sábado, 2 de febrero de 2019

Monumento al zapatero en la ciudad de Almansa



                                     
         
La actividad zapatera en Almansa data de mediados del siglo XIX, ya que hasta ese momento solamente había en la población alguna tenería y zapateros a medida o remendones. Al igual que sucedió en Elda y otras ciudades, se fueron desarrollando talleres familiares y artesanales para autoconsumo local o para la venta en mercadillos de poblaciones próximas. De ahí se pasaría a la creación de grandes y medianas fábricas que daban acogida a los trabajadores que iban abandonando el campo para incorporarse a esa recién creada industria. Como paso en otras poblaciones, la línea férrea entre Madrid, Valencia y Alicante, desarrolló el comercio y disparó las ventas de calzado creando más fábricas hasta convertirse en una importante ciudad zapatera. 
la familia Coloma fue fundamental, siendo Antonio Coloma Gil que, en 1815, era ya artesano zapatero y más adelante desarrollaría una de las industrias más impresionantes de España. Pero Almansa además se especializó en un zapato elegante para hombre, un prestigio que hoy todavía permanece.
El Ayuntamiento de Almansa encargó la construcción de una escultura,  que fue inaugurada en 1986, al escultor andaluz José Noja. Se trata de una estatua de bronce en la que se ve a un viejo zapatero montando un zapato. Está situada en una de las entradas a la primera fase del Polígono Industrial "El Mugrón".

martes, 29 de enero de 2019

19.- Logos y marcas de calzado eldense: Pablo Guarinos Juan. "Calzados X" y Pedro García Amat. "Elefante"



                 Logotipos de la marca "Calzados X" junto con el industrial Pablo Guarinos Juan
Pablo Guarinos Juan,  fue un industrial muy conocido y prestigiado en la primeras parte del siglo XX.
La fábrica estaba ubicada en la calle que llevaría su nombre, "calle de Pablo Guarinos", tras la guerra civil pasó a llamarse calle del General Aranda y en la actualidad calle de Pedrito Rico; tanto la nave industrial como la vivienda del propietario se encontraban en las casas de Tobar por ser el conjunto de edificaciones donde estaba la industria de aquel célebre empresario zapatero. Esta empresa fabricaba calzado de señora y de niño, en fabricación manual, y con una plantilla que llegó a tener más de cien  personas, para hacer una producción de 150.000 pares al año de calzados, lo que supone unos 3.000 pares por semana. Hasta el año 1930 estuvo trabajando con la marca X (equis), pero a partir de ese año, por fallecimiento del titular,  pasaría a denominarse Vda. de Pablo Guarinos Juan y la marca de fábrica sería PAGUVI.

Más tarde en 1934 dejó de fabricar zapatos para convertir la razón social en almacén de curtidos que estuvo vigente hasta 1949 fecha en que se disolvió la sociedad, pasando los clientes a la empresa creada por José Bertomeu en calle Antonio Maura, 17, que fue la persona que dirigía aquel almacén de curtidos desde su creación en 1934.

Pedro García Amat empezó su formación en el mundo del calzado en la fábrica de Francisco Vera Santos, aprendiendo el oficio de desvirador. A finales de los años 20 adquirió un solar frente a su casa y allí construiría su primera nave industrial de 500 m2 y en la parte alta (como era habitual en la época) se habilitó su nueva vivienda. En el año 1929 se produjo en Elda un rebrote de la famosa "huelga del hilo" por la cual las aparadoras consiguieron que los fabricantes cuando le entregaban los cortes para coser en sus casas, les dieran también el hilo para apararlos, ya que esas mismas aparadoras debían poner no solo el hilo sino también las agujas y naturalmente hacerse cargo de las reparaciones de las máquinas de aparar. Fue en año 1940, recién acabada la guerra civil, cuando Pedro García se decide a fabricar zapatos de mujer (pollita) y sobre todo caballero.
La empresa tenía por marca de fábrica “Calzados El Elefante” y llegó a tener 40 trabajadores para hacer alrededor de 200 pares día de zapatos de niño, fabricación que abandonaría años después para dedicar la empresa a fabricar zapatos de mujer y de hombre.
                                                   
