El martes día 25 de agosto nos despertamos con un reportaje en “Primer Plano” sobre la situación de la industria que, en esta ocasión el diario EL MUNDO, nos dice algo que ya sabíamos: “El sector del calzado, uno de los puntales de la industria nacional, afronta una caída de empresas y producción de la que intenta salir con calidad y alternativas”, nada que nos pueda sorprender. Sin embargo, nos deja una amargura en la mente que nos parece desafortunada y totalmente injusta.
Efectivamente, Elda, a tenor de lo que Ismael Poveda, periodista que escribe este artículo, sorprende a propios y extraños, cuando nombra la gran y pujante industria ilicitana, la segunda en importancia, según el periodista, Arnedo en la Rioja, o el despertar de Illueca, la ciudad de los zapatos de la provincia de Zaragoza, todo eso es cierto, pero ni una sola palabra a Elda que lo hizo todo, desde la creación de las agrupaciones de empresarios, pasando por las expansión nacional del calzado a través de las Ferias del Calzado; la creación en Elda del Instituto de Investigación sobre el calzado INESCOP, las primeras academias y más tarde Centros de Formación Profesional del Calzado, el único centro de expansión de ventas de cazado, primero con Elda Exportadora, después con CEPEX y por último y tras promesas incumplidas por parte de los políticos de turno, el Museo del Calzado que fue obra de la iniciativa privada, a la que se sumaron varias instituciones, el Ayuntamiento de Elda, El Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales y la Caja de Ahorros Provincial de Alicante .
Qué pensaban ¿que nos íbamos a estar callados ante tamaña injusticia?, pues no, Elda clama por su puesto en el mapa industrial del calzado ahora y mucho más, antes.
Protesto con todas mis energías, las que me quedan, porque entre unos y otros enmudecen a la ciudad que lo creó todo, que lo hizo todo, que lo consiguió todo en el mundo zapatero de la España de 1960.
Probablemente es tarde para ponernos las pilas, pero Elda no olvidará, nadie acierta a comprender que pasa en esta ciudad emprendedora y orgullosa, nadie da crédito de a los niveles a los que se ha llegado en términos zapateros hablando, y todos sabemos que, lo que no se ha conseguido en años, se vaya a conseguir en un futuro inmediato.
Es cuestión de propósitos colectivos, nada se hace solo. El problema quizá está más en que los que pueden se creen únicos valedores y ahí pierden el paso, pero Elda puede y debe despertar de su letargo, de este mal sueño, y buscar los medios y las personas que la saquen de esta situación agónica en el que estamos sumidos. Así sea.

No hay comentarios:
Publicar un comentario