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sábado, 1 de junio de 2024

EJEMPLARES MOMENTOS DE LA INDUTRIA DEL CALZADO Sesenta y ocho años de una premonición compartida. La Feria del Calzado y las Fiestas de Moros y Cristianos.

 


      Emotivo y esperanzador cartel anunciador de las Ferias del Calzado de Elda

                            

 Como todos los inicios de algún acontecimiento importante el "boca a boca" juega un papel muy importante, pero se precisan otras voluntades que ayuden a fraguar una idea.

 

Oscar Santos había publicado el 22 de diciembre de 1956 una carta en Valle de Elda bajo el título “¿Elda capital del calzado?”  por la que, con una postura muy realista, llamaba a la movilización en favor de una Feria del Calzado en Elda que nos sacase de un estado de conformismo ante las sucesivas crisis del calzado.

 

Fueron cientos de personas y varias instituciones del sector zapatero las que se sumaron a aquellas primeras palabras salidas de la pluma de Santos que ilusionarían a los eldenses de aquellos años. La idea estaba sembrada en “tierra fértil” y el empuje emprendedor de los trabajadores de la ciudad de Elda y de Petrer, se pusieron manos a la obra para que la ilusión se transformase en realidad.

 

Una eldense insigne y reconocida poeta local, Carola Gonzálvez, movida también por un sentimiento de amor a su pueblo y con el deseo de ver a Elda dentro del círculo de progreso que pudiese generar un Certamen Ferial, se unió a la idea de Santos y lanzó su peculiar fantasía.

 

Fantástica Feria del Calzado y los Moros y Cristianos

 

         


                      
        Cartel anunciador de la Fiestas de Moros y Cristianos de 1958


El día 4 de mayo de 1957, también en este semanario, un original artículo titulado "Feria de Muestras del Calzado en Elda, 1958", narraba de la mano de Carola lo que pasó en la ciudad cuando se "celebró" aquella fantasiosa exposición, la primera Feria de Calzado en Elda, que la recordada poetisa la hacía coincidir en su imaginación con las bulliciosas fiestas de Moros y Cristanos.

 

 “Los fabricantes se aprestaban a reservar los stands y la ciudad presentaba un aspecto inusitadamente animado. Se había hecho coincidir la Feria con los típicos festejos de Moros y Cristianos.... ", el escrito continuaba.... "Atraídos por los festejos y la novedad de la Feria, hubo tal afluencia de público, que apenas se podía transitar por las calles.
Los stands, resplandecientes de luces, rivalizaban en el decorado para la presentación de las muestras. El proyecto hecho realidad, fue un éxito, y en los años que siguieron, la Feria de Muestras del Calzado, en Elda, ha logrado ser famosa, atrayendo la atención no solo de los españoles, sino de los numerosos turistas que
visitan nuestro país "
.

 

Era toda una premonición, Carola Gonzálvez, asumiendo el lanzamiento hecho por Oscar Santos, dando vida con su crónica a una Feria que se celebraba en el año 1958, cuando todavía estábamos en el mes de Mayo del año l957; como diría un artículo publicado en "Valle de Elda" y firmado por el seudónimo “Violeta” el día 15 de Junio de 1957... "Esta magnífica idea, solamente lanzada con el impulso que da el amor hacia la patria chica, ha hecho que muchos de nosotros nos enzarzáramos en discusiones sobre la posibilidad de llevar a cabo tal empresa. No obstante, en la mente y en el corazón de todos, al ver surgir esta idea como penacho de humo negro en el horizonte, hemos pensado que algo así llevábamos escondido en las profundidades del pensamiento, y a la mayoría nos causó la misma impresión que causaría en su tiempo el hecho del huevo de Colón”.

José María Amat Amer

viernes, 17 de mayo de 2024

Ejemplares momentos de la industria del calzado. El principio de la industria zapatera en Elda

Maestros artesanos eldenses trabajando manualmente. Es importante y aleccionador conocer como se fraguaron los mejores momentos que vivió la transformación de la industria del calzado en nuestra ciudad, en Elda. Las personas más jóvenes, aquellas que no vivieron los momentos más brillantes y emblemáticos de la industria del calzado local, deben conocer y no olvidar que hubo un tiempo en que Elda brilló con luz propia muy por encima de otras ciudades zapateras. Bajo el título genérico de “Ejemplares momentos de la industria del calzado” iremos desgranando, en este blog, paso a paso, alguno de los grandes logros conseguidos por quienes fueron los actores más importantes y como lo hicieron. 

