Mostrando entradas con la etiqueta Ferias del Calzado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ferias del Calzado. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de agosto de 2026

¡Elda, despierta!

                             

El martes día 25 de agosto nos despertamos con un reportaje en “Primer Plano” sobre la situación de la industria que, en esta ocasión el diario EL MUNDO, nos dice algo que ya sabíamos: “El sector del calzado, uno de los puntales de la industria nacional, afronta una caída de empresas y producción de la que intenta salir con calidad y alternativas”, nada que nos pueda sorprender. Sin embargo, nos deja una amargura en la mente que nos parece desafortunada y totalmente injusta.

 Elda pasa a la irrelevancia como ciudad pionera

 Efectivamente, Elda, a tenor de lo que Ismael Poveda, periodista que escribe este artículo, sorprende a propios y extraños, cuando nombra la gran y pujante industria ilicitana, la segunda en importancia, según el periodista, Arnedo en la Rioja, o el despertar de Illueca, la ciudad de los zapatos de la provincia de Zaragoza, todo eso es cierto, pero ni una sola palabra a Elda que lo hizo todo, desde la creación de las agrupaciones de empresarios, pasando por las expansión nacional del calzado a través de las Ferias del Calzado; la creación en Elda del Instituto de Investigación sobre el calzado INESCOP, las primeras academias y más tarde Centros de Formación Profesional del Calzado, el único centro de expansión de ventas  de cazado, primero con Elda Exportadora, después con CEPEX y por último y tras promesas incumplidas por parte de los políticos de turno, el Museo del Calzado que fue obra de la iniciativa privada, a la que se sumaron varias instituciones, el Ayuntamiento de Elda, El Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales y la Caja de Ahorros Provincial de Alicante . 

 Pero de todo esto el reportaje calla y da la sensación de que Elda nunca existió.

 Elda no se merece el desprecio y el olvido

 Qué pensaban ¿que nos íbamos a estar callados ante tamaña injusticia?, pues no, Elda clama por su puesto en el mapa industrial del calzado ahora y mucho más, antes.

 El reportaje habla de grandes empresarios en Elche, en Arnedo, en Illueca o en Mallorca, que será cierto, pero nada dice de los sacrificios de Elda, de sus empresarios y mucho más de sus trabajadores. No sabemos de dónde sacan esas conclusiones, a pesar de que una figura esencial en el reportaje es el presidente de FICE, que por cierto es nacido en Elda e hijo de un gran empresario de la localidad, pero lo leído es que el reportero deja claro que a partir de 1960 los ilicitanos a los que se le asigna como “la ciudad que fue el máximo exponente del boom que experimentó el calzado en España en la década de los 60…”, fecha esa en que se produjo la primera Feria del Calzado en España y en la que apenas participaron los empresarios ilicitanos

 ¿Este es nuestro legado?

 Protesto con todas mis energías, las que me quedan, porque entre unos y otros enmudecen a la ciudad que lo creó todo, que lo hizo todo, que lo consiguió todo en el mundo zapatero de la España de 1960.

 El legado de Elda es más de lo que cualquiera pueda sospechar. Elda no solo puso en pie a todas las instituciones sectoriales del calzado, sino que fue guía y meta a seguir por otras industrias de los más variados tipos en la provincia y fuera de ella. Pero a esto se ha llegado por convertir a nuestra ciudad en una población vacía de casi todos los contenidos, una población festiva e indolente con su pasado industrial. Una ciudad que ha preferido tener de fiesta a sus pobladores antes que erguidos con la frente alta y orgullosos de lo que hicieron sus ancestros; una ciudad que coloca hormas por sus calles, pero que poco hace por gestionar sus raíces y darles vida para que no desfallezca.

Probablemente es tarde para ponernos las pilas, pero Elda no olvidará, nadie acierta a comprender que pasa en esta ciudad emprendedora y orgullosa, nadie da crédito de a los niveles a los que se ha llegado en términos zapateros hablando, y todos sabemos que, lo que no se ha conseguido en años, se vaya a conseguir en un futuro inmediato.

 Cuando los medios de comunicación se olvidan de que existimos, será porque ya no estamos. Una enorme tristeza y una pena infinita.