Fachada de la primera fábrica en la calle Hilarión Eslava. Pedro García recibiendo la medalla de plata al mérito en el trabajo. Año 1982.
En el año 1958, se incorpora a la empresa el hijo mayor del industrial, Pedro García Vidal, dando un mayor impulso a la empresa y canalizando la fabricación hacia la exportación; en el año 1965 se construye una gran fábrica en la actual Avda. del Mediterráneo, con una superficie de 4.500 m2 y empleando a más de 500 trabajadores, quizás la que tenía mayor cantidad de obreros en la época, para hacer zapatos de señora y de caballero en dos grandes secciones de mecánica, con una producción de 200 pares día de cada fabricación. La Empresa cambió de nombre y pasó a llamarse Pedro García S.L. Mas tarde en el año 1970 se asoció a Caressa, compañía Americana  y se llamó  Manufacturas del Calzado Pedro García S.A.. Más adelante, en el año 1980 se transformó en una sociedad anónima laboral y se llamó Selecta Shoes Internacional hasta finales de los ochenta que se disolvió.
               
                  Fachada principal de la fábrica de Pedro García donde actualmente hay construida una gasolinera

domingo, 16 de diciembre de 2018

18.- Logos y marcas de fábricas de calzado eldenses: Antonio Martínez "Bellini"; Blas Amat; "Luxelda"


Antonio Martínez Maestre, fue el fundador de la firma “Calzados Bellini”, el año 1942 consolidando la empresa la marca. “Calzados Bellini” se centraba en la fabricación de calzado sport para señora de alta calidad, con una producción aproximada de 500 pares a la semana. Antonio apostó por las Ferias del Calzado y montó su propio stand, relanzando las ventas y la exportación. La marca Bellini se representaba en el reflejo de un espejo sosteniendo una mano femenina uno de los modelos fabricados por esta empresa. Entre los muchos fieles empleados con los que contó esta empresa, destacaba Jaime Gómez Bonnin, que gozaba de gran popularidad entre los compradores por su simpatía y su capacidad de gestión, convirtiéndose en la mano derecha del propietario de la industria.
Vista de la sección de zapateros de la fábrica de Blas Amat
Blas Amat inició la fabricación de calzado artesano en el año 1897. De una pequeña casa, en la antigua calle Del Vall, se pasó a la construcción de una nave industrial que tenía una superficie de 1072 metros cuadrados, con una parte delantera para oficinas y la vivienda del propietario y su familia, todo ello rodeado de un bien cuidado jardín (como era costumbre en aquellos años del siglo XIX y principios del XX).
En esta empresa llegaron a trabajar 150 personas para fabricar 300 pares diarios de calzados mixtos, es decir, zapatos para señora, chicarro y algo de caballero.
Las crónicas de la época decían: "La fábrica fundada por Blas Amat, honra a la ciudad de Elda, pudiéndose decir que contribuyó en gran manera al justo crédito del que goza nuestro pueblo".

Luxelda, fue una fábrica de calzado de "lujo" como expresaba su propia marca. Estuvo ubicada en la calle Ramón Gorgé, muy cerca de la Plaza Sagasta, sin embargo su bellísimo zapato y la calidad ofrecida, superó aquellos escasos doscientos metros de su primera ubicación. Se instaló en una nave casi tres veces mayor en la calle José María Pemán y llegó a tener una plantilla que superaba los cincuenta trabajadores ofreciendo un trabajo esmerado que llegaba a muchas aparadoras que realizaban su aparado desde los domicilios particulares (recordemos que esa ha sido una de las facetas características del aparado eldense), Esa forma de trabajar tenía su parte positiva al contribuir a mejorar los ingresos familiares, en contra, la opacidad que no aseguraban el desempleo de esas trabajadoras y tampoco la jubilación.