El principio de la industria zapatera en Elda 

No todos los pueblos pueden contar con una trayectoria tan singularmente creativa creando riqueza, con las solas fuerzas de sus ciudadanos. Elda era un pueblo agrícola hace apenas dos siglos y de esa agricultura vivían sus pocos tres mil habitantes. 

Otras villas, dentro y fuera de nuestra comarca, tuvieron similares situaciones y de la agricultura mantenían su mayor parte del trabajo. Sin embargo, hay que decir con toda justicia que Elda no abandonó su agricultura para industrializarse, esta ciudad perdió el agua en una época en la que había en abundancia, la salinidad del agua que recibía arruinó su fértil huerta. A partir de ahí nada se nos regaló, hubo que sacrificarse y luchar duramente para tratar de conseguir una nueva vía de subsistencia.

Un pequeño taller de zapatería fue el principio de todo, unos zapateros remendones realizando zapatos para vender en mercadillos de la zona, fueron las primeras semillas de lo que se convertiría toda una capitalidad industrial de fabricación del calzado. El milagro de Elda, puesto que así se le puede llamar, se produjo, pero esos milagros poco o nada se dan si no hay una férrea voluntad de luchar y unas ganas enormes de buscar un horizonte que marque el camino del éxito y ese, a mi juicio, fue el milagro, a veces lo que ocurre es que cuando se pone fe y empeño en el trabajo, la suerte, que es siempre necesaria, también ayuda y Elda tuvo su oportunidad. 

Cuando en la ciudad ya se hacían muchos miles de zapatos cada día, la indefinición por un tipo concreto estaba por llegar, cohabitaban las fábricas de calzados de señora con las de series y chicarro o zapato para niños, aunque también se podía ver anuncios de final de siglo XIX en los que se leía "Fábrica de calzados de todo tipo", es decir, que lo mismo se fabricaba señora, caballero o niño. Fue en esos primeros años de trabajo en serie o lo que podríamos llamar la productividad de la artesanía, porque casi todo se hacía a mano, cuando recibimos una expedición de mahoneses que sin duda, contribuyeron en gran medida a definir, o más bien a reafirmar un estilo de calzado de mayor calidad si cabe, y con una mayor orientación al zapato de mujer de alta calidad y de ahí al calzado llamado de lujo o zapato fino. 

A veces nos paramos a pensar en el porqué de nuestra casi exclusiva especialización en zapato de mujer y, dentro de ese tipo, en el más alto en materia de calidad y diseño; en algunos casos incluso se ha escuchado algún lamento de que, si en Elda se hubiese fabricado otros tipos incluido los deportivos, nuestros baches habrían sido menores o más llevaderos. Sin embargo, puestos a soñar, creo que esta alta especialización es, lejos de lo que podría pensarse, un acierto, porque para cubrir los posibles periodos de crisis en el calzado en general, nada mejor que una industria diferente. una industria alternativa al calzado; pero puestos a mantener nuestra industria principal que nos ha dado progreso y riqueza y ha permitido situar a Elda dentro de las ciudades más importantes de la provincia y la más prestigiada en fabricación de calzado de España, ¿por qué perder nuestras señas de identidad como ciudad en la que el calzado es sinónimo de calidad y diseño?, ¿acaso el calzado deportivo o el chicarro e incluso el de caballero, nos habría situado en una cota más alta de prestigio? Creo rotundamente que no, Elda es lo que es gracias a lo que fabrica y aquí están reconocidos los mejores estilistas en calzado de España y aquí sigue estando la mayor riqueza en prestigio y calidad, no superadas por otras ciudades que nos quintuplican en producción y ventas. Nuestro milagro es mantener ese prestigio, es cuidar nuestra calidad, es rivalizar con los más grandes, nunca con los mediocres o los pequeños, en referencia únicamente a la calidad y al diseño. "... 

Y aquel espíritu generador que hizo del caserío una aldea y de la aldea una Villa, rompió el estrecho círculo donde se consumía en vida isócrona, rudimentaria y pobre, pues si la agricultura daba el vivir, éralo en medida estrecha y como máxima compensación a rudos esfuerzos consumidores prematuros del vigor físico y anuladores por atrofia de energías cerebrales, y al romperlo, se abrió nuevo horizonte en el ancho campo donde la noble lucha de las aspiraciones, forjan el bienestar y progresos humanos. Y así, donde solo hubo manejar de azadas, ruido de esquilas y chirriar de grillos, se oyeron metálicos sonidos del martillo sobre el yunque, bronco trepidar de poleas y artefactos y activo trajinar en unos menesteres que no eran la siembra ni la siega, ni la trilla ni la vendimia, pero que era también trabajo; trabajo encauzado por distintos derroteros donde no solo había fuerza muscular, sino también ejercicio de la inteligencia que lo avaloraba y le hacía rendir una vida más holgada, aplicándolo a los primeros rudimentos industriales que aparecieron manifestados por medio de herrerías, fábricas de papel, molinos de majar esparto y un raquítico taller de zapatería. 