 Elda puede y debe resurgir

 Es cuestión de propósitos colectivos, nada se hace solo. El problema quizá está más en que los que pueden se creen únicos valedores y ahí pierden el paso, pero Elda puede y debe despertar de su letargo, de este mal sueño, y buscar los medios y las personas que la saquen de esta situación agónica en el que estamos sumidos. Así sea.

martes, 18 de agosto de 2026

"Calzado artesano de Elda para mujer": una indicación geográfica para proteger nuestro legado



Elda se aproxima a los dos siglos de una historia estrechamente vinculada al calzado. La ciudad fue pionera en la provincia de Alicante en la especialización en calzado femenino de alta calidad, hasta convertir esta actividad en una verdadera seña de identidad colectiva y en una fuente de riqueza, empleo y prestigio para todo su entorno comarcal. Esta trayectoria no se limita a la fabricación. 

Elda fue impulsora de las Ferias del Calzado, alberga un museo reconocido internacionalmente y creó el premio a la Mujer Mejor Calzada de España. Estas y otras iniciativas acreditan una relación continuada entre la ciudad, el diseño, la artesanía y la excelencia en la elaboración del zapato femenino.

La obtención de la indicación geográfica protegida (IGP) «Calzado artesano de Elda para mujer» permitiría reconocer oficialmente ese patrimonio industrial y proteger su nombre frente a imitaciones, usos indebidos e intrusismos comerciales. El distintivo garantizaría que los productos amparados cumplen unas condiciones de origen, calidad, diseño y elaboración establecidas en un pliego de condiciones común, ofreciendo al consumidor una información clara y fiable.

Esta protección también contribuiría a diferenciar el calzado eldense en los mercados nacionales e internacionales, incrementar su valor añadido y reforzar la reputación de las empresas y trabajadores vinculados al sector. Al mismo tiempo, favorecería la conservación de oficios especializados, la transmisión del conocimiento entre generaciones y la incorporación de jóvenes diseñadores, artesanos y emprendedores.

Sus beneficios superarían los límites municipales. Una indicación geográfica de estas características impulsaría la industria auxiliar, el comercio, la formación profesional, el turismo industrial y cultural y la proyección económica de la comarca del Medio Vinalopó y de toda la provincia de Alicante.

Proteger el «Calzado artesano de Elda para mujer» no significa únicamente recordar un pasado brillante. Significa convertir una tradición viva en una garantía de futuro y reconocer que, cuando un zapato reúne calidad, elegancia, diseño y saber hacer, su lugar de origen también forma parte esencial de su valor

El pasado 30 de julio, ya casi en tiempo vacacional, conocimos que la Oficina EUIPO había concedido la primera Indicación Geográfica: “Joyería de Córdoba”. Sería decepcionante que Elda, con su tradición zapatera y sus valores de calidad demostrados no obtuviese el reconocimiento merecido, pero…¿Lo ha solicitado alguna institución o grupo en tiempo y forma?.

jueves, 23 de julio de 2026

Nuestras fábricas: La fábrica de calzados de Juan José Guarinos

 En el espacio Nuestras Fábricas de Hoy por Hoy Elda Vinalopó, recuperamos la historia de una empresa la fábrica que dio origen a una de las grandes sagas del calzado de Elda. Con la presentadora y locutora Toñi Pérez, recordamos esta industria que hemos rescatado del olvido.

 

                                    ======================

 


        Fachada principal de una de las naves de la fábrica de Calzados de Juan José Guarinos

La historia industrial de Elda está repleta de nombres propios, pero pocos dejaron una huella tan profunda como Juan José Guarinos.  Hoy dedicamos un nuevo capítulo a recordar los orígenes de esta empresa, fundada a finales del siglo XIX y especializada desde sus comienzos en la fabricación de calzado femenino de calidad. Más allá de su capacidad productiva, la fábrica se convirtió en el punto de partida de una de las sagas empresariales más destacadas del sector zapatero eldense.

