor Calzada-, a varios de los profesionales que más ponen en valor el papel del calzado dentro de la industria de la moda.
La jornada comenzó con un magnífico Hannibal Laguna haciendo repaso de sus 30 años de historia como firma hasta la reciente creación de su propia línea de calzado. Hannibal Laguna Shoes es un proyecto que nace en 2014 entre la compañía MTNG Experience y el propio diseñador, haciendo realidad su sueño y trasladando sus obras de la pasarela al asfalto. Otra de sus motivaciones era democratizar el diseño y la calidad, acercando sus creaciones a todos los públicos: «Después de tantos años viendo mis vestidos en alfombras rojas, lo que de verdad me llenaba era verlas a pie de calle, en las actividades más cotidianas», señala Laguna. Tras la conferencia del diseñador, se configuró una completísima mesa redonda donde se confirmó el importante peso que tiene el calzado dentro de la industria. Los protagonistas del debate, José María Amat, fundador del Museo del Calzado y del Museo del Bolso; Loles Esteve, directora del Museo del Calzado; Jose Carlos Moyá, director de Martinelli; Alfonso Morant, director de Innovarty y Miguel Ángel Martínez, director de INESCOP.
Amat, una de las figuras alicantinas que más ha potenciado la industria zapatera, contó cómo vivió la provincia el paso de la actividad semiartesana del calzado a la industrialización, así como el momento en que el zapato pasó a convertirse en un objeto de culto, que tuvo inicio en la Revolución Industrial y su máximo exponente con la entrada del siglo XX. Amat fundó en 1992 el Museo del Calzado, una institución privada que con aportaciones de particulares se configuró como centro de referencia nacional. Durante el debate, Loles Esteve, la actual directora del Museo, puso en relieve las actividades que impulsa la fundación para divulgar y potenciar la industria, como el Premio a la Mujer Mejor Calzada. El director de Martinelli nos habló de la evolución de la firma como el calzado preferido por los hombres para vestir, convirtiéndose este año en el calzado oficial de los Goya. Moyá animó además a las nuevas generaciones de diseñadores a adaptarse al estilo de cada firma a la hora de presentarles su portafolio: «es importante que vean que conocéis su producto y sus líneas de diseño», les comentaba.
La innovación y las nuevas tendencias en el sector las presentaron Morant y Martínez. El primero hizo hincapié en la obligatoria transformación digital, así como la importancia del Big Data y su correcto uso. Por su parte, Migué Ángel Martínez Martínez habló de la nueva revolución industrial 4.0 y de nuevas tendencias.