*Publicado el 16/12/2018 en el semanario Valle de Elda

sábado, 8 de diciembre de 2018

17. Logos y Marcas de Calzado Eldense:. Calzados Chimo; Porta; Francisco Martínez Bel "Armiño"



Foto facilitada por Antonio Cremades Romero

Joaquín Vera Maestre que empezó en el mundo del calzado como viajante de la fábrica de su cuñado Antonio Porta Rausa. En el año 1948 montó su primera fábrica de calzados con un socio, José Vera Millán, conocido por el apodo de “Pepe Barata”, (que era el encargado general de la fábrica de Rodolfo Guarinos), esta sociedad se disolvió en diciembre de 1953 y a partir de ese momento siguió con su propia empresa, con el nombre del único propietario y la marca registrada “Calzados Chimo”, para fabricar zapatos de señora de alta calidad y diseño .
           Membrete de carta con el nombre de José Vera Millán socio de Joaquín Vera Maestre, con la denominación de la               marca "Chimo". Año 1950
La fábrica se ubicó en la Gran Avenida de José Martínez González, números 21 y 23,. ocupaba cuatro casas del Progreso, haciendo esquina a la calle Reyes Católicos, con dos plantas de edificación. Una de las especialidades que destacó en la fábrica de Chimo, fueron las esbeltas botas de mujer con un avanzado diseño y gran calidad. 

Foto fondos museísticos del Museo del Calzado
    
Antonio Porta Rausa creó su primer taller para fabricar calzado de bottier, en 1918, en un local situado en la calle Padre Manjón, más abajo del actual ambulatorio y casi enfrente a la llamada “Fuente de los burros”. Años más tarde, se trasladó a unas naves situadas en lo que hoy es la calle José María Pemán y ocupaba parte de la plaza de los Trabajadores de la Industria del Calzado; allí había dos naves industriales, una de ellas la construyó José Joaquín Guarinos, hermano del empresario Rodolfo Guarinos, Porta las adquiriría y construiría otra nueva junto a ellas, con un total aproximado de 2.500 m2 en tres naves industriales y zonas de retranqueos. Las naves lindaban por la parte trasera con el chalet propiedad de Enrique Román (todavía existente) separadas por un patio.
Fue una industria se especializó en la fabricación de calzados tipo bottier y llegaron a trabajar más de cien trabajadores, realizaban dos mil quinientos pares semanales.
Esta fábrica siempre se representaba con un hermoso Gato Negro como marca y junto al nombre de la empresa, Antonio Porta S.L..

Una marca y un nombre de zapatos fabricados con la exquisita finura que caracteriza el zapato de mujer eldense. es la que hacía la empresa de Francisco Martínez Bel, en la antigua calle General Moscardó, hoy Pi i Margall. Esta empresa fundada en la segunda mitad del siglo XX fue una de las que creció de forma significativa por la avalancha compradora de zapatos eldenses por las comercializadoras estadounidenses. La marca "Armiño", el nombre de un animal de la familia de la especia Mustela Erminea, cuya finura de pelo y piel lo hacen muy apreciado en peletería y es precisamente lo que la empresa quiso transmitir con esta marca, la finura y calidad de sus pieles, aunque obviamente no se fabricarían zapatos con este tipo de piel.

*Sigue a esta página y conocerás muchos temas relacionados con el calzado. Un blog que nos habla del calzado y mucho más....