 

Durante el programa, el investigador y fundador del Museo del Calzado de Elda José María Amat explicó que la importancia de esta industria va mucho más allá de la propia fábrica. “La importancia fundamental no solamente porque fue una fábrica de zapatos de señora de calidad, sino por el legado que nos dejó a través de sus tres hijos, que fueron grandes fabricantes de zapatos en este pueblo”, destacó. Tras el fallecimiento de Juan José Guarinos en 1902, la empresa pasó brevemente a denominarse Hijos de Juan José Guarinos, antes de que Rodolfo, José y Ovidio Guarinos emprendieran sus propios proyectos industriales, contribuyendo al crecimiento del prestigio del calzado de Elda.

 

Recreación del interior de la nave principal de la fábrica de Juan José Guarinos, realizada por GPT (IA) atendiendo a la superficie y producción realizada

La fábrica llegó a producir alrededor de 160.000 pares de zapatos al año entre calzado cosido y clavado, una cifra muy relevante para la época, y estaba situada en pleno centro de la ciudad, junto al entorno de la actual Plaza del Zapatero. Aunque el edificio desapareció hace décadas y apenas se conservan imágenes de su interior, la fachada sí ha llegado hasta nuestros días a través de fotografías históricas, permitiendo reconstruir parte de la memoria de una empresa que ayudó a sentar las bases del desarrollo industrial de Elda.

* Para escuchar el video completo de la entrevista. copiar y pegar en el navegador la siguiente dirección https://cadenaser.com/.../nuestras-fabricas-juan-jose.../

viernes, 17 de julio de 2026

Nuestras Fábricas: Calzados Valfer

 

En la emisora de Elda Cadena Ser, de la mano de Toñi Pérez, volvemos a situar en el recuerdo una de las fábricas más importantes alumbradas a la vez que lo hicieron las Ferias del Calzado en Elda. Una historia que, con los mismos protagonistas, arrancaría años antes para convertirse en un referendo para la ciudad zapatera.

 Calzados Valfer, fue la que llamaron la fábrica de los “petrodólares” que marcó una época en la industria del calzado de Elda.

                                    ====================

José María Amat repasa en 'Nuestras fábricas', de Hoy por Hoy Elda Vinalopó, la historia de una empresa que destacó por la innovación, la calidad y los mejores salarios del sector

                                    ===================

Bartolomé Crespi, revisando diseños de los zapatos a fabricar o en fabricación de la empresa Valfer

La historia de Calzados Valfer se remonta a la posguerra, cuando la necesidad de calzado impulsó el crecimiento de la industria eldense. En una nueva entrega de Nuestras fábricas, el fundador del Museo del Calzado de Elda, José María Amat, recordó que la ciudad estaba “muy bien posicionada” para atender la gran demanda de zapatos, lo que favoreció la llegada de trabajadores y profesionales de toda España. Entre ellos se encontraba el diseñador mallorquín Damián Crespi, quien, tras trabajar en la fábrica de Pedro Bellód, creó junto a su hermano Bartolomé una pequeña fábrica que, como era habitual entonces, estaba repartido entre varios locales de la ciudad.

 

Parte de los trabajadores de la empresa Valfer, homenajeando al empresario Bartolomé Crespi

Años después, Bartolomé Crespi impulsó un nuevo proyecto empresarial que daría lugar a Valfer, una firma nacida en 1961 que pronto creció gracias al auge de las ferias del calzado. “Los pedidos llegaron a raudales”, explicó Amat, lo que llevó a la empresa a ampliar sus instalaciones y consolidarse como una de las primeras fábricas especializadas en zapato de caballero de vestir de alta calidad. Con una producción cercana a los 600 pares diarios y una plantilla de hasta 140 trabajadores, Valfer se convirtió en un referente por su apuesta por la modernidad y la mecanización.

 

Logotipo de la empresa Calzados Valfer

Uno de los rasgos más recordados de la empresa fue su política salarial. Según explicó José María Amat, sus responsables buscaban a los mejores profesionales del sector y “no tenían inconveniente en pagar mejores destajos y mejores sueldos” para atraer talento. Esa estrategia hizo que Valfer fuera conocida popularmente como “la fábrica de los petrodólares”, un apodo que todavía permanece en la memoria de muchos trabajadores y que refleja el papel que desempeñó esta firma en la evolución de la industria zapatera de Elda.