* Publicado en el diario El Mundo 1/4/2018

sábado, 2 de septiembre de 2017

"Zapatero a tus zapatos". Un cuento para las vacaciones



  La belleza de una obra de arte, frente a la humildad de un zapato para trabajar
Hace ya más de 25 años, en uno de mis viajes a Madrid para pasar el fin de semana y ver alguna obra de teatro, acudí a una de esas salas experimentales de teatro de innovación, creado por gente joven. Al sacar la entrada me entregaron una hoja en la que voluntariamente podía escribir un tema cualquiera  y depositarla en una caja que estaba justo al entrar a la sala. Aquello me hizo dudar, pero puesto que había acudido a ver un teatro innovador y creativo, decidí participar. En la cuartilla escribí simplemente "Zapatero a tus Zapatos". Nos aposentamos en las butacas junto con más de doscientas personas que llenaban el teatro y esperé para ver cuál sería la trama de la obra. Apareció en  el escenario un joven y explicó que la representación de esa tarde no tenía trama, ni título, ni argumento.... Se basaba exclusivamente en la creatividad de los actores y la improvisación. De las cuartillas que se habían entregado a la entrada y depositadas en una caja, se extraería una al azar y en base a las nota allí escrita se desarrollaría la obra. Naturalmente con un argumento improvisado, con la entrada de los actores en la trama  también improvisada me pareció esperpéntico y puse en duda de que esa "obra de teatro" pudiese tener algún tipo de éxito, pero estaba allí sentado y no era cuestión de poner pies en polvorosa, aguantaría estoicamente ese experimento, de hecho había acudido a ese teatro a presenciar algo diferente, pero la verdad nunca pensé que lo fuese hasta tal punto.
Con los cuatro actores en escena (dos chicos y dos chicas), subieron la caja que contenía las papeletas y la colocaron en el centro del escenario, hicieron subir a uno de los espectadores de la primera fila y ante todo el público metió la mano en la caja y sacó una papeleta. ¿Saben lo que decía la papeleta? "Zapatero a tus Zapatos". En ese momento ya tuve muy claro que el fracaso sería sonado. Desaparecieron los actores  y quedó en escena solamente uno de ellos, este dirigiéndose a los  presentes dijo que él era el responsable de una fábrica de calzados, pero también de alpargatas y que iba a relatar una historia de la que podríamos sacar una buena lección, En un lado del escenario se iluminó con una penumbra lo que podía representar una tienda de zapatos un hombre y una mujer hablaban sobre una gran confusión del fabricante al haber introducido en la caja, un zapato de mujer de tacón de aguja y una alpargata de hombre. La cuestión era que la mujer (que representaba el zapato de tacón de señora), deseaba salir inmediatamente de esa caja por sentirse vejada al estar junto a una alpargata. La mujer (el zapato de tacón) le contaba las fiestas a las que asistiría cuando lo comprasen, la envidia que generaría, con argumentos que exaltaba su vanidad, la riqueza, el mundo idílico que iba a abrirse ante sus plantas. El hombre (la alpargata) le hablaba de la humildad, de las personas que sufren por no poder tener ese calzado.  Entre ambos se produjo un acercamiento que acabó con una abrazo de reconciliación y el compromiso, del zapato de mujer, para que en su presencia sean respetados los derechos de los más necesitados, prometiendo abandonar el alarde de vanidad y haciendo de su persona (el zapato de tacón) una obra de arte por las manos del artesano que lo realizó y las otras personas que intervinieron en su elaboración para hacerlo tan sublime. La separación se produjo cuando al llegar un comprador y abrir la caja, la señorita de la tienda llamó a la fábrica para devolver ese pedido que estaba confundido. La separación del zapato de señora de tacón y la alpargata se produjo fundidos entre lágrimas y con todos los espectadores de pie aplaudiendo y, en mi caso, unido también a las lágrimas de esos zapatos a los que se les separaba para siempre.

*Publicado en Valle de Elda Agosto 2017

viernes, 24 de marzo de 2017

Una colección de bolsos antiguos en FUTURMODA 2017


En marzo de 2017 y con motivo de la presentación de tendencias en FUTURMODA 2017, en el pabellón ferial de IFA en Torrellano (Alicante), el Museo del Bolso ha presentado una colección de bolsos antiguos datados entre los año 1850 y 1920. 

La exposición de bolsos ha tenido lugar en el pabellón destinado al Museo del Calzado, en la feria FUTURMODA marzo 2017.

La afluencia de visitantes fue muy alta y por tratarse de una novedad en esta feria, los bolsos expuestos causarón una grata impresión. La organización y la dirección del Museo del Calzado, invitaron al Museo del Bolso en los próximos certámenes. #museodelbolso

Visitar la colección completa en www.museodelbolso.es

viernes, 14 de diciembre de 2012

La moda del calzado en el siglo XX. La industrialización

Zapatos de tacón de aguja - Pum me maté. Imagen Google
Zapatos de tacón de aguja - Pum me maté. Imagen Google
La moda en general experimentó un cambio radical, a lo largo del siglo XX y el zapato siguió ese cambio apostando por el diseño, nuevos materiales y belleza
La incorporación de la mujer a la vida pública y la emancipación para desarrollar trabajos en diferentes modalidades, trajo como consecuencia que los zapatos, al igual que el vestido, que había empezado el siglo con detalles ornamentales a base de puntillas y encajes, con bordados complejos; cambie radicalmente para procurar un zapato más funcional, sencillo e innovador.