miércoles, 28 de noviembre de 2018

16.- Logos y marcas de calzado eldense: José Tobar y Blas Amat



                                                         Logotipo de la marca de sus fabricados

José Tobar era un industrial de alpargatas en Elche,. Sus inquietudes y la posibilidad de diversificar su industria, le llevaron a construir una de las fábricas más importantes de la Villa de Elda a finales del siglo XIX. La fábrica estaba situada en unos solares en los que Tobar edificó su vivienda, nave y otras viviendas y naves colindantes, que con el tiempo se denominaron "Las casas de Tobar". Su situación exacta era la esquina de la actual calle Pedrito Rico con la de Antonino Vera, si bien todas las edificaciones que continuaban hacia abajo en la calle Pedrito Rico, fueron construidas por el prestigioso industrial. Tobar, que empezó fabricando señora y algo de chicarro, acabó fabricando exclusivamente calzado de señora, en unas naves de casi 1000 m2 en las que daba empleo a más de 150 trabajadores.
La marca de la empresa era un león rampante que apoyaba sus patas delanteras en una bota de mujer.
Esta fábrica se dotó, desde el primer momento, de las máquinas más avanzadas que había en aquellos años de final de siglo. Era un personaje muy emprendedor y dinámico con gran capacidad de decisión, asumiendo riesgos en favor de su empresa y por la creación de empleo.

                        Blas Amat. Fábrica de Calzados de todos los tipos

Otro destacado industrial de final del siglo XIX y principios del XX fue Blas Amat  que levantó su fábrica de calzados en el año 1897, de forma artesanal y en su domicilio particular, fabricando calzado para niño; la demanda de calzados de casi todas las zonas de España, aconsejaron el traslado a un local situado en la antigua calle llamada Del Vall; dos años después el trabajo seguía llegando y Blas Amat decidió construir una moderna nave industrial, en la zona de expansión de la ciudad y donde ya existían otras similares, en la calle Jardines. Para entonces la fábrica ya realizaba zapatos para mujer, caballero, además de chicarro.
 La nueva nave industrial tenía una superficie de 1.072 m2, con una parte delantera destinada a oficinas y la vivienda del propietario y su familia, todo ello rodeado de un su correspondiente jardín.
En esta empresa llegaron a trabajar 150 personas para fabricar 300 pares diarios de calzados mixtos, es decir, zapatos para señora, chicarro y algo de caballero. Se trabajaba con tres viajantes a toda la península, a Canarias y al Norte de África.
Al fallecimiento del fundador, se hizo cargo su viuda y la empresa pasó a llamarse Viuda de Blas Amat, como marca de fábrica.
De esta empresa ejemplar, en su tiempo, contribuyó notablemente a fijar un tipo de calidad alta en sus fabricados, según las crónicas de la época y reproducida textualmente por "Liberal de Elda", dice así: "La fábrica fundada por Blas Amat, honra a la ciudad de Elda, pudiéndose decir que contribuyó en gran manera al justo crédito del que goza nuestro pueblo".

domingo, 18 de noviembre de 2018

15.- Logos y marcas de calzado eldense: Gonzalo Casáñez; Sucesor de José Martínez Orgilés "Caliche" y Macario Carbonell.



Siguiendo con el reconocimiento a las marcas de calzado eldense en el pasado, hoy presentamos tres marcas de calzado "de lujo" de indudable calidad que aportaron explendor a nuestro zapato de mujer  y fueron un referente del zapato de calidad y diseño de Elda.
Gonzalo Casáñez Rico, con la marca "Casañez",  realizaba el calzado fino de señora en una nave situada en la calle Ramón Gorgé número 8, aproximadamente frente a las actúal Tesorería de la Seguridad Social, alli llegaría a producir hasta 600 pares a la semana de este esmerado tipo de calzado con más de 25 trabajadores. Su logo era el apellido del empresario y rubricado por la letra E sobre un emblema.
                                    
                    Fotografía facilitada por Antonio Cremades Romero

La célebre marca "Caliche" que tras la desaparición de José Martínez Orgilés continuaría su sucesor. Una gran empresa con una amplia tradición zapatera que conoció todos los mercados nacionales e internacionales y aportó prestigio a nuestra industria del calzado para mujer.


Al principio de la calle Modesto Lafuente estaba ubicada esta fábrica de Macario Carbonell, para realizar su "calzado de gran lujo para señora". La marca de fábrica era las iniciales del propietario "MC" en un blasón a forma de pergamino, con la palabra "calidad" como principal atributo de sus calzado.



martes, 13 de noviembre de 2018

14.- Logos y marcas de calzado eldense:José Amat Sanchís "Margarita"; "Calzados Glori" " Calzados Canflor".