Equipo de futbol amateur que impulso la empresa Calzados Valfer, integrado por trabajadores de la misma

·         Para escuchar el audio, copia y pega este enlace en tu navegador.

https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2026/07/15/nuestras-fabricas-calzados-valfer-la-fabrica-de-los-petrodolares-que-marco-una-epoca-en-la-industria-del-calzado-de-elda-radio-elda/

 

  • Tour de Francia: Dole - Belfort Íñigo Markínez

Últimos programas

Estás escuchando

Hora 14
Crónica 24/7

1x24: Ser o no Ser

23/08/2024 - 01:38:13

Ir al podcast

Noticias en 3′

  • Las noticias de las 16:00

  • Flash Deportes | 15:00

Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir

viernes, 19 de junio de 2026

Nuestras Fábricas. Martín Bell, tres generaciones al servicio del calzado de Elda


Hoy traemos a estas páginas, la fábrica que creara Luís Bel Garrigós, uno de aquellos emprendedores de principios del siglo XX que puso su empeño y mejores conocimientos al servicio de una industria del calzado que crecía de forma espectacular en aquellos años veinte del siglo pasado.

De nuevo en una entrevista en Radio Elda Cadena Ser y conducida con la periodista, locutora y gran profesional, Toñi Pérez, que enriquece con sus presentaciones y resúmenes, cada una de las industrias que narramos. 

                                             ===================

                                Fachada de la antigua fábrica de Luís Bel

José María Amat recupera la trayectoria de una familia emprendedora que convirtió un pequeño taller en una de las industrias de referencia del sector zapatero eldense.

La historia del calzado en Elda está construida a partir de grandes empresas, pero también de familias que supieron transformar el trabajo y el esfuerzo en un legado industrial. El investigador y fundador del Museo del Calzado, José María Amat, rescata la trayectoria de la familia Bell, cuyo origen empresarial se remonta a la llegada de Luis Bel Garrigós a la ciudad en 1928, atraído por el auge de una industria que no dejaba de crecer. Tras formarse en la fábrica de Casto Peláez, una de las más importantes de la época, decidió emprender su propio camino. “A los dos años de estar aquí ya iniciaba su primer taller con ocho personas en la calle Dos de Mayo”, recuerda Amat, un pequeño negocio que pronto alcanzaría una producción de hasta 400 pares diarios de cazado para niño que pronto iniciaría la fabricación de zapato para mujer con la que alcanzaría un éxito indiscutible por la hechura y los diseños.

 
                      Parte de la plantilla de la antigua fábrica de la familia Bel

 El crecimiento de la empresa llegó de la mano de la innovación y la capacidad de adaptación. La incorporación de un calzado con plantilla ortopédica supuso un punto de inflexión para la fábrica, permitiéndole expandir su mercado por toda España. “Con esa plantilla ortopédica unida al calzado vendió barbaridades de zapatos en todo el país”, destaca Amat. El éxito impulsó la construcción de una moderna nave en la calle Juan de Austria, entonces situada en las afueras de la ciudad, y permitió mantener la actividad incluso durante los difíciles años de la Guerra Civil, integrándose en las estructuras productivas de la época sin interrumpir el empleo de sus trabajadores.

Detalle de la sección de almacén previa al envasado

La segunda y tercera generación consolidaron el proyecto bajo la marca Lube, manteniendo una presencia destacada en el mercado nacional y apostando por la modernización de sus instalaciones. Pascual y Martín Bel asumieron el relevo empresarial, mientras que este último dejó también huella en la vida social de Elda. “Martín era un tenista excepcional”, afirma Amat, quien recuerda cómo construyó una de las primeras pistas de tenis de tierra de la ciudad y la puso a disposición de cualquiera que quisiera practicar este deporte. La historia de la familia Bel resume el recorrido de muchas sagas industriales eldenses: inmigración, aprendizaje, emprendimiento, innovación y relevo generacional, valores que han contribuido a convertir a Elda en uno de los grandes referentes históricos del calzado español.

