La situación industrial de Elda es, al menos, preocupante en 2026.
Durante años, la industria del calzado, que es motor indiscutible de empleo y riqueza en la comarca, pasa por momentos de declive, es evidente que los culpables de esa situación son, por lo general, agentes externos que no son controlables desde las instituciones locales o comarcales, pero que evidencian una falta de liderazgo que promueva iniciativas, exclusivamente para estas comarcas del Medio y Alto Vinalopó.
Desde hace mucho tiempo, la Asociación de fabricantes de calzado y conexas, que fue muy activa en el pasado, desapareció de nuestro territorio, para dejar paso a otra institución de ámbito autonómico llamada AVECAL que realiza su labor, si bien, la situación de nuestra peculiar industria de fabricación de calzados especializada en zapatos para mujer de alta y media gama, requiere acciones directas y de tipo localista, que den respuesta a muchos interrogantes que la asociación comunitaria valenciana no puede realizar de forma individual.
Las directrices de Avecal siempre están dirigidas al sector zapatero en general y eso merma posibilidades en nuestras necesarias formas de imponer en los mercados las características del calzado para mujer fabricado en Elda y comarca: la fabricación cuidada y semiartesana y el prestigio acumulado en la zona desde generaciones de zapateros.
Sin desmerecer la labor de la Asociación Valenciana de Fabricantes de Calzado, creemos que Elda precisa, además, de un empuje institucional, que al no disponer de asociación empresarial, debe ser asumida la autoridad municipal.
Con la vista en todo lo dicho hasta aquí, se publicó y divulgó a través de las redes sociales, la siguiente reflexión que, a mi juicio, debe marcar un momento de inflexión si no queremos que Elda pase a convertirse en una ciudad dormitorio, más que en un centro productivo.
Vista aérea de uno de los polígonos industriales de la ciudad de Elda
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En algún medio de comunicación he leído e incluso escuchado decir que “un alcalde no crea empleo”, esta es una afirmación parcialmente cierta, pero incompleta desde el punto de vista de la política económica local.
Formalmente, el alcalde no contrata directamente al tejido productivo privado ni sustituye al empresario. Pero sí tiene capacidad , y en municipios industriales, obligación política y estratégica, de generar las condiciones para que exista inversión, actividad y empleo.En municipios que están perdiendo población, industria y capacidad económica, el papel del alcalde suele desplazarse de gestor administrativo a AGENTE DE DESARROLLO LOCAL.Hay muchas herramientas reales para hacerlo, la cuestión es saber hacerlo e intentarlo al menos.1. Crear suelo y condiciones para implantación empresarial-Desbloquear planeamiento urbanístico.-Desarrollar o ampliar polígonos industriales.-Reducir tiempos de licencias (de meses a semanas).-Crear ventanilla única empresarial.-Bonificar ICIO, IAE, tasas o impuestos municipales dentro del margen legal.Muchos empresarios no eligen dónde invertir solo por precio; eligen seguridad jurídica y rapidez administrativa.2. Ir a buscar empresas (no esperar a que lleguen)Un Ayuntamiento debe estar siempre activo:-Contactar con empresas tractoras.-Presentar el municipio en ferias sectoriales.-Organizar rondas con asociaciones empresariales y mantener una agenda permanente de captación de inversión.Un alcalde puede pasar años esperando llamadas… o salir a conseguir reuniones.3. Movilizar al empresariado local-Cuando quedan pocas empresas, no se puede esperar a que aparezca “el salvador”, porque no vendrá nadie a sacar a este pueblo de donde está.-Hay que crear mesas industriales permanentes (pero no en escenarios de un teatro).-Detectar los problemas reales (costes energéticos, relevo generacional, transporte, vivienda).-Impulsar la colaboración entre empresas y favorecer agrupaciones y clústeres.Muchas veces el problema no es que no existan empresarios, sino que nadie los coordina.4. Aprovechar subvenciones y financiación públicaUn ayuntamiento con iniciativa-:-Solicita ayudas autonómicas, estatales y europeas.-Impulsa programas industriales.-Obtiene fondos para urbanización, digitalización, eficiencia energética, rehabilitación industrial y formación.Hay municipios pequeños que han cambiado su tendencia simplemente porque alguien fue agresivo captando recursos. Y otros no supieron hacerlo y el tiempo los sumió en la irrelevancia5. Generar capital humanoSin trabajadores no llegan empresas y una Formación profesional adaptada.--Convenios con institutos y centros de empleo. Programas de retorno de jóvenes y crear vivienda accesible.6. Construir una narrativa de ciudadParece menor, pero es decisivo:-¿Por qué instalarse allí y no en el municipio de al lado?-¿Cuál es la ventaja competitiva?-Industria, logística, turismo, energía, agroindustria, calidad de vida, trayectoria industrial y prestigio como pueblo trabajador de calidad.Una ciudad sin relato económico suele entrar en inercia de decadencia.7. Liderazgo y movilización socialHay alcaldes que administran el declive y otros que intentan revertirlo.-Un alcalde no puede obligar a abrir fábricas, pero sí puede: eliminar obstáculos,-Generar confianza, unir actores, atraer inversión, acelerar decisiones.En ciudades industriales que han entrado en crisis, muchas recuperaciones han empezado antes por liderazgo institucional, que por una gran empresa salvadora e incluso por el empuje de empresarios aislados.
J.M. Amat
* Escrito y publicado en redes sociales el 23 de mayo de 2026

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