                                  Fotografía facilitada por Antonio Cremades Romero


Una de las fábricas que mejor ha mantenido su imagen y el necesario relevo familiar es la empresa que creara José Amat Sanchíz "Corazónsanto"Con la marca "Margarita" esta empresa tuvo su última ubicación en un edificio de la calle Jose María Pemán esquina a Zorrilla, antes de trasladarse a una esplendida nave industrial situada en el Polígono Industrial Campo Alto y pasar su marca a "Magrit", una de las más prestigiosas de la ciudad. Tras José Amat la empresa fue dirigida en segunda generación por su hijo Manuel Amat y en el momento actual por los hijos de aquel, José María y Manolo. En los años 50 y 60 la empresa se especializó en un calzado de mujer de alta gama y una línea muy atractiva de tiras trenzadas de piel formando la pala y enfranques. En los múltiples folletos que imprimía se hacía hincapié en su esmerada calidad, se mostraba como empresa exportadora a todo el mundo. Esta industria es una de las muchas que, en Elda, han contribuido a consolidar su bien ganada fama de calzado de diseño y calidad en zapato de alta gama para mujer.

 La fábrica de Francisco Castelló Pérez, empleó la marca "Glori" añadiendo las palabras  "calzados finos", naturalmente se refería al calzado fino de mujer, como se le llamaba al zapato de gama alta. La empresa estuvo ubicada en la calle Gonzalo Sempere y fue una de las que coincidió con la implantación de las ferias de calzado en Elda.

Como la anterior, la empresa que trabajó con la marca "Canflor" estaba ubicada en la calle Pilar Primo de Ribera, actual Mariana Pineda, dedicada al zapato de gama lata de señora también coincidió en el tiempo con el desarrollo de las exportaciones a EE.UU. acrecentado con la implantación de las ferias del calzado en la ciudad.

martes, 16 de octubre de 2018

13.- Logos y marcas de calzado eldense: Vicente Esteve Pérez (Centauro); Héctor Ibáñez Oliver (La Esfinge) y Vicente Bonete Vera (Navalón).


Tarjeta de razón social y foto del stand en la 1ª Feria Nacional de Calzados en Elda
A Vicente Esteve Pérez se le conocía también por el apodo "Cachucho", inició la fabricación de calzado de mujer tras la guerra civil y se especializó en calzado cómodo, su fábrica fue una de las que se adhirió a la SICEP para fabricar zapatos en tiempos de guerra. Tras varios emplazamientos y ampliaciones se ubicó definitivamente en la calle Conde Coloma en un edificio de dos plantas con 1300 m2 produciendo más de 900 pares a la semana y una plantilla de 150 personas. Junto a Vicente trabajaron en la empresa sus hermanos que se encargaban de diferentes secciones, ocupando la de diseño y modelaje uno de los empresarios que más tarde crearía una prestigiosa fábrica, Antonio Gil Esteve "Masiri". Trabajaron con dos marcas: “Centauro” y “Guante – Sanatorio para los pies”.

 Héctor Ibáñez Oliver fue un fabricante de calzados que tenía su empresa situada en la Avenida de Madrid, en lo que eran las afueras de la ciudad y frente a la frontera con Petrel, fabricó en los años 60 coincidiendo con el resurgir de las Ferias del Calzado. Su marca "La Esfinge" representada por una leona alada con rostro de mujer y tocada de una diadema posada sobre un pedestal que se remataba con un capitel de estilo jónico. Sus zapatos eran de fabricación semiartesana que vendía al mercado interior.  