Logotipos de la empresa con la marca LUBE

* Para escuchar el audio de la entrevista copiar y pegar el siguiente enlace en su navegador:

 https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2026/06/16/nuestras-fabricas-martin-bell-tres-generaciones-al-servicio-del-calzado-de-elda-radio-elda/

viernes, 21 de noviembre de 2025

Viuda de Manuel Vera Bañón: La histórica fábrica de calzado que marcó el prestigio de Elda

 La fábrica de “los tahúllas”, pionera en innovación y calidad, dejó un legado que todavía se conserva en el Museo del Calzado.


Foto familiar de Manuel Vera Bañón 

La fábrica de “los tahúllas”, fundada por Manuel Vera Bañón a principios del siglo XX, fue una de las últimas en desaparecer en Elda y es recordada por su contribución al prestigio del calzado local. Según José María Amat, fundador del Museo del Calzado de Elda, “vamos a hablar hoy de una fábrica que todos conocerán porque la fábrica creo que fue la última en derruirse”.

 Desde sus inicios, la empresa destacó por combinar artesanía con mecanización y por adaptarse a los desafíos de la época, como los cortes de electricidad durante la Guerra Civil.

 Vera Bañón comenzó como aprendiz de zapatero y, gracias a su iniciativa y visión, logró crear un taller que más tarde se convertiría en una fábrica de referencia. Amat recuerda que “tenía un carácter muy especial y una gran personalidad. Le empujaba la iniciativa y siempre estaba pensando en hacer algo más”.


La empresa producía inicialmente zapatos sencillos, pero más tarde triunfó con el zapato de bottier, llegando a fabricar hasta 2.500 pares por semana con un equipo de más de cien trabajadores.

 La historia de los Tahúlla refleja la tradición de esfuerzo y profesionalidad de los empresarios y trabajadores eldenses. Como señala Amat, “en aquella época se montaba un taller en cualquier lado, y con el dinero que se generaba, pues se iba ampliando”. Hoy, parte de la maquinaria de la fábrica se conserva en el Museo del Calzado, como testimonio de una época que sentó las bases del renombre del calzado eldense a nivel nacional e internacional.

Entrevista sobre esta fábrica en Radio Elda



sábado, 7 de septiembre de 2024

65 años de un sueño que se hizo realidad

                                 

Preparando el cartel anunciador que se instalaría sobre la puerta del Colegio Público Padre Manjón

 En 1959, Elda despertó y se preparó para realizar una “arriesgada” operación para incentivar la actividad zapatera en la zona algo que, años antes y, de forma casi en voz baja, se comentaba en determinados círculos empresariales de la ciudad, pero que nadie se atrevía a poner en marcha, entre otras, por el posible riesgo de fracaso que pudiera conllevar.

 Cuando Oscar Santos en su célebre proclama ¿Elda capital del calzado español? publicada el 22 de diciembre de 1956 por este semanario, en el que a través de sus páginas seguimos la información local, levantó los ánimos de muchas personas y motivó al Ayuntamiento de Elda que presidía Antonio Porta Vera, a apostar, con evidentes peligros de fracaso, la fórmula de exponer sus zapatos en una sala improvisada en la Escuelas Nacionales de Padre Manjón.

                  Aspecto que ofrecían las fachadas de las Escuelas Nuevas en 1959

 Fue precisamente uno de los concejales de la corporación, Roque Calpena, concejal de fiestas en aquel año, el que asumió el riesgo de un posible fracaso y se lanzó a materializar esa gran idea.

 Un Ayuntamiento arriesgó y salió victorioso

La mayor parte de los ciudadanos de Elda acogieron con satisfacción el anuncio de un primer Certamen – Exposición que debía celebrarse coincidiendo con las fiestas patronales, es decir, hace exactamente 65 años, la idea era buena en sí misma y nada se perdía con probar, estaba muy claro que el protagonismo se le dio al emprendedor de la época, y fue muy gratificante porque no solo se expondrían zapatos, sino también serían premiados los trabajadores que realizasen un destacado diseño, o un perfecto aparado o el grupo de zapateros que consiguiesen una obra rondando la perfección, por ello la concurrencia local fue masiva y aquella experiencia, exclusivamente localista, demostró ante la opinión pública que Eda era una población de artistas zapateros, cosa que ya se sabía.