Y de aquel taller humilde, nacieron las grandes fábricas con sus amplios e independientes edificios construidos expresamente con tal fin; y los calzados de Elda, en producción progresiva invadieron la España toda, ganaron premios de honor en exposiciones extranjeras y consagraron como industrial a este pueblo, cuyo nombre fue llevado triunfalmente por sus hijos en viajes laboriosos, lo mismo a las grandes urbes comerciales que a las apartadas y silenciosas aldeas.... Y así se formó la moderna ciudad de Elda." Antonio Vera en el “Liberal del Elda” número extraordinario de 1915.

José María Amat Amer

* Publicado en blog Calzado del semanario Valle de Elda de 25 de abril de 2024

miércoles, 26 de febrero de 2020

El Coronavirus (COVID-19) y nuestra industria de fabricación de calzados


Los estragos que está causando el coronavirus en el mundo están sembrando de dudas el futuro de las economías más estables.
No sabemos el tiempo ni el alcance de esta epidemia que podría llegar convertirse en pandemia. Pero a la vista de lo que está sucediendo hay que prepararse para los tiempos que vienen.
En lo que respecta a la industria del calzado y, naturalmente la que más nos importa que es la industria eldenses, el cierre masivo de fábricas de calzados y componentes en China y otros países asiáticos, está creando una nueva estrategia en los mercados mundiales ya que la crisis sanitaria ha interrumpido la cadena de suministro de muchas compañías.
El calzado fabricado en China (también los de más alta calidad) está provocando un desabastecimiento en cadenas de empresas importadoras y estas apuntan hacia las industrias de Europa (además de Marruecos) para poder abastecerse de ese tipo de calzado de alta gama. China no sólo es la segunda economía mundial y el mayor de los principales mercados para muchos sectores de lujo y esos sectores, incluido el calzado, no pueden quedarse descolgados.
Ante el descenso ya palpable de los ingresos y la imposibilidad de saber cuándo se controlará la situación, las grandes corporaciones están desvelando, con mayor o menor detalle, el impacto que prevén en las cuentas de 2020.
Los mercados en los que se mueve el calzado influye el aspecto commodity como premisa más importante, por lo cual, la influencia asiática es actualmente mayor.
Es una posibilidad que fabricantes americanos, principalmente, trasladen sus expectativas de compra a nuestro país, que junto con Portugal, se encuentran en las primeras líneas de posibles suministradores de calzado.
¿Qué podemos esperar de nuestra ciudad? Lo podemos esperar todo, pero para ello hay que mover muy bien las fichas y concentrar nuestra oferta porque, en esta ocasión como en casi todas, el pez grande se comerá al chico.
Esta semana pasada pude hablar con algunos agentes de marketings relacionados con las ventas en mercados internacionales y me confirmaron que sí Elda tuviese una oferta centrada y concretada en un determinado lugar, podría hacer llegar un claro mensaje de lo que hacemos. Con nuestras solas fuerzas es posible que no pudiésemos llegar a muchas compañías, pero a través de agentes especializados y con apoyo institucional se podría lograr.
Las empresas interesadas en acometer mercados exteriores necesitan de la colaboración y el apoyo económico que puedan prestar las instituciones, dado que salir fuera a buscar mercado es bastante costoso y que el fruto de esta actividad no suele ser inmediato.
Los Salones Princesa son el escenario donde se podría atraer la mirada de compradores con una muestra agrupada de bolsos y zapatos, serviría de atractivo a las posibles comercializadoras que quieren readaptar su mercado de fabricación.
Es urgente que Elda conozca su capacidad productiva en conjunto y que realice con la mayor urgencia una exposición de los productos y servicios con los que poder dar respuesta, ante una desgraciada situación extraordinaria como la actual.
Sin demora: Unas exposiciones de nuestros productos utilizando el marco de los Salones Princesa y un llamamiento con la colaboración y ayuda económica de las instituciones: Ayuntamiento, Generalitat y Gobierno Central, a través de los ejecutivos de marketing y comercializadoras de calzado internacionales para atraerles a nuestras ofertas y productos de calidad.