                                       Fotografía facilitada por Antonio Cremades Romero  
Vicente Bonete Vera además de ser una excelente persona que colaboró de forma activa hasta su fallecimiento con la Cruz Roja local, fabricó excelentes zapatos de mujer, en algunos casos con sociedades como la que tenía con Vicente Martínez "El Chateras", y también a su nombre con la marca "Navalón". La fábrica estaba ubicada en la gran nave que perteneció a Los Vera, en la primera planta y en una parte de ella, en la calle José Maria Pemán, tras pasar por diferentes ubicaciones anteriores. Bonete realizaba calzados de alta gala para señora, el llamado "calzado de lujo", exportó a Europa y América y también era muy apreciado en el mercado nacional.

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miércoles, 3 de octubre de 2018

Una oportunidad para los emprendedores






El Museo del Calzado inicia el próximo día 5 un curso en Elda sobre Diseño de Calzado. Por tratarse de un curso intensivo sobre uno de los aspectos más importantes de la fabricación de calzado y más creativo, encaja perfectamente con las expectativas de los emprendedores que desean aventurarse en el campo del diseño que tan buenos e importantes profesionales nos ha dado a la industria del calzado, especialmente a la comarca del Medio Vinalopó.
Un curso avalado por la Universidad San Pablo CEU y con la seriedad y profesionalidad que el Museo del Calzado viene patentizando a lo largo de los años.
El curso que se ha programado de forma inminente también se realizará en Madrid y Valencia, para que las personas que viven en esas ciudades o sus proximidades, puedan conseguir el grado de formación en diseño del calzado.
La ventaja de este tipo de curso necesariamente comprimido de contenidos e intensivo, dado el tipo de personas que acuden a el, es que en poco tiempo se entra de lleno en contacto con el mundo de la creatividad en calzado, se pone al alumno que ha seguido con éxito esta experiencia, en el camino del emprendimiento para poder ejercer la profesión de diseñador desde su ámbito laboral y, especialmente, en el sector zapatero de la comarca para logar una inmediata reinserción.

El curso es un compendio práctico de los contenidos que un diseñador de calzados necesita para poder triunfar en este maravillosos oficio. Además de sumar a estos profesionales al grupo que el Museo del Calzado ha auspiciado para colaborar en la colocación laboral, recibirán la ayuda inestimable de profesionales que están en contacto diario con empresas del sector y conocen las posibilidades de empleo.

En Elda, cuando se trata de diseño de calzado, todo ha funcionado y a mi avanzada edad me encuentro con antiguos alumnos que felizmente han triunfado en la vida como profesionales del diseño y que, aunque sólo sea una apreciación personal, también me supone un pequeño triunfo como profesor en la parte que me corresponde.

* Para cualquier información relacionada las direcciones y teléfono de contacto son: info@museocalzado.com; teléfono 965383021.

domingo, 30 de septiembre de 2018

12.- Logos y marcas de calzado eldense: Calzados FIFO; Calzados Colibrí; Candelas.



             
La fábrica de FIFO era sinónimo de alta calidad en zapato para mujer. Rafael Yuste Vera, su propietario, fue un personaje sencillo, muy popular y muy querido en los círculos industriales de la ciudad desde los primeros años de la década de los 50. Su fábrica situada en la calle Francisco Alonso y ampliada tomando un edificio de la Gran Avenida, era un centro de diseño en sí misma con zapatos de la más alta gama que exportaban a Europa y Estados Unidos de América. El logo de "Calzados FIFO" pasaría de ser representado dentro de un escudo en el que figuraba la palabra Elda, a un logo más funcional y moderno que, en los años 70 representaba  el distintivo de la empresa "Manufacturas FIFO S.L.". La fabrica llegaría a tener 100 trabajadores para hacer 500 pares de zapatos al día de exclusivos zapatos tipo bottier.