El gobernador civil de Alicante, Miguel Moscardó, cortando la cinta de entrada a la primera planta de las escuelas convertidas en improvisado certamen. En la imagen, el gobernador, entre el alcalde Antonio Porta y Vicente Martínez Pons, concejal; se puede ver parte de la cabeza del concejal de fiestas Roque Calpena, en segundo término y, en el centro de la imagen, al fondo, se aprecia el rostro de José María Gran Diez, presidente del Sindicato Nacional de la Piel y uno de los promotores de “Elda Exportadora” que fuera también su primer presidente. Entre los invitados, que no los captó la imagen fotográfica, se encontraba el artista Gastón Castelló y otras autoridades y profesionales. 

Antes de celebrar el “Primer Certamen Concurso – Exposición de zapatos de Elda”, estaba claro que no era una llamada siquiera provincial y mucho menos nacional, lo más importante era remarcar nuestra vocación zapatera y dejar constancia de la calidad de los zapatos fabricados en la ciudad.

Casi todo fueron elogios “a priori”, pocas personas ponían en duda que pudiesen extraerse buenos resultados de esta primera muestra, pero el Ayuntamiento de la ciudad y muchos otros, pensaron que algo había que intentar ante la desgarradora situación del empleo y el estancamiento de la economía local. Mucho trabajo complejo y muchas horas en las fábricas para poder hacer los pocos zapatos que el capricho del mercado nacional encargaba a las empresas de Elda.

En aquellos años, como ahora, la debilidad del sector con una asociación de fabricantes incapaz de luchar con ideas innovadoras y que pusiese esfuerzo y dinero, estaban anclados en una situación sin futuro. Por eso tuvo que ser el municipio, sus autoridades, las que tirasen del sector y asumiesen un protagonismo que sobre el papel se le supone debieran ser de los empresarios que, naturalmente, se sumaron inmediatamente al esfuerzo municipal y aportaron ideas y medios.

 Elogios y rechazos

Con anterioridad a la celebración del 65º aniversario de aquella primera muestra local; las noticias corrían y hubo muchas adhesiones, también elogios de casi todo el mundo zapatero se fueron uniendo entidades, personas de todo tipo y naturalmente empresarios, algunos muy representativos en el ámbito local, pero otros totalmente desconocidos que hacían zapatos donde podían y sin apenas medios. Y hubo incluso algunos que plantearon un rechazo total. Eran algunas personas anónimas que escribían rechazando la idea por ineficaz, pero otros, eran empresarios locales que se oponían a desvelar públicamente el contenido de sus muestrarios de temporada para evitar que fuesen copiados.

Cuando llegó septiembre, las aulas de Padre Manjón convertidas en salas de exposiciones, recibieron entre 40 y 50 mil personas y lo mejor sería los elogios de los medios de comunicación provinciales y nacionales que, haciéndose eco de aquellas presentaciones, colocaron a nuestra ciudad en lo más alto, con artículos y comentarios alabando la mano de obra zapatera que era capaz de crear arte aplicada a los zapatos.  

Elda cambió la faz y el “milagro económico” del sector zapatero empezó a caminar como ejemplo del empeño ante la pasividad.

El día 6 de septiembre de 1959 debe quedar en la memoria de todos.

 



lunes, 22 de julio de 2024

 

 

                        

                          




¿Desde cuándo Elda despuntó en el zapato de mujer de alta gama?

 

Es cierto que la frase “Elda, París y Londres”, tiene su origen en el reconocimiento internacional que en 1902 recibieron los zapatos diseñados y fabricados en nuestra ciudad por la empresa de Romero Utrilles. Pero eso no significaba que en Elda el zapato para mujer fuese el más fabricado, ni siquiera el más valorado en aquellos primeros años.