La influencia de las dos grandes guerras

La funcionalidad del zapato se ve afectada por las guerras mundiales que sufre, especialmente Europa; los zapatos en la mujer son más sobrios y la elevación de tacón casi una constantes; en el caso del hombre, aparecen los modelos blucher, inglés (oxford) y derby. En la mujer, la falda corta, resalta el calzado y aparece la llamada bailarina . El zapato femenino "mercedes" con la correa cruzando el empeine se complementa con una extensa gama de colores en las pieles.

La aparición del calzado deportivo

En los grandes eventos deportivos de principios de siglo, la zapatilla blanca de lona o de piel, es el calzado que usan la mayoría de los deportista, el llamado calzado deportivo. Al principio con suelas de cuero y de esparto para hacerlos más lijeros; hacia la mitad del siglo, el caucho vulcanizado se introduce en la industria del calzado, para dar un vuelco a este tipo de zapato.

La industria del calzado se mecaniza

Desde mediados del siglo XIX, la industria del calzado era casi artesanal, con el empleo de máquinas de baja tecnología, sin embargo a partir del último tercio del siglo, la maquinaria comienza un periodo de desarrollo que daría lugar, en los primeros años del siglo XX, al paso de la industria artesana a la mecanizada. Una de las máquinas que supuso un avance importantísimo en la fabricación de calzados, fue la máquina de coser que se inventó sobre el 1846 en EE.UU. y que años más tarde se adaptó al cosido de pieles, que se venían cosiendo a mano hasta esas fechas.

Productividad y moda

Los grandes diseñadores de calzado aparecen en el panorama de la moda, a mediados de los años 50, en plena mecanización de la industria del calzado, lo que no quiere decir que con anterioridad a estas fechas no hubiese diseñadores, pero tras la segunda gran guerra, el resurgimiento de las economías de los países europeos, llevan aparejado un desarrollo fulgurante de la moda en el vestir y en el calzado.
La moda se hace más agresiva y cambiante; las hormas, especialmente en el calzado de mujer son más atrevidas y a mediados de siglo, Christian Dior, Roger Vivier, en Francia y Ferragamo en Italia, imponen un tacón mucho más estilizado y sugerente; nace el "tacón de aguja". Es la década de la moda joven.

Los nuevos materiales

El siglo XX es un período de la historia de la fabricación de calzados, que más rápidamente se incorporan los nuevos materiales a la fabricación del calzado; por una parte los elastómeros y plásticos, irrumpen con fuerza para crear nuevos tipos de cimentación en los trabajos de montado y pegado; por otra parte los plásticos se empiezan a emplear en sustitución de las pieles o como complementos de ellas.
El caucho, el corcho y la madera, son utilizados como componentes en las variaciones de la moda, en tacones, suelas o plataformas.

Los nuevos diseñadores

El aumento de las bases en las clases medias de los países desarrollados o en vías de desarrollo, consumen cada vez más calzados, las industrias del viejo continente se reestructuran ampliando sus producciones y creando departamentos de diseño, modelaje y patronaje. La moda se convierte en algo necesario y, en sí misma, produce cambios constantes en la forma de calzar; las botas; las plataformas; las puntas; los colores; son elementos cambiantes que dificilmente se mantienen más de una temporada.

El poder de la moda

Losmedios de comunicación, los conjuntos musicales el momento, las actrices; todo es utilizado para potenciar la moda del calzado en un sentido o en otro; recordemos por ejemplo, la bota llamada "Bota Beatle", que el cuarteto de Liverpool inmortalizó; o la bota vaquera en Estados Unidos de América que saltó de la pantalla, en la película "Cowboy de ciudad" e invadió el mercado para gente joven y no tan joven y se convirtió en un calzado de moda que incluso lo calzaban las modelos en los pases de las firmas más afamadas.
Si pudiésemos definir el siglo XX con una sola palabra en relación a la moda, diríamos que fue sencillamente "cambiante".

 



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