               

Con el nombre tan atrayente de "Colibrí" y representado por un dibujo de esta clase de ave en vuelo, presentaría Enrique Juan Arenás, sus zapatos exclusivos en la década de los años 60. Una empresa que pasó más tarde a llamarse Sucesores de Enrique Juan Arenás S.L.. Otro gran ejemplo de industria eldense de calidad.                                              
                                         
Por último traemos a estos apuntes el nombre de una pequeña fábrica que bajo la marca "Candelas", trabajaba el zapato para niño, con la peculiaridad que el propietario, Francisco Candelas  Carratalá llego a la fabricación de calzado desde su profesión como ebanista, en esta persona quedaba demostrado que los zapateros, en algunas ocasiones, también preparaban las hormas de madera. Aunque Candelas no pasó a convertirse en una gran fabricante, los zapatos que fabricó para el mercado nacional eran de mucha calidad, dentro de la especialidad de calzado para niño. 

martes, 25 de septiembre de 2018

11.- Logos y marcas de calzado eldense: Federico Obrador, Calzados Orbi y Calzados Navarro.



                   
Federico Obrador Ibáñez, procedente de Fuenteálamo, en 1946 creó en Elda una pequeña fábrica de calzados de señora tipo bottier, en la calle San José y encima de la fábrica de hormas que tenía su hermano Fernando. En 1963 abrió tres tiendas en Alicante y una en Benidorm con el nombre de Calzados Soraya; en 1968 también en Londres que más adelante llegaría hasta tres comercios con el nombre de Madrid Shoes. En 1971 abriría tienda de venta de zapatos de Elda en New York con el nombre de Desiré. Como marcas utilizó la de su propio nombre, pero también Calzados Desiré; Calzados Turia y Calzados Soraya.
La fábrica llegó a tener, entre fijos internos y externos, casi 100 trabajadores para hacer más de 350 pares diarios de zapato de vestir de señora; la fábrica ocupaba toda la planta de piso con más de 3000 m2.

Los hermanos Elíso y Roberto Verdú, con Francisco Verdú Cuenca, aportaron al zapato de vestir de señora de alta calidad, un enorme prestigio con su marca Orbi. Una industria que visité en mi juventud y por la que sentía una gran admiración, los zapatos fabricados en las décadas de los 70 y 80 eran auténticas joyas del zapato semiartesano, "el calzado de lujo", que se fabricaba en muchas industrias eldenses. La fábrica ocupaba un edificio de dos plantas con esquina a la calle Pablo Iglesias. La marca fue muy reconocida en EE.UU. y Europa donde exportaron gran cantidad de zapatos.

Una marca de calzados que trabajó en Elda y Petrel con dos industrias establecidas en ambas poblaciones fue Calzados Navarro que utilizaba como logo su propio apellido enmarcado en una elipse y cuyo propietario era Indalecio Navarro Maestre. Las fábricas estaban ubicadas; la de Petrel, en el camino de Elda, lo que se conoce como La Cruz Cubierta; la de Elda, en la calle Francisco Alonso. Naturalmente se trataba de talleres de fabricación y montaje de calzados en los que se realizaban los trabajos centrales de la mecánica de fabricación y el terminado se encargaba en los "terminados" que eran talleres auxiliares y se ubicaban en muchas calles de ambos pueblos. El aparado, como en casi todos los casos, se realizaba a domicilio acudiendo las paradoras a "cortar" la tarea a las fábricas.

Los industriales eldenses en la feria de Milán (MICAM) alcanzan la cifra de 16.