 

El zapato para mujer

 

La industria de final del siglo XIX y hasta la mitad del siglo XX estaba dedicada, en su mayor parte, a la fabricación en serie de zapatos para todas las edades y calzaduras, desde el zapato de niño, que quizá era predominante en los albores de la actividad zapatera, pasando por zapato para colegial, caballero y señora. Las grandes empresas Vera Hermanos; Rafael Romero Utrilles; Silvestre Hernandez; Eugenio H. Browne; Rodolfo Guarinos; Casto Peláez; Luvi en Petrer y muchos otros, mezclaban las distintas modalidades e incluso las diferentes fabricaciones para atender todas necesidades de la población.

 

Arte y diseño

 

La destreza en el oficio, el arte y el diseño de los muchos trabajadores de la industria del calzado desde sus inicios, fue decantándose a la especialidad del zapato de mujer y, dentro de ese tipo, a especialidades hechas siempre en piel con profusión de adornos, plisados, bordados y otros artísticos trabajos que dieron la fama y el prestigio que Elda y su industria buscaba y encontró.

 

El internacional reconocimiento al zapato de señora llegó antes incluso que la creación de las Ferias del Calzado.

 

A la cabeza del zapato para señora en España

 

Así se reconocía que en abril de 1958 a través de la revista “Elda Creadora” y publicada en mayo de aquel año, evidenciando que el zapato para mujer de alta gama se fabricaba en Elda, alcanzando el 47% del total de la industria del calzado, y ocupaba una gran parte del sector comercial en España para zapato de mujer de alta gama.

 

A Elda, le seguía Elche con un 29% del total; Petrer con un 11%; el 13% restantes se distribuirían entre otras ciudades como Cocentaina, Monóvar o Sax, en lo que respecta a la zona de la provincia de Alicante.

 

La hegemónica situación de la ciudad de Elda

 

Como ciudad más destacada en el conjunto de zonas zapateras, Elda, era con mucho la más admirada por su trabajada fabricación y estaba en condiciones idóneas para liderar cualquier iniciativa a convertir la industria zapatera de la Comunidad Valenciana en un centro exportador que ofreciese, junto con la eficacia de sus especializados obreros, las mayores expectativas de éxito en lo que al zapato de alta moda se refiere.

 

Motivaciones para los eldenses

 

No cabe la menor duda que nuestra industria del calzado debe servir como un claro motivo de orgullo para todos los eldenses, extensivo a los habitantes de la comarca del Medio Vinalopó. Los más jóvenes, aquellos que no han vivido nuestro fulgurante renacer como industria del calzado y los que no han conocido los momentos más álgidos y brillantes de nuestro devenir como ciudad industrial del calzado de calidad, sin apenas parangón en el complejo entramado de la fabricación de calzados en nuestro país, deben conocer y no olvidar que todo aquello se debió a un esfuerzo colectivo en el que hombres y mujeres se sacrificaron por el progreso de nuestra ciudad y, cuando se cuenta con esos avales, cualquier situación por mala que nos parezca puede revertirse, pero hace falta que los empresarios se unan como lo hicieron sus predecesores, y los trabajadores defiendan su arte poniendo los mayores empeños para alcanzar objetivos por inalcanzables que parezcan.    

miércoles, 19 de junio de 2024

Ejemplares momentos de la industria del calzado. Elda acaba de vivir las mejores fiestas del mundo, luchemos con la misma tenacidad por nuestro calzado.

 

Ejemplares momentos de la industria del calzado. Elda acaba de vivir las mejores fiestas del mundo, luchemos con la misma tenacidad por nuestro calzado.

 

 Mural realizado por la pintora Cándida López, Candy, que recrea la imagen del conjunto ferial en la ciudad de Elda en 1969, e instalado por AMFI en la fachada del parquin junto a la plaza de la FICIA.

 

Es necesario que los jóvenes que hoy trabajan en nuestras industrias sepan, y no olviden, el “efecto llamada” que se produjo tras el nacimiento y consolidación de sus Ferias del Calzado. Hoy quizá no sea esa solamente la solución, pero los caminos para alcanzar el progreso no se abren a los inmovilistas o a los mediocres. Hay muchas fórmulas para seguir creciendo, debemos buscarlas y trabajar por ellas.

 

La ciudad de Elda estaba de moda

 

La industria del calzado en la comarca en la década de los años 50 pasaba por grandes dificultades, no se vislumbraba un horizonte de progreso, pero todo cambió a partir de 1960.

