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domingo, 10 de marzo de 2019

23.- Logos y marcas de calzado eldense: Noguerón, José Leal Rico - Voluntad. José Amarillo - Ollirama.



                         

La marca "Noguerón”, fue una de las que alcanzó más prestigio en la década de los años 60 y 70 del siglo XX.
Esta industria la iniciaron los hermanos Santos Noguerón: Roberto, Manolo, Liberto y también Octavio; en la calle Quijote, frente a la Iglesia de la Inmaculada de Elda, lo que sería su primera fábrica para la marca llamada “Pitusín”, solo zapato de niño en la primera calzadura con el nombre de “Hijos de Manuel Santos”, Octavio, se separó de la empresa y seguió con el zapato de primera calzadura, pero cambiaría la marca a “Octavín”. En el año 1959, la fábrica estaba confeccionando un cuidado zapato de señora, tras pasar por los de series y en la 1ª Feria Nacional del Calzado, consiguió el Primer Premio, consistente en una placa  y medalla de oro, otorgado al zapato más perfecto presentando al Certamen que se convocó con motivo de esa Primera Feria.
En los primeros años de la década de los 60, la fábrica estaba ocupando dos locales en las llamadas “casas de Pertejo”, un complejo construido en la zona de la Fraternidad (la parte derecha subiendo y al final de la Gran Avenida).
En el año 1966 se construyó un nuevo edificio en la calle Capitán Cortés, esquina con calle Murillo.
Esta Empresa fabricó un modelo de zapato de novia, en tafilete blanco, con dos aros en la pala y ramas de azahar; que la embajada de Bélgica en España encargó para la boda de la Reina Fabiola. Aquel modelo se llamaría “Fabiola” y todas las novias del momento querían uno igual para el día de su boda.
                           
La firma Noguerón que llegó a tener más de 100 trabajadores, vendiendo zapatos a Suecia y más tarde al mercado Estadounidense además del mercado español..

Una fábrica y una marca "Voluntad" que no debe caer en el olvido, se trata de una fábrica que existió antes de la Guerra Civil y que estaba instalada en la calle Zorrilla, a la altura del número 15. Fabricó un esmerado zapato de lujo para mujer y se convirtió en una cooperativa, con el nombre de "Cooperativa de Fabricación - Voluntad", como un claro mensaje de la fuerza de la voluntad que un grupo de trabajadores eldenses hicieron levantar esta industria para ofrecer los mejores calzados de mujer y con ello contribuyeron a fijar esas cualidades de calidad y diseño en nuestra industria zapatera. José Leal Rico estuvo al frete de esa empresa que desapareció tras la contienda civil.

La empresa de José Amarillo se fundó en la década de los años 50, para fabricar un cuidado zapato femenino, la marca de fábrica era  "Ollirama", es decir, amarillo al revés.  Fue una industria que participó en los primeros años de la implosión de las ferias del calzado en Elda. La marca se representaba circunscrita en un escudo con fondo rojo y encabezado por la palabra "Calzados" con el nombre de marca en  el centro.

* Sigue este blog para conocer más sobre el calzado y su cultura.


jueves, 14 de febrero de 2019

21. Logos y marcas de calzado eldense: Rafael Romero Utrilles, "Ancla". Antonio Guill Pastor, "Los 4". Pascual Orgilés Bernabé, "Cachola"

Tarjeta fábrica de Romero Utrilles (Museo Calzado)
Rafael Romero Utrilles, apodado "El Salao", fue quizás el industrial más notable de los que han existido en Elda, además de la extraordinaria industria que construyó en los terrenos que hoy ocupan la calle Dahellos, también por los premios conseguidos en 1902 y que probablemente dieron lugar al dicho "Elda, París y Londres". La edificación ocupaba 1.160 m2 y estaba rodeada de un jardín con una verja sobre una valla que la limitaba y su fachada daba a la actual calle Jardines; la puerta principal al jardín estaba rematada con dos adornos simulando antorchas sobre dos pilares de obra que sustentaban una puerta de forja; el resto lo cerraba una simple valla de madera y cañas .
La industria se creó en el año 1876 y fabricaba calzados de todas las clases, desde el zapato corriente hasta el zapato de más puro estilo y diseño para mujer. La producción de la empresa alcanzaba los 800 pares diarios con una producción anual de 297.600 pares que eran realizados por una plantilla que superaba los 450 trabajadores; era una de las fábricas más grandes de aquellos años en los que en Elda se estaba consolidando como un referente en la industria de fabricación de calzados.
La marca de fábrica era un ancla ordinaria con cepo de madera y cadena
Al finalizar el siglo XIX y primeros años del XX, era una de las fábricas más dotada de maquinaria moderna y la más popular.
Rafael Romero estuvo presente en varios certámenes internacionales y desde principios de siglo exportaba parte de su producción a Europa. En el año 1902 y con motivo de la Exposición Internacional del Trabajo, celebrada en París, se le otorgó una medalla de oro de la exposición, en ella dicho galardón, por una cara, está la representación de la República Francesa y por el revés el nombre del industrial; ese mismo año en la Feria Exhibición celebrada en Londres, obtuvo también la medalla de oro del certamen y en esa distinción figura, en una cara, las efigies conmemorativas de la coronación de los Reyes de Inglaterra Eduardo VII y Alejandra, por el revés también el nombre de Rafael Romero Utrilles y el año de referencia.
Antonio Guill Pastor, fue un fabricante de calzado para niños que tenía una pequeña industria en la calle Valencia y realizaba una producción de 200 a 400 pares a la semana. La modesta empresa sin embargo tenía como garantía, realizar unos zapatos cuidados para niños y niñas en fabricaciones de pegado y cosido, vendiendo sus zapatos al mercado nacional en la década de los años 50. La marca de fábrica era "Los 4", con la leyenda de garantía que era la mejor respuesta de confianza para sus clientes. Como ya hemos indicado en otras ocasiones, la ciudad de Elda se caracterizó desde el principio por la fabricación esmerada de calzados de todas las clases, con una variedad de industrias que fabricaban calzados para niños, si bien más adelante irían desapareciendo las industrias de otras fabricaciones para centrarse casi en exclusiva en la fabri cación de calzado para mujer de alta gama.
Pascual Orgilés Bernabé, fue un gran zapatero de silla especialista en "entachado" y "cosido enredado". Con Juan Poveda Orgilés, iniciaría un tallerico para hacer zapatos y venderlos a terceros. La pequeña empresa lo facilitaba todo lo necesario: los cortes aparados, contrafuertes y topes, hormas, plantas, suelas, tacones e incluso los clavos y el cement, los zapatos por tanto serían casi unas obras de artesanía. En el años 1943, Pascual Orgilés montó su primer taller en su domicilio, en la actual calle Manuel Maestre, allí lucharía en momentos muy duros para abrirse camino en un mercado saturado de oferta como era el territorio peninsular, pero con un cuidado zapato hecho enteramente a mano, sus zapatos llegarían a todos los rincones de España.
La llegada a la empresa de su hijo, Pascual Orgilés Juan, cambió de forma radical la política de la empresa de puertas a fuera,  coincidiendo con los años de apertura al mercado americano, Pascual hijo fue uno de los primeros expedicionarios a la conquista de Nueva York, después vendrían otras ciudades y más adelante Europa; los zapatos fabricados a partir de esos años reunían los mismos conceptos de calidad pero el diseño se modernizó y los modelos tenían unas características muy complejas que los hacían únicos y muy difíciles de admitir competencia.
La marca de la empresa era “Cachola”.