Temas relacionados con el Calzado, su industria y la moda. Comentarios o trabajos que se han publicado en medios de comunicación y que pueden servir, entre otras cosas, para ayudar a comprender mejor la Industria del Calzado y su entorno.
La ciudad de Novo Hamburgo es el foco preferente de la industria zapatera
en Brasil.
El museo del calzado está ubicado en el Campus I de la Universidad de
Feevale. En dicho lugar se mantiene una exposición permanente, muy cuidada y
catalogada, con una serie de actividades culturales ligadas al diseño de la
moda.
El Museo Nacional del Calzado está preparado para mostrar a la comunidad
internacional el gran atractivo de diseño y calidad de la industria del calzado
brasileño. Muestra la trayectoria histórica de la ciudad, de su industria y del
calzado.
Novo Hamburgo muestra con orgullo este museo que emplazado en la zona
histórica de la ciudad, en un edificio que también tiene su propia historia
como un recinto emblemático del pasado histórico de esta pujante ciudad que fue
impulsada por familias alemanas desde 1824. Novo Hamburgo es hoy una gran
ciudad con más de doscientos mil habitantes situada en el Valle del río Dos
Sinos, a 40 km de la capital del Estado, Porto Alegre. Hasta los años 90 su
industria principal fue casi exclusivamente el calzado pero la fuerte crisis de
aquellos años forzó a una diversificación industrial con éxito.
En marzo de 2017 y con motivo de la presentación de tendencias en FUTURMODA 2017, en el pabellón ferial de IFA en Torrellano (Alicante), el Museo del Bolso ha presentado una colección de bolsos antiguos datados entre los año 1850 y 1920.
La exposición de bolsos ha tenido lugar en el pabellón destinado al Museo del Calzado, en la feria FUTURMODA marzo 2017.
La afluencia de visitantes fue muy alta y por tratarse de una novedad en esta feria, los bolsos expuestos causarón una grata impresión. La organización y la dirección del Museo del Calzado, invitaron al Museo del Bolso en los próximos certámenes. #museodelbolso
Visitar la colección completa en www.museodelbolso.es
Precioso zapato de Stuart Weitzman
Hemos
podido observar durante los días de campaña electoral para las
elecciones municipales que, especialmente en las ciudades zapateras,
casi todos reivindicaban una denominación de origen y la creación de un museo del calzado.
Eso lo hemos leído en propuestas de algunos partidos políticos en Elche
y Vall de Uxó, entre otros. Otras iniciativas abogaban por dar más
protagonismo y dotación a museos existentes, son los casos de Alaior en
Menorca, Inca en Mallorca, Arnedo, etcétera. Pero lo que más me ha
llamado la atención es la creación de una denominación de origen para la
fabricación del calzado con el fin de impulsar la industria, y lo
sorprendente es que esas acciones deben hacerse arropadas por una Semana del Calzado y una Pasarela de moda y del calzado, es decir, algo así como hacer de la ciudad que lo propone la cuna y el paradigma del calzado.
Verdaderamente
las ciudades que lo proponen tienen todo el derecho para hacerlo, pero
la oferta de algunas zonas, en materia del calzado, incluyen sus zapatos
en conjunto, o sea: el deportivo, el calzado tipo medio -bajo y el
calzado tipo medio-alto (si es que lo tienen), ah se me olvidaba,
también la alpargata, actividad que todavía conserva una industria
testimonial de la pujanza que tuvo en el pasado en algunas zonas como
inicio de la actividad zapatera. Al final volvemos al "sálvese quien pueda".
Los museos del calzado abundarán en España como setas y para más disparate dos en la misma provincia, a ver quién puede más. De la misma forma ya tendremos dos semanas del calzado,
la que realizamos en Elda desde el año 1992 y otra nueva que propone
una gran ciudad cercana. Con respecto a la pasarela de moda del calzado,
es algo que ya propusimos hace más de diez años para que la Pasarela Cibeles llevase zapatos hechos en Elda,
pero aquello no se estimó. Ahora resulta que se han dado cuenta de
repente que la denominación de origen y los eventos unilaterales de las
ciudades zapateras si es lo que conviene. Pues vayamos a eso.
Vista del hall de entrada y escaleras del Museo del Calzado de Elda
Repetimos
hasta el agotamiento que las circunstancias por las que ha tenido que
atravesar la ciudad de Elda para conseguir lanzar un zapato de calidad
y arropar esa calidad del prestigio necesario, no es fácil de alcanzar y
mucho menos de la noche a la mañana. Elda ha renunciado a cualquier
otro tipo de calzados que no sea el de mujer de alta calidad, dejando
atrás el calzado de niño (que llegó a ser incluso mayoritario en otras
épocas), el calzado deportivo que no cuajó por la alta calidad de los
materiales que en Elda se trabajaban, también por el abandono del
vulcanizado que era una forma de añadir sintéticos al calzado
tradicional, además del exquisito cuidado con que se trabajaba y se
trabaja el aparado en Elda y el montado, que hacían de este tipo de
calzado no tuviese el rendimiento que económicamente se suponía debía
tener. También se dejó de fabricar el calzado de caballero (que se
facturaba en muchas industrias del pasado), precisamente en aras de una
industria tradicional ubicada en la ciudad de otra provincia y donde se
crearía un foco de ese tipo de zapato. Al final Elda se quedó con la flor y nata del calzado,
aquel que persiguen la mujeres de buen gusto y que desean calzar
verdaderas obras hechas con un diseño avanzado, pero especialmente con
unas hechuras inmejorables, el zapato de lujo de mujer. Vamos a reivindicar esas señas de identidad, vamos a dejar claro lo que supimos hacer y seguimos haciendo, vamos a seguir potenciando nuestro Museo del Calzado
por encima de cualquier otros proyectos que puedan hacerse solo con
recursos económicos. En Elda hicimos un museo de la nada y a través de
los años (ya han pasado veintitrés) lo hemos fortalecido y prestigiado
hasta convertirlo en uno de los más importantes del mundo. Pero poco a
poco, como se hacen las cosas. Depurando iniciativas y creando otras.
Buscando los apoyos y el estímulo para fortalecerlo. Así hemos llegado
al año 2015 con un Museo del Calzado que con dinero solamente es imposible lograr. Reafirmemos esas señas de identidad por encima de cualquier otra, porque en el Museo está nuestra Historia,
"la de verdad", la del trabajo y los sacrificios de miles de eldenses
¿qué otra cosa puede ser de tantos y hablar por todos? Lo que tenemos, y
que muchos pueblos ambicionan, debemos protegerlo y engrandecerlo por
encima de cualquier otra cosa. Para completar esa identidad, también
debemos potenciar nuestra denominación de origen. Pero de eso hablaremos otro día.