                                     
Esta respuesta de nuestro zapato a uno de los más importantes escaparates del mundo, la Feria de Milán, aún siendo aceptable, no es lo deseable. Se destaca que de 193 expositores españoles, 16 son eldenses, es decir, menos del 10%. Si analizamos la presencia de industriales de Elche que llegó a 66 firmas presentes, y tenemos en cuenta que en este tipo de feria, de carácter internacional, se compite fundamentalmente en un determinado calzado, en el que priman los parámetros de calidad y diseño, encontramos totalmente insuficiente la participación de nuestra provincia, pero especialmente la de Elda, atendiendo al tipo de fabricación que se realiza en la ciudad y los mercados a los que se pretende acceder.
Hemos dejado perder nuestra única feria de calzados de España, MOMAD SHOE, y se nos anuncia un nuevo proyecto que de momento no sabemos nada al respecto.
Si se me permite una reflexión quisiera decir con firmeza que en cualquier proyecto de futuro para nuestras ferias del calzado, sin generosidad, no hay solución posible. Quisiera llamar la atención, ahora más que nunca, de uno de los últimos editoriales de REVISTA DEL CALZADO, tras la Feria de marzo en Madrid, que hacía referencia con acierto al dicho "el pescado que se muerde la cola", al referirse a la inhibición de los industriales de calzado de diseño. Si nuestras industrias más significativas no acuden a nuestras ferias ¿quiénes van a cubrir esos espacios?, ¿si no se apuesta por nuestros propios escaparates, quienes van a resolver nuestros problemas feriales?. Para que triunfe un nuevo proyecto de Feria del Calzado es necesario que exista ante todo solidaridad y generosidad por parte del sector zapatero. No creo que nadie tenga la barita mágica para hacer volver a los compradores perdidos, lo que había que haber hecho, entiendo, es no haberlos dejado marchar. Pero nuestros lamentos ya no sirven absolutamente de nada, ahora se propondrá un nuevo proyecto de Feria y con seguridad y por muy buenos planteamientos que se apliquen, los compradores volverán con cuentagotas. La perseverancia y la generosidad es lo más eficaz, porque los zapatos que fabrica nuestro país son demandados por todos, pero no debemos esperar a Milán, Garda o Dusseldorf, entre otras, para que sean admirados por el comprador. Remachemos una y otra vez en nuestro país, en nuestras ferias.....si otros triunfan ¿porqué nosotros no?, aprendamos de los errores del pasado.
Ya que hablamos de Italia hay que decir que en aquel país se celebran múltiples ferias en las que está presente el calzado, y se realizan no solo en Milán, sinó también las diversifican por tipos y por regiones, como ejemplo: "Lineapelle" que junto a maquinaria accesorios y artículos de piel también está el calzado; "Viva gli Sposi", una feria dedicada fundamentalmente a las bodas, donde además de catering y todo lo que lleva consigo una celebración de esta tipo, se presentan calzados exclusivamente para los novios y acompañantes y se celebra en una ciudad que se llama Erba con alrededor de dieciséis mil habitantes y situada al norte de la península;  "Simac Tannig Tech" dedicada también a la maquinaria de fabricación de calzados y de la piel, con una amplia participación de empresas de calzado y que se celebra en Milán, en el mes de febrero; la ya nombrada "the MICAM" y a la que han acudido nuestros 16 empresarios; "Expo Riva Schuh" dedicada al calzado especialmente y celebrada en Riva de Garda- Trentino, en junio y que tiene mucho éxito en una población de diecisiete mil habitantes en una bella zona del norte de Italia; "RAC" en Padua, en una feria de diseño exclusivamente para calzado y que se celebra en abril; "Bimbinfiera Treviso", una feria de deportes, educación, regalos etc. y que cuenta con una amplia representación de calzado, celebrada en diciembre; "Wedding in the Land of Fashion", una feria para vestidos de novia y calzado especializado o "Rimini Franchising"  en la localidad de Rimini y dedicada a energías renovables y franquicias, donde se incluye una amplia representación de calzado, entre otras.  
A la vista de lo anterior ¿Cómo no van a vender zapatos los italianos?. En España, con una sola feria de calzado, y ahora desaparecida por ineficaz, y en Elda clamando por una Feria - Exposición de zapatos de diseño y nadie presta la más absoluta atención, así nos va.
Retómese el tema ferial en España, asuman los que tienen la responsabilidad para ello, con humildad, generosidad y amplitud de miras, acepten en esos cerrados comités, ideas nuevas a la búsqueda del bien general para el sector y para incrementar las ventas, asuman que en alguno de los planteamientos pueda haber algún ápice de razón, ferias temáticas sobre zapatos de diseño; de niño o niña; de deportes; de ocasión etc.. Los tiempos cambian y se debe ir cambiando con ellos. Europa nos ofrece ejemplos claros, intentémoslo y.... que Dios reparta suerte.