 

Elda se destacaba como ciudad de zapato de calidad, especialmente en mujer de alta gama junto con otras especialidades. Sin embargo, cuando las Ferias del Calzado protagonizaron aquel milagro económico, pasamos a superar a los cítricos en los índices económicos de exportación y eso se vio claramente reflejado en el aumento de población, de los 28.380 habitantes del año 1960, se pasó a los 41.511 habitantes en la década siguiente; 53.181 habitantes en 1980, y 54.350 en 1990, prácticamente similares índices de población alcanzados en la actualidad, 34 años después.

 

Con los datos apuntados podrá el lector hacerse la idea del desarrollo de la ciudad en aquellos años. El Ayuntamiento de Elda planificaba el creciente urbanismo que obligaba la llegada de cientos de personas para trabajar en nuestras empresas, también precisaban vivienda y servicios; restaurantes, cafeterías, comercios de todo tipo y, entre ellos, las mejores marcas del momento. 

 

Elda era moda

 

Y esto no es una frase hecha, la ciudad competía con la apertura de comercios que ofrecían marcas que solamente se podían adquirir en la capital, Elda era la ciudad cosmopolita que tenía “vida”, muchas personas transitaban asiduamente por la población para observar sus escaparates y realizar sus compras en prendas u otros objetos de moda que no podía encontrar en sus lugares de origen. Naturalmente conseguir un local de planta baja en las calles céntricas de la ciudad era una aventura casi imposible.

 

Algunos amigos y familiares que viven alejados de nuestra ciudad nos recuerdan con tristeza que Elda era el ejemplo de una ciudad moderna, venían a nuestro pueblo para disfrutar de su aire de modernidad y el constante movimiento de gente por sus calles y sus comercios.

 

Estímulo a la industria del calzado

 

Y no solo por la creación de FICIA en 1960. Fue también el Centro Promotor de Exportaciones CEPEX, en 1967, que se erigió como uno de los más firmes aliados de la promoción del zapato español para la exportación. Se creó INESCOP, en 1971, para fomentar la calidad y la investigación. Se reforzó con mayor protagonismo la Agrupación de Fabricantes de Calzado, especialmente de Elda y Petrer, para que el sector comarcal tuviese su liderazgo y su voz.

 

El mercado español de exportación creció de 15 millones de pares en 1970 a más de 45 millones en 1980.

 

Después volverían de nuevo tiempos de crisis, pero el sector calzado estaba reforzado por las marcas que ya se consolidaban en los mercados, también por la alta especialización de los trabajadores del sector zapatero en Elda; la calidad se perfilaba como el más importante activo que había que mantener y superar, si ello era posible. Algunas poblaciones zapateras buscaban en Elda a los mejores especialistas, ente ellos a las aparadoras que eran sinónimo de perfeccionistas de un complicado trabajo.

 

Ejemplos para soñar

 

No se trata de volver nostálgicamente la vista atrás, NO, la juventud debe saber que el futuro del sector está en sus manos y quizá los ejemplares momentos del aquel pretérito, deben servir para no entrar en el desánimo o la frustración. Lo repito de nuevo, Elda será mientras la industria del calzado de calidad persista en nuestra ciudad. Está claro que no depende solamente de una firme voluntad, hay que luchar de forma permanente y desde todas las instancias. Si hemos perdido liderazgo empresarial, hay que recuperarlo, si el sector en nuestra comarca precisa de una gerencia específica, hay que crearla, si no tenemos una marca reconocida, hay que reconocerla e inscribirla como otros lo han hecho, si de nuevo hay que echar mano de un ente comercial que expanda las cualidades de nuestro zapato al margen de las ferias mundiales, hay que volverlo a crear, somos conscientes de las dificultades, pero a base de observar los que algunos pueblos en Europa han realizado en circunstancias similares, nos obliga a insistir.

 

Acabamos de pasar las mejores fiestas del mundo, pongamos la misma ilusión, insistencia y capacidad para hacer de nuestra industria del calzado de señora de alta gama, la más admirada y los zapatos fabricados los más buscados del mundo.